Introducción a la cronología del antiguo Egipto
- Escrito por José Ramón Colón Carvajal
- Publicado en Historalia
Para cualquier persona que inicie un primer acercamiento a la historia del antiguo Egipto, la cultura, religión, arte, sociedad e historia de esta civilización supondrá no solo un enriquecimiento cultural, sino también un disfrute de los sentidos al poder conocer, comprender y valorar la gran riqueza cultural de la sociedad egipcia en la antigüedad.
Y es precisamente al comenzar este acercamiento cuando surgen las primeras dudas respecto a la división, cronología y denominación de los periodos históricos del antiguo Egipto. Es por ello que, en un intento de simplificar el contexto histórico, sus interpretaciones y las importantes lagunas de conocimiento que aún existen, realizaremos un breve resumen para facilitar la comprensión del tema.
En primer lugar, debemos indicar que la tradicional cronología de faraones agrupados en dinastías, procede en gran medida de la información aportada por un sacerdote egipcio, Manetón, quien en el siglo III a C., realizó una interpretación de las fuentes egipcias a petición Ptolomeo II Filadelfo. Dicha labor se materializaría en su obra «Historia de Egipto» (Αἰγυπτιακά). Esta obra supuso una innovación respecto a las anteriores formas de información, en especial por la inclusión de textos narrativos asignados a las distintas listas de reyes (versión del nombre del rey, principales acontecimientos de su reinado, comentarios sobre su carácter y duración aproximada del reinado). Sin menoscabo de su importancia como fuente histórica, los especialistas indican los problemas que presenta al conservarse de manera fragmentada y habiendo sido su principal transmisor Flavio Josefo (historiador judío del siglo I d C.), añadiéndose «otros problemas concernientes a la transmisión que habrían adulterado la Historia de Egipto original». A pesar de los errores, los egiptólogos han mantenido la división de la historia de Egipto en dinastías (Modelo Dinástico de Manetón) por una cuestión metodológica.
Respecto a la problemática general en el estudio y presentación de los hechos históricos del antiguo Egipto, y siguiendo la aportación de Susana Alegre García, debemos tener presentes los siguientes condicionantes:
a) La cronología egipcia (orden y fechas de los sucesos históricos) presenta importantes variaciones en función de las tendencias historiográficas de las diferentes corrientes o escuelas de pensamiento para el estudio e interpretación de la historia.
b) Las diferentes investigaciones presentan sus trabajos en función de sus preferencias a la hora de abordar los hechos históricos, así como de los contextos de los diferentes periodos históricos.
c) La dificultad de concretar ciertas dataciones (los periodos más antiguos pueden tener un margen de datación de entre 50 y 200 años) hace que encontremos autores que prefieren utilizar cronologías bajas o, por el contrario, altas.
d) Las fuentes para conocer las diferentes dinastías a veces son prácticamente inexistentes al no existir registros importantes, están incompletas o presentan corregencias, dinastías paralelas o haber sido reinterpretadas con posterioridad por los propios egipcios.
Actualmente, y aunque poseemos un considerable conocimiento de esta cultura, «lo cierto es que cuando se estudia la civilización faraónica hay que acostumbrarse a estas inevitables variaciones e imprecisiones».
A continuación se relacionan los diferentes periodos históricos junto a las dinastías de cada uno de los ellos, junto con una mínima referencia de cada etapa.
Esta periodización está basada en la realizada por P. A. Clayton, «Crónica de los Faraones», 1994.
1) Periodo Dinástico Arcaico (3150-2686 a.C.). Dinastías I y II.
Se produce la unificación de Egipto en la persona de Narner, iniciándose la I dinastía y convirtiéndose en el primer faraón del Alto y Bajo Egipto.
2) Imperio Antiguo (2686-2181 a.C.). Dinastías III a VI.
Época de expansión política y cultural, destacando la construcción de las pirámides en la III dinastía. A finales de la IV, el poder central se debilitará en favor de los gobernadores provinciales, sufriendo una crisis que finalizaría el periodo.
3) Primer Periodo Intermedio (2181-2040 a.C.). Dinastías VII a X.
Periodo de inestabilidad política al desplazarse el poder del faraón a las noblezas locales.
4) Imperio Medio (2040-1782 a.C.). Dinastías XI y XII.
Consolidación del poder real nuevamente en la figura del faraón. Época de gran esplendor cultural.
5) Segundo Periodo Intermedio (1782-1570 a.C.). Dinastías XIII a XVII.
Nueva época de inestabilidad política destacando la llegada de los hicsos, quienes controlarían Egipto hasta ser expulsados.
6) Imperio Nuevo (1570-1070 a.C.). Dinastías XVIII a XX.
Con la intención de evitar nuevas incursiones extranjeras, el Imperio se expande por Asia Menor. Crisis político- religiosa y nueva corriente artística dentro de un periodo cultural rico.
7) Tercer Periodo Intermedio (1069-525 a.C.). Dinastías XXI a XXVI.
Época de debilitamiento progresivo con pérdidas territoriales y división entre un norte dirigido por príncipes locales y un sur bajo el dominio sacerdotal. Incursiones de nubios, libios y sirios, los cuales toman el control de Egipto.
8) Periodo Tardío (525-332 a.C.). Dinastías XXVII a XXXI.
Egipto es invadido por los persas, pasando a ser una provincia de su imperio. El fin del dominio persa implicará el fin de las dinastías en Egipto.
9) Época macedónica (332-305 a.C.).
La figura de Alejandro Magno se impondrá a los persas, pasando a estar Egipto bajo su control. Dos familiares gobernarán a su muerte.
10) Época Ptolemaica (305-30 a.C.).
Tras la muerte de Alejandro sus generales se repartirán el control de los territorios, siendo Ptolomeo y sus sucesores los gobernantes de Egipto. El arte se inspira en la tradición egipcia. La historia de Egipto finalizaría con el control ejercido por Roma, pasando a convertirse en una provincia romana.
Tres milenios de historia con sus conflictos, crisis y luchas de poder, pero también con una cultura que ha sorprendido a todos los que han tenido el privilegio de conocerla y que hoy en día sigue ejerciendo una fascinación especial.