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ODS 11: Ciudades más sostenibles desde la creación artística


Las ciudades son paisajes artificiales que se definen, entre otras cosas, por ser espacios dependientes, ya que para abastecerse necesitan del entorno rural. El rápido crecimiento de las ciudades es una de las grandes preocupaciones de la ONU por los problemas que conlleva: aumento de la contaminación, acentuación de las desigualdades entre las zonas de las urbes, marginalidad, despoblación del espacio rural, desabastecimiento, mala gestión urbanística, falta de seguridad, etc. Es por ello que uno de los Objetivos para el Desarrollo Sostenible de la ONU para la Agenda 2030 es precisamente la creación de ciudades más resilientes y habitables (Objetivo 11).

Si bien las solución no es sencilla, y para algunos no sirve con estas medidas y habría que optar por el decrecimiento, lo cierto es que se ha impulsado en Europa la creación de la Carta de Leipzig y en España del Libro Blanco, donde se teoriza sobre medidas que puedan ayudar a mejorar la habitabilidad de las urbes. Sin embargo, a nueve años de alcanzar la fecha final, aún se está muy lejos de alcanzar los objetivos.

En ese sentido, es interesante descubrir el compromiso de artistas y colectivos ciudadanos por mejorar la calidad de vida en la ciudad. A continuación se exponen algunas propuestas para tres de los grandes problemas que presentan las ciudades en la actualidad:

1.Preminencia del tráfico rodado sobre el peatonal y como consecuencia gran aumento de la contaminación del aire.

La gestión urbana de las últimas décadas ha favorecido el tráfico rodado frente a la circulación peatonal con un fuerte impacto en los habitantes. Por un lado perjudica la salud, aumenta la contaminación del aire, por promueve mover el sedentarismo, etc. Por otro lado, también es perjudicial a nivel emocional y afectivo, puesto que la calle es un lugar de relaciones y socialización que se ha convertido únicamente en un lugar de tránsito deshumanizado.

En este sentido han emergido propuestas de colectivos vecinales, luego en ocasiones institucionalizadas, como la proliferación de huertos urbanos, que más que mejorar la calidad del aire o convertir a la ciudad en un lugar que es capaz de autoabastecerse, permite las relaciones sociales. Del mismo modo han comenzado a proliferar los jardines secretos aprovechando solares vacíos y generando pequeños pulmones para la ciudad.

Otra cuestión son las llamadas líneas del deseo, pequeños actos subversivos individuales e inconscientes que se convierten en colectivos. Las líneas del deseo no son más que aquellos caminos que trazan los viandantes saltándose las reglas de circulación, creando surcos entre la hierba para atravesar por un lugar más corto, cruzando por lugares indebidos y aportando lógica a la ciudad, reivindicando el papel del peatón.

En 1968, un grupo de activistas de diferentes organizaciones en Dinamarca despejaron un patio trasero en Stengade 52 en el área de Nørrebro en Copenhague y en su lugar construyeron un parque infantil. Esto se hizo para llamar la atención sobre la falta de terrenos de juego. En este sentido, en la actualidad el grupo artístico Basurama genera auto parques que revitalizan zonas degradas de la ciudad y le dan a los vecinos un espacio de encuentro y esparcimiento. Otro colectivo artístico, Truth Behind 404, en MediaLab Prado, creó el proyecto Make a sity, que pretendía proporcionar a cualquier ciudadano una plantilla de un banco que pudiera imprimir con una impresora 3D y colocar en cualquier espacio de la ciudad donde quisiera sentarse.

Por otro lado, por iniciativa vecinal en Madrid han surgido dos espacios de este tipo, el Campo de la Cebada y Esta no es una Plaza en Lavapiés, reapropiándose así los vecinos de espacios urbanos para un uso de socialización, esparcimiento, contacto con la naturaleza y para la cultura. El proyecto Ciudad Escuela (http://ciudad-escuela.org/#itinerario) también contribuye a ello ayudando a asociaciones vecinales y escuelas a crear este tipo de espacios a través de cursos y talleres. Por su parte, Luz Interruptus, que crea grandes instalaciones con luz y materiales de deshecho, sobre todo plásticos, situadas en espacios urbanos, a veces de gran significación como Cibeles o la Plaza Mayor de Madrid, invitando a la reflexión sobre la cantidad de residuos que genera la ciudad y la cantidad de recursos que precisa.

Desde la arquitectura también existen proyectos que pretenden hacer ciudades más habitables como el arquitecto Ma Yanson, planteando construcciones que integran la vegetación y generan grandes áreas de esparcimiento alrededor; o el colectivo 100 Architects que concibe en las plazas espacios de juegos repletos de color que rompen con el gris de las ciudades e invitan a las relaciones; en este sentido también es interesante el trabajo del colectivo Flormotion que crea instalaciones urbanas con flores, generando lo que se ha venido a llamar acupuntura urbana, algo que también practica el colectivo Boa Mistura a través de mensajes positivos y coloridos, que pretenden incidir emocionalmente en los transeúntes.

2.Gentrificación.

Otro de los grandes problemas de la ciudad en la actualidad es la estratificación social y la gentrificación. Los modelos de ciudad que concentran el ocio, el trabajo y las unidades habitacionales en distintas zonas han demostrado no funcionar. Nos obligan a grandes desplazamientos aumentando la contaminación y el estrés y restándonos horas del día en los trayectos, por lo que restan calidad de vida. En este sentido se han generado numerosos barrios periféricos que sólo son utilizados para dormir y que crean desconexión, estratificación y en ocasiones marginalidad.

En este sentido algunas políticas culturales que han pretendido arreglar el problema a través de la creación de espacios de creación contemporánea, a veces ligadas al arte urbano, no han hecho sino incrementar el problema al provocar fuertes procesos de gentrificación. Un ejemplo claro es el Soho de Málaga. Sin embargo, algunos proyectos de gestión cultural han contribuido a mejorar esta problemática, sobre todo desde el ámbito rural y en la España vaciada. Nos referimos por ejemplo a Miau en Fanzara (Castellón) o ArtSur en La Victoria (Córdoba), que con sus festivales de arte urbano desde una perspectiva de participación colectiva de los vecinos, han contribuido a aumentar la autoestima de la población y a situarlas en el mapa.

Otros proyectos han partido de iniciativas vecinales, como el caso del Barrio del Oeste en Salamanca a través de la Asociación de Vecinos Zoes, generando un barrio plagado de obras de arte urbano o instalaciones en las que los vecinos toman parte, permitiéndoles reconectar con el propio espacio que habitan.

3.Igualdad de género.

Otro de los grandes problemas de la ciudad, es que es un espacio mucho más hostil para las mujeres. La ONU advierte de que “las mujeres y los hombres, las niñas y los niños, experimentan el proceso de urbanización y la vida en la ciudad de manera diferenciada” (http://onuhabitat.org.mx/index.php/la-nueva-agenda-urbana-en-espanol).

En este sentido numerosas artistas desde los años ’60 han realizado acciones artísticas en la ciudad reclamando el uso del espacio urbano también por las mujeres y de forma segura, las performance de Valie Export, Pilar Albarracín, Verónica Ruth Frías, Yolanda Domínguez, la Guerrilla Girls, Itziar Okariz o Mara León, entre tantas otras; el arte urbano de Barbara Kruguer, Lady Pink, Hyuro, Btoy, Icat, Julieta.XLF Núria Toll, Sara Fratini, etc. contribuyen a visibilizar el problema. Igualmente colectivos de mujeres urbanistas como Col.lectiu punt 6, trabajan con modelos de ciudad más humanizados donde además se prioricen las tareas de cuidado.

Aunque el Objetivo de Desarrollo Sostenible 11 está lejos de alcanzase y posiblemente en 2030 no hayas conseguido terminar con el problema, está claro que aún estamos a tiempo de comenzar a revertirlo y esto pasa por una mayor participación de la ciudadanía. Para ello, por qué no, podemos partir de las propuestas artísticas que nos invitan a reflexionar y humanizar nuestras ciudades.

Doctora en historia del arte por la Universidad de Jaén, es actualmente profesora en la misma universidad. Ha trabajado en inventarios artísticos institucionales.

Ha participado en diversos proyectos relacionados con el arte contemporáneo, publicado múltiples artículos en revistas científicas y capítulos de libro; catálogos de exposiciones y libros.

Ha participado en una treintena de congresos nacionales e internacionales, e impartido conferencias en diversas instituciones nacionales e internacionales.

Realizó una estancia de investigación en la Pontificia Università Gregoriana de Roma y una estancia docente en la Universidad de Siena; recibió un premio de emprendimiento.

Es miembro del comité científico de varias revistas y es co-Coordinadora del Grupo de Arte Urbano ligado al GEIIC.

Pertenece al grupo Arquitecto Vandelvira (HUM 573). Además ha coordinado una veintena de actividades divulgativas, como cursos, ciclos de conferencias, mesas redondas, etc.