HEMEROTECA       EDICIÓN:   ESP   |   AME   |   CAT
Apóyanos ⮕

El Libro de buen amor y mucha canción profana


(Tiempo de lectura: 2 - 3 minutos)

«Que diz verdat el sabio clarame[n]te se prueva:

omnes, aves animalias, toda bestia de cueva

quieren segund natura conpaña sienpre nueva

(por aver juntamiento con fenbra placentera)».

Libro de buen amor, 1330-43, Juan Ruiz, Arcipreste de Hita

En el medievo, la fuente de distracción de nuestros antepasados eran los cantos, cuentos y leyendas que recorrían Europa de la mano de juglares, estudiantes y clérigos sopistas, sandungueros, procaces, vividores y taberneros que iban recorriendo los campos, también de Castilla, alegrando la triste vida de sus paisanos por algo de dinero, alojamiento, buen yantar y mejor beber y, con suerte, alguna moza que calentara su catre en su recorrido itinerante por las cortes y universidades de incipientes ciudades cuna de la burguesía. Aunque los goliardos (padres de la tuna, por cierto) ya existían en la EM, será a partir del s. XIII cuando eclosione este estilo de vida irreverente y procaz de erráticos cofrades universitarios y religiosos, trotamundos que iban regalando sus conocimientos literarios al arrimo del mecenazgo o, en su defecto, amparados en el anonimato que los protegiera de la persecución y la cárcel. Por eso, quizá, de la vida del autor del Libro de buen amor, se sabe muy poco, incluso se dudó de su autoría. Parece que no tuviera mucho interés por pasar a la posteridad, no fuera que le crujieran antes de tiempo, sobre todo por su defensa de la barraganía, esa costumbre tan hispánica de que los curas tuvieran “sobrinas”.

Pero como suele ser característico en las grandes obras literarias universales españolas, este libro abarca mucho más que la mera crítica social y moral a las clases dirigentes, dado que encierra profundas reflexiones y fábulas a modo de exempla y todo un alarde de conocimientos de los géneros y las letras clásicas, cuyo hilo conductor es el amor en todas sus extensiones. También el de la devoción mariana, recordemos a Berceo o Alfonso X, además de su pasión por las irreverentes cantatas tabernarias que pululaban por Europa hacía tiempo (los Carmina Burana alemanes de los siglos XII y XIII son un buen ejemplo), por no hablar del riquísimo acerbo refranero y sentido común de esta obra ante la vida común y profana del s. XIV. Todo ello bajo la pretensión de contarnos su biografía amorosa, encarnada por su particular Pamphilus ovidiano, don Melón de la Huerta, a la conquista de la viuda doña Endrina, y la figura de la trotaconventos, madre-antecedente de La Celestina. Es que lo tiene todo.

Olvidaos de la moralina cuando dice que en su libro pretende diferenciar entre el buen y el mal amor, que este arcipreste era más listo que el hambre a la hora de utilizar los recursos literarios de la época. Propongo un brindis goloso al combate mortal entre don Carnal y doña Cuaresma, un imperdible.

Y como guinda del pastel a este festín para los sentidos, otra curiosidad de esta obra, su única conocida, y es que la escribió desde la cárcel. Vuelven a sonar campanas cervantinas.

Licenciada en Filología Hispánica (1984-89) y en Filología Alemana (2001-04) por la universidad de Salamanca, con diplomaturas en italiano y portugués. Vivió 10 años en Alemania, donde dio clases en la VHS (universidad popular) de Gütersloh, Renania del Norte-Westfalia, desde 1993 a 2000.

Posteriormente, ya en España, decide dedicarse a la traducción y corrección de libros y textos de diversa índole, labor que sigue ocupando a día de hoy.

Es miembro de la AEPE (Asociación Europea de Profesores de Español), de ASETRAD (Asociación Española de Traductores e Intérpretes) y otras entidades relacionadas con la traducción.

Asimismo, colabora como traductora honoraria para diversas ONG.

Tu opinión importa. Deja un comentario...


Los comentarios que sumen serán aceptados, las críticas respetuosas serán aceptadas, las collejas con cariño serán aceptadas, pero los insultos o despropósitos manifiestamente falsos no serán aceptados. Muchas gracias.

Periodismo riguroso
y con valores sociales
El periodismo independiente necesita el apoyo de sus lectores y lectoras para continuar y garantizar que los contenidos incómodos que no quieren que leas, sigan estando a tu alcance. ¡Hoy con tu apoyo, seguiremos trabajando por un periodismo libre de censuras!
Slider