El papel de las cajas de ahorro como motor del desarrollo social y cultural en España
Durante décadas, las cajas de ahorros fueron uno de los mayores inversores privados en bienestar colectivo de España. Dado que jurídicamente no eran bancos tradicionales sino fundaciones privadas de interés público, no tenían accionistas entre los que repartir dividendos. Pero sí estaban obligadas a revertir una parte de sus beneficios en la sociedad. En concreto, la normativa exigía destinar entre un 25 y un 50 % de sus ganancias a fines sociales o benéficos. Esa dimensión social es lo que se conoció como la obra social.
- Publicado en Capital