Sería generalista, arriesgado y posiblemente impreciso afirmar que la series españolas de Netflix no parecen españolas. No obstante, tampoco es una afirmación del todo desmesurada.
Las series nacionales que hemos disfrutado durante décadas en la televisión lineal siempre se han caracterizado por el costumbrismo, la presencia del folclore español, el humor local, las referencias propias de su tiempo y de ciertas subtramas basadas en conflictos familiares o sociales muy enraizados en la historia reciente del país.