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El amor es eterno, mientras dura

Esta frase-reflexión tan certera procede del gran cantautor brasileño, Vinicious de Moraes. Con señalar la temporalidad de las relaciones amorosas, se rompe el mito del “amor romántico” que Hollywood nos inculcó. Casi siempre todas las películas terminaban con aquello de “fueron felices y comieron perdices”. En la música, más de lo mismo, sobre todo en los entregados boleros, juran y dicen cosas como “Espérame en el cielo”, tan bonitas como irreales.

Charlando hace muchos años con el psicólogo Carlos Castilla del Pino, me dejó atónito al describirme la “química” del amor. Decía que el enamoramiento, -esa locura que vivimos cuando se inicia una relación-, se denomina “brote psicótico pasajero”. Es como una enajenación en la que proyectamos sobre la otra persona las propias aspiraciones de felicidad eterna. Es un fenómeno mutuo entre dos. Vivimos en la pareja con el 100% de dicha e ilusiones. Pero eso es pasajero, como mucho dura tres años máximo.

Luego aparece otro estadio en que ese 100% baja porque empezamos a conocer mejor a la pareja. Este bajón puede llevar a la ruptura o cristalizar en una crisis para la que a veces se buscan soluciones tipo “bebé-tirita”, para arreglar ese desengaño. Mal asunto, hay que traer personitas a este mundo de manera querida y deseada, no como un arreglo, que a menudo suele ser provisional.

En caso contrario no existiría el divorcio.

El sociólogo de moda en los 80's, Francesco Alberoni, decía que tras ese enamoramiento loco, las parejas debían compartir un proyecto común, el que fuera, pero a dos. En general las parejas heterosexuales optaban -según la norma cultural- por la descendencia. Ese segundo paso de compartir se llama “filia” y puede durar mucho o poco. Castilla del Pino me decía que era estupendo enamorarse, pero si una persona no podía resistir que la locura baje de tensión y precisa romper para volver a enamorarse de otra persona, y así una y otra vez, pues eso es inmadurez.

Michael Foucualt aportó para las parejas gays una reflexión que me parece útil para todo el mundo. Foucault proponía “la amistad como modo de vida”, es decir, crear entre las dos personas un código de valores propio, unos acuerdos mutuos para encauzar la convivencia, la filia. De ahí que aparezcan parejas abiertas o semi-abiertas, parejas que no viven en el mismo domicilio, etc.etc.

Reflexionemos pues, la sociedad nos impone una serie de exigencias como la durabilidad y la descendencia, la fidelidad y otras pautas, que no siempre son posibles o que juzgamos innecesarias.

La liberación de la mujer es un fenómeno históricamente reciente y ellas saben ya plantar cara al macho de turno. Es una conquista progresiva. Hace exactamente 100 años, en la Barcelona ya cosmopolita de entonces, sucedió un caso en mi familia paterna que ejemplifica un amargo pasado. En 1919 mi abuelo enviudó con tres hijos. Hablo de una familia de clase media. Pues se reunió el “Consejo de familia” y decidieron que la hermana de la difunta abandonara a su novio y se casase con el viudo, su cuñado. Mi abuela Joaquima obedeció. No llegué a conocerla pero tengo su retrato en mi habitación. ¡Qué duro debió de ser!, por más que entonces eso fuese todavía bastante usual. La abogada Magda Oranic me dijo un día que los amores pasionales y verdaderos se daban fuera del matrimonio. De aquella unión forzada nació en 1920 mi padre. Siempre me pareció horrible ese dicho popular de que “el roce hace el amor”.

Con estas líneas he pretendido contribuir a dar pistas -que no soluciones que no tengo- al eterno conflicto del amor y las parejas, un reto importante. Para estar con alguien, primero es necesario saber estar en soledad, tener la auto-estima suficiente.

Ahora se habla mucho del “poliamor” un tema que siempre regresa de nuevo al cabo de algunas generaciones. En mi juventud fueron las comunas urbanas, pasé por aquella experiencia en los 70's. Terminó aquella comuna dispersada en parejas con su respectiva descendencia y en sus respectivos domicilios. Se impuso cierto realismo bajo el peso de la cultura dominante.

Los valores que proclamó el festival de Woodstok en 1969, siguen pendientes.

Militante de la Juventudes Comunistas de Catalunya (JCC) y del PSUC en la clandestinidad del franquismo. Pasó dos veces por la cárcel. En los 80's fue miembro del Comité Central y del Comité de Barcelona del PSUC.

Ocupó en 1980 el cargo de coordinador general del Front d'Alliberament Gai de Catalunya (FAGC) y en 1986 lo abandona para co-fundar Gais per la salut (luego Stop Sida) y la federación de entidades Coordinadora Gai-Lesbiana (CGL), de la que fue secretario general hasta 1999. A continuación fue electo como presidente de honor de la CGL. También fue co-secretario general de la International Lesbian & Gai Association (ILGA), desde 1995, reelecto en 1997, hasta 1999.

En 1992-93 trabajó como coordinador de la campaña “Democracia es igualdad” del Ministerio de Asuntos Sociales (entonces con Matilde Fernández), campaña contra la intolerancia integrada por 11 grandes ong's estatales. El spot de tv de “Democracia es Igualdad” recibió un galardón de la ONU.

En los 90's se aleja de ICV y en 1999 formó parte de la candidatura de Pascual Maragall a la Generalitat de Catalunya. Desde entonces sigue como independiente en la órbita socialista.

Ha recibido numerosas distinciones y premios, tanto desde las asociaciones lgtb, como de las instituciones civiles. Medalla de Honor de la Ciudad de Barelona y Creu de Sant Jordi. Premio Pluma 2019 de la FELGTB.