Quantcast
HEMEROTECA
             SUSCRÍBETE
ÚNETE A EL OBRERO

Se rompió el pacto social. Es tiempo de actuar

Nos encontramos aún tratando de asimilar la llegada de la extrema derecha a las instituciones andaluzas.

¿De dónde han salido estos votos? ¿Cómo es posible que haya tanta gente desinformada, o peor aún, informada que quiera semejante programa electoral?

Dará para mucho el tema. Sin duda. Porque es momento de que España se haga un análisis profundo sobre lo que es, lo que pretende ser, lo que quiere ser y sobre todo, lo que no quiere ser. Y vamos tarde, en mi opinión.

Asusta leer el programa electoral de una formación de extrema derecha que ha venido para arrasar con todo. Entendido de un modo más o menos superficial, es lógico que sintiendo lo que siente mucha parte de la población, este resultado se produzca.

¿Por qué? Pues sencillamente porque de un tiempo a esta parte la percepción es que todo se diluye, que todo el sistema se desmorona, y que en realidad, muchas de las cosas que habíamos creído pasan ahora a no ser tan ciertas.

Sea como fuere el análisis que uno elija hacer: ya sea la autocrítica de la izquierda, la falta de ética en todos los rincones de nuestro sistema, la necesidad de regeneración que viene rumiándose desde hace años, lo único cierto es que algo tendremos que hacer. Todos. Como sociedad. Y cuanto antes nos pongamos con la tarea, mejor.

El Estado de bienestar viene sufriendo golpes que le han dejado herido de muerte. Nuestro sistema judicial pende de un hilo ante la falta de independencia, de medios y de garantías más que evidentes.

Nuestros medios de comunicación han pasado a ser meras corrientes de propaganda que, en lugar de conformar una opinión pública veraz y objetiva, han pasado a ser herramientas de difamación, propagadores de mentiras y generadores de confusión y odio.

La sanidad, la educación, y las pensiones son ahora un esqueleto de lo que debieran. Y la ciudadanía ha mantenido el pago de sus impuestos. Sin obtener beneficios y, ni siquiera, los derechos para los cuales han cumplido sus obligaciones.

Se ha roto el contrato social. Y ahora, la llegada del fascismo encierra una gran verdad: pensar que todo lo bueno es eterno supone equivocarse. Y aquí ha llegado ya por fin la evidencia.

Pero no todo puede ser negativo. Siempre hay algo bueno que aprender: quizás este aviso que nos brinda la aparición institucional de la extrema derecha sirva para que la izquierda se mire al espejo, se dé cuenta de la falta que hace una política rotunda social, la unidad de las fuerzas progresistas y con ellas, abordar las urgentes e importantes reformas que requiere esta España, tan dolida y tan perdida.

Licenciada en Derecho, Periodista y Analista política.