El POUM y los hechos de mayo de 1937
- Escrito por Eladio José Rubio Torres
- Publicado en Historalia
Dentro del contexto de la Guerra Civil española la Generalitat también estaba pasando momentos realmente tensos. La situación cada vez se iba poniendo más tensa en Cataluña por la cuestión del orden público. El primero de mayo ya no se pudo celebrar bajo el signo de la unidad antifascista y se desconvocaron o prohibieron todas las manifestaciones y actos de aquella jornada.
Hubo dos incidentes que provocaron el estallido. El 2 de mayo, un empleado cenetista, operador de Telefónica, interceptó y cortó una llamada de Indalecio Prieto, ministro de Marina, a la Generalitat y al día siguiente otra llamada del presidente de la República Manuel Azaña al presidente de la Generalitat Lluís Companys. Entonces, la tarde del día 3 de mayo, tres camionetas con guardias de Seguridad y Asalto se presentaron en la plaza de Cataluña y el edificio de Telefónica, que estaba bajo el control de un Comité mixto de CNT-UGT, aunque de mayoría cenetista. El operativo policial estaba dirigido personalmente por un comisariado de Orden Público, miembro del PSUC, a las órdenes directas del consejero de Seguridad Interior de la Generalitat Artemi Aiguader, militante de ERC.
Al instante hubo dos bandos. Por un lado, las fuerzas de orden público con apoyo armado de militantes del PSUC-UGT, ERC y EC y por otro los militantes de la CNT-FAI y las JJLL, el POUM-JCI, grupos trotskistas. La diferencia entre los dos bandos, que los primeros contaban con el respaldo de la Generalitat y los segundos no tuvieron un apoyo explícito de la CNT-FAI, cuyos dirigentes trataron de no entablar combate. No actuó así el POUM, que se inclinó por la insurrección armada.
En la plaza de Cataluña se congregó una muchedumbre, todas las organizaciones políticas habían sacado las armas y empezaron a construir barricadas. Se iniciaron combates y hubo cientos de barricadas por todos los barrios. Era una guerra civil dentro del bando republicano, sin duda. Barcelona estaba dividida. Los comunistas del PSUC y las fuerzas del gobierno controlaban los barrios del este de las Ramblas. Los anarquistas eran fuertes en el sector oeste y suburbios. Entre tanto, ni en la CNT ni en la FAI existía un acuerdo en el modo de operar, por lo que la revolución quedaba en manos del POUM y de grupos de juventudes anarquistas.
El 4 de mayo los anarquistas atacaron los cuarteles de la Guardia de Asalto y edificios gubernamentales, pero fueron detenidos por las milicias comunistas mientras los dirigentes anarquistas García Oliver y Federica Montseny pedían abandonar las armas y volver al trabajo. Cuando estas noticias llegaron al frente de Aragón, la columna Durruti decidió ir a Barcelona, pero, al escuchar la alocución radiada del ministro anarquista García Oliver, no se movieron del Frente. Se produjeron ese día tiroteos en la ciudad de Barcelona y murieron anarquistas, de modo que el grupo oficial de la IV Internacional, trotskistas, se lanzaron con octavillas por toda la ciudad al grito de “Viva la ofensiva revolucionaria”.
El 5 de mayo Companys llegó a una tregua, el gobierno catalán dimitiría para crear oro con participación de anarquistas, Esquerra, el PSUC y la Unió de Rabassaires, pero la violencia se prolongó en las calles entre un bando y otro y se sumaron nuevos muertos. Se creó una Junta Revolucionaria en Barcelona en la que estaba el POUM y decidieron que todos los que defendieran al gobierno republicano, serían ejecutados. La CNT-FAI rechazó ser partícipe de ello. Siguieron las muertes y ese mismo día la Guerra Civil interna se extendió por Tarragona y otras localidades costeras. Aunque el día 6 de mayo la CNT llamó a los trabajadores a volver al trabajo, el miedo impidió restablecer la normalidad y los combates siguieron ya con piezas de artillería.
Fueron movilizados más de cinco mil guardias de asalto de Madrid y Valencia, los cuales se encaminaron hacia Barcelona. Dos destructores republicanos llegaron al puerto de Barcelona con soldados y esto hizo que la mayor parte de los trabajadores en huelga decidiera volver a sus trabajos. El 7 de mayo los guardias de asalto controlaron la ciudad de Barcelona, la CNT volvió a pedir la vuelta a trabajo y exigía por la radio: “¡Abajo las barricadas¡¡Que cada ciudadano se lleve su adoquín! ¡Volvamos a la normalidad!”. Los guardias de asalto desarmaron y detuvieron a numerosos miembros de la CNT, FAI, FIJL y POUM y el 8 de mayo las calles recuperaron su normalidad.
La prensa de la época calculó el número de bajas en 500 muertos y 1000 heridos. Este conflicto tan dramático entre las izquierdas supuso una ruptura en la coalición que gobernaba Cataluña desde julio de 1936. Esquerra Republicana había fracasado en el intento de contener a la CNT y el PSUC tampoco había conseguido imponerse al POUM. Para algunos autores los hechos de mayo de Barcelona fueron el fin de la dualidad de poderes de la revolución española. Además, la lucha en el seno del comunismo más el enfrentamiento tradicional contra el anarquismo fue una tragedia para el movimiento obrero español.
Bibliografía para una mayor profundidad:
Durgan, Andy., “Trotsky, el POUM y los hechos de mayo”, Viento Sur, número 93, septiembre de 2007, pp 57-65.
Gallego, Ferran., Barcelona, mayo de 1937, Barcelona, Debate, 2007.
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Periats, J., La CNT en la Revolución Española, París, Ruedo Ibérico, 1971.
Solano, Wilebaldo., El POUM en la Historia. Andreu Nin y la revolución española, Madrid, La Catarata-Fundación Andreu Nin, 1999.
Thomas, Hugh., Historia de la Guerra Civil española. Barcelona, Círculo de Lectores, 1976.