Las arpías o harpías eran los monstruos fabulosos que tuvieron Neptuno y la Tierra, aunque también Hesíodo, aunque otros consideran que esos monstruos eran de Taumante y Electra. Eran diosas de las tempestades y dominaban sobre el viento y el vuelo de las aves. Eran horribles, aunque originariamente parecían hermosas mujeres aladas, destinadas a hacer cumplir el castigo impuesto por Helios a Fineo, consistente en robarle el alimento, dada su capacidad para volar, justo antes de que pudiera comer. Esto hizo que tuvieran que luchar con los argonautas porque Fineo recurrió a los mismos para librarse de las harpías. Dos hijos de Bóreas, Calais y Zetes, empleando sus espadas dieron muerte a dos de las harpías, Aelo y Ocípete, persiguiéndolas alrededor de la Tierra. En agradecimiento, Fineo indicó a los argonautas el camino en su expedición a la Cólquide. En principio las arpías eran las que hemos citado, según Hesíodo, pero Homero hablaba solamente de una, Podarge, que quería decir, de “pies veloces”. Virgilio era de la misma opinión, aunque la denominó Celeno. Posteriormente, distintos autores antiguos explicaban que eran tres.