LA ZURDA

País, Patria, Nación, Estado.

Ando estos días preocupada por tratar de aclarar y definir los conceptos de país, patria, nación, estado, tan de actualidad en estos dias, que a veces a mí me cuesta diferenciar y, tratando de buscar los matices, raíces etimológicas de los vocablos y/o significado, voy al diccionario, (RAE) en busca de amparo ante mi torpeza, encontrando:

País: 1. m. Territorio constituido en Estado soberano. 2. m. Territorio, con características geográficas y culturales propias, que puede constituir una entidad política dentro de un Estado.3. m. Conjunto de los habitantes de un país.

Patria:1. f. Tierra natal o adoptiva ordenada como nación, a la que se siente ligado el ser humano por vínculos jurídicos, históricos y afectivos. 2. f. Lugar, ciudad o país en que se ha nacido.

Nación:1. f. Conjunto de los habitantes de un país regido por el mismo Gobierno. 2. f. Territorio de una nación. 3. f. Conjunto de personas de un mismo origen y que generalmente hablan un mismo idioma y tienen una tradición común.

Estado: (Estado compuesto) 1. m. Estado integrado por unidades políticas no soberanas dotadas de poder legislativo y de otras competencias; como, por ejemplo, el Estado federal, el Estado regional o el Estado autonómico.

Que las definiciones de los conceptos se relacionan entre sí. Del concepto de Estado y sus múltiples acepciones, he tomado el que me parecía más relevante para resolver mis dudas, observando dos conceptos que probablemente me aporten luz; soberanía, poder legislativo y competencias.

Ya voy vislumbrando conceptos que sobresalen ante mis cortas luces, por donde hincar el diente a mis cuitas; territorio, lugar de nacimiento, vínculos jurídicos históricos y afectivos, conjunto de habitantes, idioma y tradición en común, gobierno, soberanía, leyes, unidades políticas…

Con todo esto voy a ver si España es, en todo o en parte, mi país, mi nación, mi patria, el estado donde habito, en el que tengo derechos y por supuesto obligaciones. Para seguir indagando, necesariamente debo acudir a la Carta Magna de la que se derivan todas las Leyes que nos regulan y veo:

Constitución Española: Preámbulo “La Nación española, deseando establecer la justicia, la libertad y la seguridad y promover el bien de cuantos la integran, en uso de su soberanía, proclama su voluntad de: Garantizar la convivencia democrática dentro de la Constitución y de las leyes conforme a un orden económico y social justo. Consolidar un Estado de Derecho que asegure el imperio de la ley como expresión de la voluntad popular. Proteger a todos los españoles y pueblos de España en el ejercicio de los derechos humanos, sus culturas y tradiciones, lenguas e instituciones. Promover el progreso de la cultura y de la economía para asegurar a todos una digna calidad de vida. Establecer una sociedad democrática avanzada, y Colaborar en el fortalecimiento de unas relaciones pacíficas y de eficaz cooperación entre todos los pueblos de la Tierra. En consecuencia, las Cortes aprueban y el pueblo español ratifica la siguiente”.

Vale, voy teniendo las cosas algo más claras, aparece en nuestra Constitución, ya en su simple enunciado que, España es una Nación, que integra componentes con derechos y que en uso de su soberanía, hacen proclamaciones sobre el Estado de Derecho que asegura sus leyes, protege sus derechos, culturales, lenguas y tradiciones, o sea todos esos conceptos necesarios, inicialmente objeto de mis preocupaciones.

Visto todo ello y dadas mil vueltas, voy aclarándome sobre las diferencias entre sí, la correlación entre ellas, la complementación de todas, para formar una unidad de intereses integrados, que me hacen formar parte de un territorio, con una lengua en común (que convive con otras) con derechos, obligaciones y soberanía compartida. Vamos bien.

Ahora pongo las noticias para ver la actualidad. En sesión de Cortes se está debatiendo la investidura a presidente del gobierno, los grupos parlamentarios toman la palabra, oigo con interés las intervenciones y, además de un enorme ruido político, faltas al respeto y diferencias profundas, aparentemente insalvables entre muchos de ellos, observo con preocupación que en el Parlamento, donde deberían ayudarme a resolver mis dudas comentadas, al ser la Cámara de soberanía compartida, contribuyen aún más a profundizar sobre ellas, dejándome no solo igual, sino peor de lo que estaba, pues dicen significaciones distintas a iguales conceptos.

¡Menudo estado de ánimo en el que me sumergen!, yo que pensaba que había avanzado, aumentando mi grado de conocimiento cultural y político, observo con inquietud y congoja que, o bien yo poco o nada he entendido con mis lecturas e indagaciones, o muchos de los que intervienen desde la tribuna, ni siquiera han hecho este ejercicio.

En fin, ¡maldita ignorancia!, ahora me toca empezar de nuevo.

Secretaria Memoria Histórica y Mayores. Agrupación Socialista Rivas Vaciamadrid.