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Disciplina: El ingrediente secreto de la supervivencia

Los países del Lejano Oriente son conocidos, entre muchas otras cuestiones, por ser sociedades profundamente disciplinadas, en las que el respeto y el orden premian en los valores de los ciudadanos; es el profundo respeto impartido en su educación como principal agente moral lo que hace de estos países unos profundamente disciplinados. Ésta indiscutible realidad es la contraposición de las sociedades que componen los Estados de Occidente, unas completamente sumidas en un libertinaje social que genera un comportamiento egoísta e individualista que es, por desgracia, más agudo cada día.

Antes de la pandemia por el virus Covid-19, no era una imagen precisamente exótica ver, en países orientales como Japón o China, personas con el rostro cubierto por una mascarilla. Éstos complementos clínicos son excelentes herramientas para proteger a la población de una enfermedad contagiosa. Si usted parece de gripe, la mascarilla será la más óptima medida de prevención que podrá usar para no contagiar a las personas con las que se relacione a lo largo del día, en el trabajo, ocio o la familia. Es necesario usarla si queremos proteger a los demás de infecciones víricas y sucedáneos. Ésta cuestión está inculcada al extremo en los valores de las sociedades orientales, como bien decía antes, que son absolutamente disciplinadas. El respeto hacia los demás es primordial en la sociedad oriental.

Es por esto que no podemos sorprendernos ante la total adaptación de la sociedad China al uso de las mascarillas durante ésta pandemia. Los ciudadanos chinos han sabido actuar frente a las imposiciones sanitarias en pos de frenar el avance del Covid, y es por ello que los incidentes causados por desobediencia a las medidas impuestas son prácticamente inexistentes en el gigante asiático. Tal ha sido su admirable comportamiento y actitud que los casos de contagio por Coronavirus son apenas existentes en el país. Es decir, que la sociedad del gigante asiático no sólo ha sabido afrontar el reto, sino que lo ha superado con creces. Mientras tanto, en Occidente - la cara opuesta del sistema político y Social Chino -, existe una pandemia aún peor: El individualismo.

Muchos creían que con el Covid-19 llegaría un cambio drástico en la moral de la sociedad occidental y, en consecuencia en su actuación frente a la pandemia. Había quienes afirmaban que el individualismo desaparecería por fin para dar lugar a un sistema de empatía que, a su vez, derrocara el sistema del egoísmo y la meritocracia en el que estamos aprisionados. Sin embargo, lejos de ocurrir ese cambio utópico que predicaban algunos, nuestra sociedad ha sufrido un fatal resentimiento, que ha dejado de relieve la falta de empatía y valores éticos y morales de la sociedad occidental. Comparemos China con Estados Unidos: En el primero, como se ha explicado anteriormente, la disciplina y el respeto son vitales y, por ésta razón, han conseguido o están consiguiendo combatir el Covid-19; en el segundo, contrariamente, se han dado, como hemos podido ver - con vergüenza, como es el caso de un servidor -, múltiples concentraciones, manifestaciones y protestas contra el confinamiento y las medidas de prevención del coronavirus - incluso se han visto bochornosas imágenes de hombres armados con fusiles de asalto, completamente tapados, posando frente a la Cámara ante los parlamentos de sus respectivos Estados -.

El por qué de ésta situación tan dispar en éstos países tiene una explicación que, pese a no ser la mejor, puede resolver algunas dudas e incluso plantear una respuesta que aún sin ser la definitiva, podría acercarnos a la más lógica; y es que es el sistema económico, político y Social de occidente, aquél cuyo nombre no aparecerá en éstas líneas, y que está basado en la meritocracia, el individualismo y el egoísmo, el que inhibe a la población europea y norteamericana de poseer una capacidad empática, autocrítica y ética dignas de sociedades civilizadas.

Estudiante de Ciencias Políticas y Administración Pública en la UPV/EHU. Militante socialista desde el 2018.

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