En este apunte nos vamos a referir a lo que la masonería consideraría como principales vicios. Como fuente hemos empleado el siempre sugerente, Diccionario enciclopédico de la masonería con un suplemento, seguido de la historia general de la Orden Masónica desde los tiempos más remotos hasta la época actual obra especial y única en su género para el conocimiento de los orígenes, naturaleza, símbolos, prácticas y fines de la masonería ... completado con un taller general de la francmasonería ... / escrito y ordenado por Lorenzo Frau Abrines ; y publicado bajo de dirección de Rosendo Arderiu, y precisamente, y precisamente, su Taller General. Esta obra, como es sabido, es fundamental en la historia de la masonería española como trabajo de referencia, publicándose en La Habana en 1883.
Los vicios, en primer lugar, serían impedimentos del progreso de la razón, por eso serían vicios, añadimos nosotros. Pero también porque impedirían que los hombres vivieran como hermanos, es decir, serían contrarios a la fundamental fraternidad, un concepto que deberíamos, en nuestra opinión, estudiar más. Pero, además, los dos vicios impedirían el progreso y la prosperidad. Como vemos, los vicios son considerados como obstáculos.
¿Cuáles eran?: la superstición y el fanatismo.
Eran dos vicios hijos directos de la ignorancia.
El maestro explicaría al neófito que esos dos vicios serían como dos monstruos, dos hidras de cien cabezas que renacían siempre y siempre estaban hambrientas, que tenían la facultad de esparcir por doquier veneno y llamas. Devoraban a los hombres, los pueblos y a las siguientes generaciones.
Pero contra esos vicios había que luchar, y el masón lo debía hacer “valerosamente y sin cejar ni un instante”. El masón debía poner toda su ciencia, lógica y facultades de su inteligencia, además de las del espíritu y hasta las físicas en este empeño.





