LA ZURDA

Presentismo

Desde la crisis del 2008 se han ido acuñando nuevos términos y las 
últimas generaciones se han    adaptado a los cambios que supuso aquel 
desaguisado. La gente de a pie, -servidor incluido- no acabamos de 
entender cómo surge una crisis económica, si es inducida o es casual, no 
sabemos nada porque no somos economistas. Pero, sin embargo nos adaptamos 
de la manera que sea. Recuerdo que la última huelga general fue contra la reforma laboral y sus contratos-basura. Pasó el tiempo y ya tenemos sus resultados 
socio-laborales.

Para mi sorpresa he conocido jóvenes que prefieren 
trabajar seis meses o un año y luego acceder al subsidio de paro. Cuando 
éste se agota, pues otra vez a trabajar, después de un período que 
denominan de ”vacaciones”. Se han acoplado totalmente a una situación de 
relativa escasez, comparten piso o bien todavía viven con su familia.
Cuando les pregunto sobre el tiempo necesario de cotización en vistas a 
su futura jubilación, la ven tan lejos que se encojen de hombros, “ya 
veremos” dicen y siguen con su tiempo intermitente, ahora curro, ahora 
“vacaciones”. Han nacido pues los “milenials”, sueldos por debajo o 
justo en los mil euros. Ingresos que imposibilitan acceder a un piso de 
alquiler y otros gastos, pero ahí siguen. El móvil es su gran 
distracción, engancha. En sectores como restauración, que conozco de 
cerca, las cosas son peores, abundan las empresas donde se paga la mitad 
en “b” y cotizan solo por cuatro horas. Como estos contratos son cortos, 
quien no se porte bien ya no tiene opción de re-contratación tras 
las “vacaciones”. Tendrá que buscar ocupación en otro bar o restaurante.
Es imperativo que el Gobierno aumente los controles en base a las hojas 
de horarios y respecto a los sueldos ilegales.


Estudios sin alma

Hace unas semanas, comiendo con unos amigos, un catedrático de 
sociología contaba algo -para mí sorprendente-, ocurrido en su aula. 
Preguntó el sociólogo a su alumnado universitario: “¿Podéis decirme 
títulos de películas del cine clásico?”. Primera y sincera respuesta: 
“Star Wars”. Se quedó en blanco, aterrado, mientras el alumnado no 
entendía su sorpresa. Esta saga espectacular de tantos y tantos 
episodios ha recorrido la infancia y adolescencia de mucha gente. 
Resulta que en este mundo tan inmediatista y veloz, mucha juventud 
cuenta el tiempo en función de su edad, nada hubo atrás y nada está 
claro más adelante. Una catedrática emérita de antropología me 
confirmaba este fenómeno, le llamó “presentismo”, todo aquí y ahora, de 
inmediato. El antes o el después no cuentan.


Me encanta que la 2 de TVE reponga títulos clásicos, como por ejemplo 
“La dolce vita”. Sin embargo me pregunto si aún así, existe la capacidad 
de entender todo lo que aquellos directores “clásicos” -como Fellini o 
Berlanga- querían transmitir. Diría que hay una cierta incultura en 
Humanidades que el largo período del PP en el Gobierno favoreció. Lo 
digo así de claro porque así se lamentan profesores universitarios y 
hasta rectores. Tuve ocasión de participar en un máster sobre movimientos sociales para periodistas, ya con licenciatura. A mí me tocaba hablar sobre movimiento lgtbi. En un momento dado, para encuadrar el surgimiento de la primera generación del movimiento homosexual, pregunté o dije algo así como 
“..ya sabeís que la edad contemporánea empieza con una novela 
titulada...”. El silencio por respuesta. Nadie sabía de “Madame Bobary” 
de Flaubert (1856-57), aunque este período se cuenta a partir de la 
Declaración de Independencia de los EEUU y de la Revolución Francesa 
(1789). Me vine más de cien años después, ya a los 60's y mencioné una  
novela equivalente de 1969, escrita por John Fowles, “La mujer del 
teniente francés” un canto contra la moral victoriana que en 1981 Meryl 
Streep y Jeremy Irons interpretaron para el cine. Otra vez silencio.
Para mi sorpresa desconocían títulos como “El Príncipe” de Maquiavelo o 
“El Gatopardo” de Lampedusa. Sobre sexualidad tampoco sabían de los 
Informes Kinsey de los años 1947-50's. Así que les recité una lista de 
algunos libros y películas imprescindibles, a mi modo de ver.



En síntesis, entre internet donde todo se cuenta y se encuentra, 
-incluido el rincón del vago, (estupendo para copiar tesis y trabajos 
para másters)- y este estilo de vida estresante e individualista del 
aquí y ahora, han nacido ya varias generaciones presentistas. Ni 
Memoria Histórica, ni nada que no sea contemporáneo a los años 
80's-90's. Obviamente hablo de un amplio sector de la juventud, que no 
toda. Intento ejemplificar una deriva que se aparta de los conocimientos 
básicos, que a mi modo de ver, contribuyen a formarse un criterio 
personal sobre la realidad.

¿Qué hacer? Pues introducir las Humanidades en todos los niveles de la 
educación, desde primaria hasta los estudios universitarios, incluidas 
las carreras técnicas o de ciencias. Ahora, con el nuevo Gobierno de Coalición, tenemos una gran ocasión de 
progresar en dirección a los tres símbolos de la Revolución Fancesa, “ 
Liberté, égalité, fraternité”. No pido más, pero es urgente.

Militante de la Juventudes Comunistas de Catalunya (JCC) y del PSUC en la clandestinidad del franquismo. Pasó dos veces por la cárcel. En los 80's fue miembro del Comité Central y del Comité de Barcelona del PSUC.

Ocupó en 1980 el cargo de coordinador general del Front d'Alliberament Gai de Catalunya (FAGC) y en 1986 lo abandona para co-fundar Gais per la salut (luego Stop Sida) y la federación de entidades Coordinadora Gai-Lesbiana (CGL), de la que fue secretario general hasta 1999. A continuación fue electo como presidente de honor de la CGL. También fue co-secretario general de la International Lesbian & Gai Association (ILGA), desde 1995, reelecto en 1997, hasta 1999.

En 1992-93 trabajó como coordinador de la campaña “Democracia es igualdad” del Ministerio de Asuntos Sociales (entonces con Matilde Fernández), campaña contra la intolerancia integrada por 11 grandes ong's estatales. El spot de tv de “Democracia es Igualdad” recibió un galardón de la ONU.

En los 90's se aleja de ICV y en 1999 formó parte de la candidatura de Pascual Maragall a la Generalitat de Catalunya. Desde entonces sigue como independiente en la órbita socialista.

Ha recibido numerosas distinciones y premios, tanto desde las asociaciones lgtb, como de las instituciones civiles. Medalla de Honor de la Ciudad de Barelona y Creu de Sant Jordi. Premio Pluma 2019 de la FELGTB.