‘Islave’: La cara negra del Iphone
- Escrito por Manuel Espin
- Publicado en Cultura
En 2007 Steve Jobs (1955-2011) lanzaba el iphone culminando el proceso de integración teléfono móvil + web+ archivo digital audiovisual + red social en sus más diversas formas, tras una suma de siglas como Aple, Pixar o Disney que aparecen en su biografía.
La Creación Canal 'iSlave', estrenada en los Teatros del Canal de Madrid, empieza con un triunfal video de Jobs pronosticando el cambio tecnológico que habría de venir en los años venideros y los millones de dispositivos vendidos de esas tecnologías hoy por hoy insustituibles en sus constantes nuevas ediciones y versiones.
El video va a seguir omnipresente en el montaje que reúne acción escénica, texto, proyecciones, música y danza a lo la largo de una hora de duración, donde se quieren poner en evidencia las caras menos favorables del proceso tecnológico en sus más variados aspectos. Desde el contraste entre el oropel grandilocuente californiano a las condiciones laborales en Foxconn la fábrica de componentes en Taiwan con actividad a lo largo de veinticuatro horas al día, turnos de diez horas e índice de suicidios entre sus trabajadores superior a la media.
Mar Gómez es la dramaturga, Alberto Bernal dirige y es autor de la música, Pablo Ramos el director escénico. Y en escena seis componentes: dos oboístas y otros dos músicos, masculino y femenino en los teclados, y los dos frenéticos e incansables bailarines masculinos de Led Silhouette Danza que sin desmayo alguno y ni un momento de respiro desarrollan acciones teatrales alguna de las cuales también incluye texto.
'iSlave' en su día beneficiada por una beca Leonardo a la invención y creación cultural de la Fundación BBVA contrasta esa fe ciega en la arrolladora tecnología del iphone y sus derivados, el valor de mercado de las empresas que explotan sus sistemas con el impacto de esas tecnologías en la vida cotidiana de cada ser humano, más allá de su utilidad, en aspectos como el tiempo perdido en consultar cada día nuestra pantalla, los datos de visitas en instagram, faceboock, whatsupp y el resto de las redes, la cantidad de horas tiradas por la borda en contestar o replicar memes, el protagonismo que su uso alcanza en las relaciones sociales. Cuando no solo para jugar o entretener el tiempo son imprescindibles para la relación personal, la cita o el conocimiento ajeno, disfrazado en lo que se denomina 'amistad' de facebook.
Esa mescolanza de ideas varias que se yuxtaponen teatralmente en escena a lo largo de diversos lenguajes desde los rótulos y comentarios en el video proyectado a la música, y especialmente la danza, expresa una inquietud respeto al protagonismo que el iphone alcanza en nuestras vidas, con sucesivas versiones que dejan obsoleto el modelo anterior y hacen imprescindible la adquisición del siguiente.
En cierta medida el montaje es inquietante y en su brevedad toca temas diversos (algunos se podrían incorporar puesto que son sugeridos tras la asistencia a este espectáculo, como la cesión de datos de millones de personas a empresas o sociedades difíciles de controlar, sin saber que uso se podrá dar en el futuro al manejo de esa información).
Lo curioso de esta producción es que utiliza muchos de esos recursos tecnológicos en su desarrollo, no solo el video o la iluminación electrónica, los juegos del sonido, sino el propio lenguaje con diálogos de las redes sociales. Demostración de la propia contradicción en la que todos habitamos: se han convertido en un objeto indispensable para nuestra vida cotidiana, pero a la vez empezamos a ser conscientes de los débitos y los riesgos que puede tener su uso compulsivo y la cesión de nuestra voluntad y los aspectos más íntimos de la existencia al uso de las tecnologías.
De forma irónica se apunta en esta obra una situación: el número de accidentes producidos por los selfies que recoge la wikipedia. Con una realidad innegable: el cambio de actitud del viajero o el turista de hoy dispuesto a recorrer espacios con la única intención de tomar un selfie.
Frenético, enloquecido, llamativo e impactante el juego desarrollado en escena por este montaje sin desperdicio que pone en evidencia la otra cara de una situación en la que vivimos a diario.
Manuel Espin
Doctor en Sociología y licenciado en Derecho, CC Políticas y CC de la Información es escritor de ficción y no ficción, periodista y autor audiovisual para cine y tv.
La Redacción recomienda
- ¿Puede existir hoy un códice maya? El taller indígena que reinventa el libro en plena era digital
- La interpretación de Sam Neill en ‘Parque Jurásico’ inspiró a toda una generación de paleontólogos
- Cartas desde el exilio: Azaña frente al papel en blanco
- 50 años de U2 y un viaje a Irlanda para conocer los lugares de su historia
- Por qué seguimos pensando que nuestra vida es una ‘odisea’