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El desastre de la pandemia del coronavirus en Madrid

La pandemia por coronavirus covid19 ha tenido un especial impacto en la Comunidad de Madrid, que tiene el mayor número de muertes confirmadas del país a pesar de tratarse de la 3ª región en cuanto a población la 5ª con menor porcentaje de personas mayores de 65 años.

Como hay mucho ruido mediático y varios premios Nóbel de medicina y salud pública, merecidos, pero nunca concedidos, que glosan todos los días lo que no se sabe, y ellos tampoco conocen, y tienen certezas para las no existe base científica, merece la pena hacer algún comentario al respecto.

La primera es que tenemos que ceñirnos a los muertos en que realmente se confirmo la enfermedad, incluir las personas fallecidas con síntomas compatibles es un craso error sometido a muchas confusiones, porque los síntomas del covid19 son muy inespecíficos, porque hay otras patologías responsables de muertes antes del covid 19 (por ejemplo las neumonías, patología que provocó 10.415 muertes en 2018) y porque el estudio de seroprevalencia realizado demuestra que solo el 14,5% de las personas que tenían 5 síntomas compatibles con la enfermedad realmente la pasaron. Así que, aunque no puede descartarse que haya habido mas muertos por covid19 de los registrados, tampoco puede afirmarse lo contrario, y lo más probable, aunque por supuesto tampoco es seguro, es que la desviación a alza no supere el 10%.

¿Porque la Comunidad de Madrid ha tenido esta situación tan mala que la coloca a la cabeza del mundo? De nuevo se trata de hipótesis que parecen en principio razonables. En Madrid se agrupaban muchos factores de riesgo que hicieron explosiva la situación y que resumidamente son:

1. Una Comunidad con una elevada densidad de población y con una movilidad muy grande y mal organizada lo que favorecía los contagios

2. Elevados niveles de contaminación ambiental que propiciaban el contagio y la gravedad de la enfermedad respiratoria.

3. Residencias de mayores en manos de empresas privadas, muchas de ellas de capital riesgo, más interesadas por maximizar sus beneficios (a costa de reducir personal y su cualificación, así como del recorte en de medios e instalaciones). Y esta situación se ha producido a pesar de las numerosas denuncias de sindicatos y ayuntamientos sobre las malas condiciones de las mismas, a las que la Comunidad de Madrid no ha hecho caso, evitando las necesarias inspecciones y el control de sus condiciones, en aplicación de su política neoliberal de favorecer a sus amigos empresarios, aunque sea a costa de la salud y la vida de las personas.

4. Unos presupuestos sanitarios insuficientes mantenidos desde las transferencias, que sitúan a la Comunidad de Madrid siempre por debajo de la media de las CCAA (entre 2010 y 2019 la Comunidad de Madrid ha destinado 10.822 millones € menos a la Sanidad Pública de lo que le correspondería para tener unos presupuestos per capita en la media de las CCAA, y en 2020 son 1.600 millones € menos). Claro esta mientras dejaba de recaudar 39.516 millones € perdonando impuestos a los mas ricos y poderosos.

5. Disminución camas en los hospitales públicos, que comenzó durante los mandatos de Esperanza Aguirre, cuando la apertura de nuevos hospitales privados o semiprivados se acompaño de cierres de camas en los centros de gestión tradicional, y que fue continuada en los años siguientes, así entre 2014 y 2018 se cerraron 1.007 camas en los hospitales de gestión pública. La situación es aún más preocupante en el caso de las camas de media y larga estancia en las que el déficit de la región es espectacular (0,15 camas/1000 habitantes frente a 0,31 del conjunto del país y 1,5 de la UE) mientras hospitales como el antiguo Puerta de Hierro permanecen cerrados y en constante deterioro.

6. Deterioro Atención Primaria. Dentro de los recortes de la Sanidad Pública, la AP ha sido la mas castigada en la región, de hecho tiene el menor presupuesto en % sobre el total (10,4% en el último aprobado), y una situación de escasez de personal que es terrible (es la primera de las CCAA en cuanto a TSI por profesional de enfermería y pediatra, la segunda en el caso de medicina de familia y la 4ª en personal administrativo), lo que ha provocado grandes demoras en las citaciones, baja capacidad de resolución de la primaria, desatención de la atención comunitaria, y un aumento importante de las urgencias hospitalarias.

7. Recortes de personal sanitario. Entre 2010 y 2018 se redujo la plantilla del sistema sanitario público en 3.000 personas, a pesar del aumento de población, lo que dificulta una asistencia sanitaria de calidad y supone un aumento de la presión asistencial sobre los trabajadores del sistema sanitario.

8. Privatizaciones. Aparte de lo ya señalado el proceso privatizador había deteriorado de manera muy importante la Sanidad Pública, porque los escasos recursos económicos se derivaban preferentemente hacia el sector privado.

9. Disminución de stock de material en los centros sanitarios. Durante la segunda década de este siglo la Comunidad de Madrid sometió a los centros sanitarios públicos a una reducción drástica de los stocks de material sanitario con un objetivo de ahorro solo guiado por criterios económicistas, de manera que estos se consumieron rápidamente al inicio de la pandemia, y los centros y profesionales sanitarios se quedaron sin ellos.

10. Salud Pública bajo mínimos. La Dirección General de Salud Pública fue suprimida por Esperanza Aguirre en 2008 y recuperada posteriormente en 2015, pero con una dotación y unos medios profesionales extremadamente precarios. Precisamente esta debilidad de la Salud Pública se ha hecho notar durante la pandemia, y el último rifirrafe con la dimisión de la Directora por la petición de desescalada ha puesto en evidencia que se trataba de un organismo más de bien de carácter decorativo de quien se esperaba la sumisión y no el conocimiento.

11. Desaparición de las Áreas de Salud. En 2010 se creo en la Comunidad de Madrid el área única haciendo desaparecer las 11 áreas sanitarias preexistentes. La intención de esta normativa era facilitar las derivaciones hacia el sector privado, que luego se complemento con la puesta en funcionamiento del centro de llamadas, pero otro efecto fue la desintegración de la colaboración territorial entre Primaria y Especializada, favorecer la movilidad de pacientes en todo el territorio de la región y a la vez dificultar políticas de seguimiento y detección de casos, lo que ha resultado especialmente negativo en esta pandemia.

12. Una gestión desastrosa. Nada mas iniciarse la pandemia se produjo una cadena infernal de eventos: AP y urgencias saturadas, falta de camas hospitalarias, enfermos aparcados en urgencias (muchas horas y días), y se desencadeno el desastre: profesionales desprotegidos, centros sanitarios masificados y saturados como foco de contagio, a lo que hay que sumar la situación de las residencias de mayores, donde el virus logro otro de sus focos de contagio. La mala utilización y la descoordinación de los recursos públicos ha sido la norma, la apertura del hospital de IFEMA (por cierto, instalado por la UME) se aprovecho para deteriorar aún más a la Atención Primaria, etc

El gobierno de la Comunidad de Madrid ha seguido aprovechando la oportunidad, como decía el ave carroñera en la viñeta de El Roto, “los tiempos de crisis son tiempos de grandes oportunidades”, la pandemia ha sido utilizada por la Comunidad de Madrid para seguir favoreciendo a sus amigos y a los intereses empresariales: fomento de la red privada, hoteles, cadenas de comida rápida, nombramientos de amiguetes, nepotismo, etc. A pesar de la evidencia del fracaso de las políticas desreguladoras y privatizadoras, continuaron en ello, y no han reforzado la Sanidad Pública que ahora esta exhausta, continúa con medios insuficientes y sin un horizonte claro de reactivación, a la vez que las demoras en las listas de espera se han incrementado de manera exponencial y la asistencia a pacientes sin covid19 se ha demorado y deteriorado de manera importante (en su momento habrá que analizar su potencial impacto sobre la morbilidad y la mortalidad)

Todo ello se ha agravado con la actitud irresponsable de la Sra Ayuso, ejemplo de ausencia de conocimiento, de desparpajo de “community manager”, y de opinar pontificando sobre lo que desconoce de manera palmaria, preocupada en el “marketing”, aunque sea falseando la realidad sin ningún pudor, solo preocupada por lucir un luto que probablemente no siente, hacer posados dramáticos y enfrentarse al gobierno central, y nunca por dar solución a los problemas de salud, convirtiéndose en la principal responsable por ejemplo de que la Comunidad de Madrid tardara tanto en pasar de la fase 0, y finalmente lo haya hecho en condiciones bastante precarias ( por ejemplo solo se han contratado 122 de los 600 prometidos como refuerzo, y eso que serian necesarios unos 1900 contratos para seguir las recomendaciones de la OMS).

En fin, un desastre provocado por la ideología neoliberal, el descarado interés por favorecer ante todo los intereses privados y por la incompetencia de los responsables. Deberíamos de cambiar de rumbo y de políticas y reforzar la Sanidad Pública, ahora es el momento.

Médico, presidente de la Asociación para la Defensa de la Sanidad Pública de Madrid, portavoz de la FADSP y vicepresidente de la IAHP.