‘Marina’ vuelve como ópera integra
- Escrito por Manuel Espin
- Publicado en Cultura
Estrenada como zarzuela en 1844 y en versión ópera en 1871 'Marina' ha pervivido a lo largo del tiempo como referencia del género lírico español, casi siempre representada dentro de las características del llamado 'género chico'; pero a la vez con la oportunidad de acercarse a lo que pudo ser en pleno XIX una ópera española cuando la italiana y la alemana arrasaban en los escenarios. Compuesta por Emilio Arrieta, el libreto original de Francisco Camprodón se basó en una antigua ópera cómica francesa de 1831 titulada 'La veillèe'. Aunque en este caso el libreto no es tan chirriante como en zarzuelas que han llegado hasta nuestros días si que se puede decir que argumentalmente 'Marina' no destaca precisamente por su originalidad: una convencional historia sentimental en torno a una joven de Lloret de Mar que se mueve entre distintos amores.
Lo que sobrevive de esta obra es la parte musical de Arrieta que sigue siendo verdaderamente arrolladora, donde aparecen contenidos muy diversos herederos tanto de la ópera de su época como tan tipicamente hispanos como la habanera.
La novedad en esta nueva producción que inaugura temporada en el Teatro de La Zarzuela es que a partir de la investigación de 2005 de María Encina Cortijo y del Instituto Complutense de Ciencias Musicales se han incluido fragmentos eliminados en otras versiones con lo que ahora aparece una 'Marina' musicalmente muy compacta, donde no hay tiempos muertos ni caídas de intensidad, y en la que José Miguel Pérez-Sierra, director musical tiene todas las posibilidades para hacer escuchar en su plenitud a la Orquesta Sinfónica de Madrid como a algunos de los instrumentistas que brillan en ella, como el añadido de la orquesta de bandurrias o la sección de viento.
Por otra parte, al tratarse de una ópera donde Ramos Carrión participa en el libreto, donde no hay parlamentos ni espacios verbales que detengan la acción musical, esta 'Marina' aparece más fluida que en otras ocasiones, poniendo todo el peso en una partitura excepcional y en esta ocasión cantada por un reparto tanto el a) como el b) de primeros nombres de la lírica española actual. Empezando por Sabina Puértolas que está tan brillante como los tres personajes masculinos (Ismael Jordi, Juan Jesús Rodríguez, Rubén Amoretti), y en el otro reparto encabezado por Marina Monzó con Ceso Albelo, Pietro Spagnoli y Javier Castañeda). El Coro titular de La Zarzuela a la misma altura que en otras ocasiones, en lo que para un cierto público puede suponer un descubrimiento de una 'Marina' como ópera más estilizada y carente de añadidos más o menos costumbristas.
Esa ha sido precisamente la labor de Bárbara Lluch como directora escénica: ofrecer una producción sumamente depurada donde los elementos están al servicio de la parte musical que es la verdaderamente importante de esta obra. El espacio escénico de Daniel Bianco, ex-director de La Zarzuela, es sencillo y elegante, con un gran papel de los fondos videográficos de Pedro Chamizo y las iluminaciones de Albert Faura, destacando el vestuario de Clara Peluffo Valentini que evita cualquier tono recargado. Esa estilización rema al servicio de la obra, porque posiblemente Lluch ha entendido que la clave de 'Marina' no es su argumento anodino sino su excepcional partitura y cualquiera de los elementos han de estar a su servicio.
Lluch ha diluido el folklorismo al mínimo, dando vida propia a momentos tan escenicamente planos en el original como el final del segundo acto, aquí con la coreografía de una pelea bien resuelta desde el punto de vista teatral y un acertado movimiento sobre las tablas que evita el estatismo. Es por tanto una 'Marina' depurada de accesorios y menos convencional que las que se han venido representando en las últimas décadas, en la que todo queda al servicio de un reparto de primer nivel donde se lucen estrellas como Sabina Puértolas o el barítono Juan Jesús Rodríguez, una voz casi imprescindible cada temporada en producciones de este teatro. Tan acertadas como el resto de un reparto bien elegido. En el que Lluch ha renunciado a hacer 'su' 'Marina' al servicio de una partitura a re-descubrir.
Manuel Espin
Doctor en Sociología y licenciado en Derecho, CC Políticas y CC de la Información es escritor de ficción y no ficción, periodista y autor audiovisual para cine y tv.
La Redacción recomienda
- ‘La casa del dragón’: cuatro mujeres reales que inspiraron la serie
- Pamplona volverá a ser capital del cortometraje con la 8ª edición del Navarra International Film Festival del 7 al 11 de septiembre
- Más de 200.000 jóvenes nacidos en 2008 ya han solicitado el Bono Cultural Joven 2026 en su primer mes de vigencia
- El Festival de Teatro de Olite alcanza el ecuador de su 27.ª edición con teatro, circo y creación comunitaria
- Julian Barnes, el escritor que lleva décadas reflexionando sobre la vejez y la muerte