Gobiernos y partidos de gobiernos
Se repite que el poder corrompe. Es una frase manida que en cierto sentido limita su crítica a una de las partes, al corruptor, ocultando la existencia del corrompido. En la ola de corrupción habida en España se ha visto la palma de la mano del político corrompido, pero no los dedos corruptores que la alimentaban. Misterio. Quizás la causa esté en que los varios inspiradores de la frase – Maquiavelo, Montesquieu, Acton—reflexionaban sobre personajes poderosos que abusaban de sus privilegios. Sin embargo, la etimología de la palabra es clara: co (juntos, es decir, más de uno)-romper (destruir). Romper conjuntamente. Por otra parte, sorprende que un régimen que se congratula irreflexivamente de su ejemplaridad democrática, no se pare a analizar suficientemente qué efectos puede tener sobre el resto de la sociedad un poder desmedido. Se habla de una libertad abstracta que no tiene en cuenta los efectos de la desigualdad. ¿Realmente puede haber libertad entre desiguales?
- Publicado en Tribuna Libre