La primavera ha llegado y vaya si nos hemos enterado
- Escrito por María Pilar Úcar Ventura
- Publicado en Opinión
Se me ocurre eso de que la primavera la sangre altera: poco original, lo sé, pero nos cuadra a la perfección. Y seguro que además de subvertir el riego sanguíneo a más de uno y de una, ya les ha provocado también acné juvenil.
Nos ha pillado “esta primavera” con el pie cambiado, dicen unos y otros, los más listillos, que era de cajón de madera de pino.
Tiempo cálido y temperaturas benignas, sol radiante y sin nubes, a pasear y a disfrutar de la calle teniendo en cuenta distancia social, mascarilla, perimetraje y toque de queda.
No parece mala idea que nos adelantemos al “equinoccio real” según lo predicen meteorólogos, astrólogos, físicos y demás especialistas del ramo para este sábado, y que vayamos recogiendo unos cuantos kilos de pétalos de flores blancas y rosadas para colocarlas en platos repartidos por las habitaciones de nuestra casa, que abramos las ventanas para hacer corriente y que se vaya el invierno o los malos efluvios que destilaba, que formemos el corro de la patata con las amigas más íntimas para atraer buenos augurios…en fin, uno y muchos más de los tantos rituales que reciben a la primavera a lo largo y ancho del globo terráqueo.
Sería aconsejable poner el volumen de la televisión en modo silencio para hacer oídos sordos de la que (nos) empieza a caer, o está cayendo; vaya baile de posturas, posiciones, pasos à deux, à trois y si me apuran, à quatre.
“Que si te mueves tú que si te cedo yo, que si el 5 por ciento y la proporcionalidad; ahora “sí tajunto” que antes ni falta que me hacías”; cuidado que me pisas, no vayas tan rápido que pierdo el ritmo, espera que te llamo y decidimos…”¡¡cuánta inquietud y cuánto desasosiego!!
El panorama político está más que agitado como si fuera un gintónic de los pijos llenos de menestra y vegetales que adornan y no saben a nada, que se tropiezan en el paladar y cuesta tragar.
Así nos han sorprendido los días casi primaverales, porque anuncian nuevo descenso de temperaturas: vivimos en un carrusel térmico: pico y valle del calor al frío sin transición.
¡Qué buenos “hombres y mujeres del tiempo” son los representantes de la cosa pública!; les gusta poco la estabilidad y la brisa, el ambiente cálido y el cielo despejado.
Vamos a darle vidilla a este panorama que lo tenemos ya muy visto y no hay mejor manera que hacerlo a hurtadillas, solapadamente, “aquí te pillo y aquí te mato”.
La cara se nos queda del revés y empezamos a realizar operaciones matemáticas; sumas y restas, raíz cuadrada y ecuaciones de segundo grado, auténticas variaciones y permutaciones de elementos…o de “tipejos” combinados según vengan los vientos; el siroco es lo que les ha dado, porque tienen una pedrada de tamaño ciclópeo según vamos analizando sus acciones y sus reacciones.
Ya nos hemos enganchado o no; poco tiempo nos queda para encontrar posibilidades y formas de eludir este batiburrillo sociopolítico que nos inunda ahora…¿hasta cuándo?
Estamos a verlas venir, porque seguro que el clima se enrarece con las comparecencias públicas, las declaraciones de un extremo y otro, las opiniones encendidas del resto; tendría gracia responder como las amebas y dejar que corra el aire.
La primavera ha venido y nadie sabe cómo ha sido; ripio de toda la vida que alude una vez más al susto ¡zas! Nos ha sorprendido de nuevo.
A mí me parece que en esta ocasión el salto ha sido mortal, triple tirabuzón, caída libre y sin paracaídas.
Entre vaivenes, dimes y diretes el trajín de marzo avanza y nos hace estar atentos “por si las moscas”.
Invocaciones, rezos, romerías (virtuales)…¿a quién nos encomendamos?
Ojalá en esta primavera tan cercana abunde la calma, la sensatez y el sentido común.
Ya nos hemos enterado, ya.
María Pilar Úcar Ventura
Doctora en Ciencias de la Educación, Licenciada en Filología Hispánica y Diplomada en Filología francesa. Actualmente Profesora de Lengua Española en la Universidad Pontificia Comillas (Madrid) donde ha desarrollado distintas responsabilidades de gestión.
Ha impartido cursos de doctorado y Máster en Didáctica de Segundas Lenguas en la Escuela Diplomática del Ministerio de Asuntos Exteriores de España y en universidades extranjeras, entre otras: Wharton College, en la School of Law de Seattle University, Université de Strasbourg, y desde 2002, es profesora invitada en la Copenhagen Bussiness School de Dinamarca, en el Tecnológico de Monterrey (México), en la UNAM de DF (México) y en la Universidad de Ginebra (Suiza). Forma parte del claustro de la Universidad de Maroua en Camerún.
Destacan entre sus publicaciones, Con eñe, Lengua y Cultura españolas; Cuadernos didácticos para el guión de cine (C.D.G.); En el aula de Lengua y Cultura; Idea y redacción: Taller de escritura, y ediciones críticas de diferentes obras literarias enfocadas a la enseñanza: La tesis de Nancy, El conde Lucanor, Romancero, Fuenteovejuna…
Asiste como ponente invitada a congresos internacionales, entre los que destaca el último celebrado en La Habana sobre Lingüística y Literatura. Ha participado en la Comisión para la Modernización del lenguaje jurídico del Ministerio de Justicia y en diferentes Jornadas de Innovación docente. Dicta conferencias y publica artículos sobre la interconexión lingüística en traducción.
Su investigación se centra en la metodología de la enseñanza del español (lenguaje para fines específicos) y análisis del discurso.
Actualmente coordina el proyecto de investigación Violencia y Magia en el cuento infantil y forma parte del programa Aglaya sobre la investigación en mitocrítica cultural.