S&Ds: “Canadá es nuestro socio natural. Nadie tiene derecho de veto sobre nuestro futuro”
- Escrito por La redacción
- Publicado en Global
Europa debe mostrarse valiente y audaz en su respuesta a los continuos ataques contra el multilateralismo y el orden internacional basado en normas. Para los Socialistas y Demócratas, que llevan mucho tiempo abogando por el refuerzo de la cooperación política, económica y de seguridad entre la UE y Canadá, el anuncio de ayer de que Canadá debería considerarse miembro asociado de la UE es una propuesta que va en la dirección correcta. El Grupo S&D velará por que la decisión de profundizar nuestros lazos transatlánticos tenga un contenido real para una asociación que beneficie a los trabajadores, las industrias y las familias, sin verse influida por amenazas externas. Canadá y Europa son países democráticos y somos libres de elegir con quién deseamos desarrollar y profundizar nuestros lazos comerciales y políticos.
El Grupo S&D ha abogado sistemáticamente por coaliciones más sólidas, guiadas por el principio del comercio justo y el multilateralismo, con otros socios que comparten nuestros valores. Trabajando juntos, podemos responder con firmeza a los retos de nuestro tiempo, razón por la cual la cooperación entre la UE y Canadá es a la vez acertada y necesaria. El acuerdo de libre comercio entre Canadá y la UE (CETA) y la reciente participación de Canadá en el programa europeo SAFE constituyen ejemplos exitosos de nuestros esfuerzos por mejorar nuestra cooperación, en lugar de adoptar una postura de confrontación en sectores estratégicos. En este contexto, instamos al Consejo a que asuma su responsabilidad y anime a los diez Estados miembros que aún no han ratificado el CETA a que lo hagan lo antes posible.
El fortalecimiento de la relación entre la UE y Canadá no tiene por objeto atacar a nadie. En un clima de creciente competencia geopolítica, deberíamos centrarnos en lo que nos une, en lugar de en lo que nos divide. El presidente de los Estados Unidos, que se ha pronunciado negativamente sobre el anuncio de nuestra asociación, ha optado por seguir un camino diferente, primando la ley del más fuerte sobre la cooperación y las represalias comerciales sobre el diálogo. Si bien los EE. UU. son libres de adoptar el enfoque que consideren más adecuado para mantener sus vínculos comerciales y políticos, no deberían dictar nuestras decisiones. No le corresponde al presidente Trump decidir cómo desean Canadá y la Unión Europea reforzar sus relaciones. Esta coalición es la señal adecuada de que los socios se unen para responder de forma más eficaz cuando nosotros o cualquiera de los demás países nos veamos sometidos a presión.
Kathleen Van Brempt, vicepresidenta del S&D responsable de comercio internacional, declaró:
«La Unión Europea y Canadá entienden que la mejor manera de plantar cara a los “matones” es trabajar con aliados. La respuesta inmediata de Trump a las nuevas amenazas demuestra precisamente por qué una cooperación más estrecha entre Europa y Canadá es sensata y necesaria. Él no cree que la idea sea ridícula. La teme.
«Nuestra cooperación es una elección positiva, basada en nuestra creencia en un comercio justo y basado en normas. Bajo el mandato de Trump, Estados Unidos ha optado por un rumbo diferente. Esa es su elección. Pero no le corresponde, ni le corresponderá jamás, al presidente estadounidense decidir cómo Europa y Canadá configuran su relación y su cooperación. Trump no tiene derecho de veto sobre nuestro futuro. No nos dejaremos presionar para que abandonemos esa cooperación.
«Reforzar nuestra asociación con Canadá es el camino correcto a seguir, y debería marcar el comienzo de algo más grande. Tenemos mucho que ganar si colaboramos en materia de comercio, seguridad, tecnología y materias primas críticas. Para nosotros, una cooperación más sólida es un paso adelante hacia la formación de una coalición más amplia con otros países. Por eso, desde el inicio de la política arancelaria ilegal de Trump, hemos abogado constantemente por una respuesta coordinada con nuestros socios, en lugar de que cada uno busque «el mejor acuerdo» por su cuenta».
Javier Moreno Sánchez, eurodiputado del S&D y presidente de la delegación del Parlamento Europeo para las relaciones con Canadá, declaró:
«El anuncio de una posible adhesión como miembro asociado de Canadá reviste una gran importancia política y simbólica. Envía un mensaje claro sobre la voluntad de la Unión Europea de construir una asociación más amplia y estrecha basada en valores compartidos.
«Pero a esta señal política deben seguirle ahora acciones concretas. Tenemos que convertir esta ambición en acuerdos tangibles en ámbitos estratégicos. Fortalecer la relación entre la UE y Canadá significa obtener resultados concretos que refuercen nuestra seguridad económica y nuestra resiliencia estratégica.
«La historia de la integración europea demuestra que la Unión ha avanzado a menudo encontrando formas innovadoras de responder a nuevos retos. Schengen es un claro ejemplo de cómo la cooperación europea puede ir más allá del marco existente en ese momento, mientras que la crisis de la COVID-19 ha puesto de manifiesto el valor de desarrollar soluciones europeas comunes en ámbitos en los que las competencias nacionales siguen siendo fundamentales. La lección es clara: si hay voluntad política, podemos encontrar las soluciones jurídicas e institucionales».
Tobias Cremer, eurodiputado del S&D y ponente del Parlamento Europeo sobre Canadá, añadió:
«En un mundo en el que resurge la política del poder y las guerras comerciales amenazan nuestra prosperidad, una cooperación más sólida entre Europa y Canadá es esencial para nuestros intereses comunes. Ante una Rusia belicista, una China asertiva y un aliado estadounidense impredecible, podemos demostrar que existe una alternativa a la ley del más fuerte: las democracias más sólidas pueden prosperar gracias a las normas y a la cooperación.
«Europa y Canadá comparten valores democráticos y una visión estratégica común del mundo. Nuestras industrias de defensa están cada vez más unidas. En el ámbito económico, nos complementamos mutuamente: Canadá aporta energía y materias primas, mientras que Europa ofrece un vasto mercado y conocimientos tecnológicos. Y juntos, nos mantenemos firmemente del lado de Ucrania.
«Ahora se ha abierto una ventana de oportunidad política para una nueva asociación entre Europa y Canadá. Debemos convertir nuestras ambiciosas palabras en acciones concretas y aprovechar esta oportunidad histórica para forjar una alianza única».
Origen de los datos: sitio web de Grupo de los Socialistas y Demócratas en el Parlamento Europeo, el 17 de septiembre de 2026.
La redacción
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