Publicó, hace unos tres años, en España, la Editorial Ático de Libros, “Cuatro príncipes” del historiador John Julius Norwich (en realidad su apellido es Cooper, lo de Norwich proviene de su título nobiliario: Segundo Vizconde de Norwich). Los cuatro príncipes que dan título al libro fueron: Enrique VIII de Inglaterra, Francisco I de Francia, el emperador Carlos V y Solimán el Magnífico. Un hecho extraordinario me parece, que coexistieran en la historia, cuatro titanes de su envergadura. Una de las virtudes, pero no la única, del relato, es presentar las historias de los cuatro protagonistas, no como compartimientos separados, sino entrelazados en el mismo hilo narrativo. “Es era la idea”, explica el autor. “Estaban constantemente enredados, todos interactuaron, salvo Enrique con Solimán. Es una manera de mostrar, que también los hechos están entrelazados”.