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Algunas consideraciones sobre el rito escocés antiguo y aceptado


Los diversos Ritos o métodos que se practican en la Orden masónica tienen como objetivo principal el perfeccionamiento moral, ético, intelectual y espiritual del masón. Cada uno de estos Ritos tiene sus características específicas, sus autoridades reguladoras y su propia jerarquía. Esto significa que todos los actos administrativos, que emanan de sus órganos directivos, solamente obligan a los masones que pertenecen a la jurisdicción de ese Rito. Sin embargo, debemos recordar que, con independencia del Rito que libremente siga cada masón, éste siempre debe ser considerado y tratado como un "hermano" por todos los francmasones del mundo.

El desconocimiento de la historia del Rito Escocés Antiguo y Aceptado (REAA), el desinterés por conocer sus fuentes auténticas y una errónea interpretación de los textos fundacionales, han contribuido, entre otras muchas causas, a la falta de unidad del REAA.

Afortunadamente, las iniciativas que adoptó el Supremo Consejo de Francia (SCDF), a partir del año 1875, han contribuido a favorecer la unión de los Supremos Consejos fieles a los valores tradicionales del REAA. En la actualidad, todos estos Supremos Consejos forman parte de la Asociación Internacional Masónica Escocesa (AIME), y se reúnen periódicamente para celebrar reuniones fraternales. La estricta observancia de los criterios de regularidad del REAA, adoptados en el Convento de Lausana en 1875, han facilitado esta estrecha y sólida unidad.

El 31 de mayo de 1801, se creó en la ciudad de Charleston (Carolina del Sur) el " Supremo Consejo del grado 33 para los Estados Unidos". Este importante acontecimiento masónico fue comunicado mediante una circular, dirigida a los dos hemisferios, publicada el 4 de diciembre de 1802. En ella se desvelaba la existencia de un nuevo sistema masónico formado por treinta y tres grados: el Rito Escocés Antiguo y Aceptado; en él se incluían los veinticinco grados del Rito de Perfección elaborado por Étienne Morin, a partir de los rituales importados de Francia en 1761 y que habían sido propagados por las Antillas. Ocho grados más, pertenecientes a otros sistemas del Régimen escocés, completaron el Rito de Perfección hasta formar y codificar los treinta y tres grados del REAA. Todos estos sistemas formaban las ramas principales de un mismo y único árbol, difiriendo solamente en algunas fórmulas fáciles de conciliar. Estos Ritos eran conocidos con los nombres de: Rito Antiguo, Rito de Heredom, Rito del Oriente de Kilwinning, Rito de San Andrés, Rito de los Emperadores de Oriente y Occidente, Rito Filosófico y Rito Primitivo. Como podemos observar, el REAA se fue organizando de un modo progresivo y los distintos grados escoceses se fueron ordenando e integrando, poco a poco, en síntesis sucesivas. (1)

El 20 de octubre de 1804 se estableció en París el " Supremo Consejo del 33º en Francia"; fue creado y consagrado masónicamente por el conde de Grasse-Tilly 33º, miembro fundador, en 1801, del Supremo Consejo del grado 33 para los Estados Unidos y Soberano Gran Comendador, desde 1802, del Supremo Consejo de las Islas Francesas de América. El SCDF es el segundo más antiguo de todos los Supremos Consejos existentes y el primero de los del Viejo Continente; y fue el que, por primera vez, denominó al Rito con el nombre de "Rito Escocés Antiguo y Aceptado", así consta documentalmente, en el art.5º del "Concordato" del 5 de diciembre de 1804. Desde esa fecha, éste es el nombre universalmente utilizado. (2)

El REAA está formado por una jerarquía de treinta y tres grados, y está regido en cada país por un Supremo Consejo del grado 33, último grado del REAA. Los tres primeros grados, son los denominados grados simbólicos: aprendiz, compañero y maestro. Los trabajos masónicos de estos tres grados se realizan en el seno de las logias simbólicas o azules, y cuando estas se federan entre sí, pasan a formar parte de una organización masónica que lleva el nombre de Gran Logia. El resto de los grados del REAA, desde el 4º al 33º, son los llamados "grados filosóficos", los cuales están integrados en otra organización masónica, sólo existente en el REAA, denominada Supremo Consejo.(3) Los grados filosóficos se agrupan en "talleres superiores" y forman "cuerpos organizados" que son los que constituyen la Jurisdicción de un Supremo Consejo; son los siguientes: Las logias de perfección, que trabajan del 4º al 14º; los Capítulos Rosa-Cruz que lo hacen del 15º-18º; los Areópagos del 19º al 30º; los Tribunales, que solo trabajan en el grado 31; los Consistorios, que lo hacen en el 32º y el Consejo Supremo, formado por los Soberanos Grandes Inspectores Generales del 33º, último grado del REAA. Todos los "cuerpos organizados" son independientes entre sí y su organización y jerarquía interna, está regulada por unos Reglamentos Generales que, también establecen, cuáles son sus derechos y deberes. Cuando un Supremo Consejo se instala en un país, goza en ese territorio de plena soberanía, completa independencia y tiene la delicada misión de ser el único conservador y guardián del REAA.

En el año 1854, el Gran Oriente de Bélgica suprimió de sus Estatutos, el artículo que prohibía las discusiones políticas y religiosas en logia; con esta decisión se apartó de los antiguos Usos y Costumbres de la Orden.

En el año 1870, surgió en Francia la denominada "querella del Gran Arquitecto del Universo". Un grupo de masones conocidos como "los innovadores" querían suprimir, en nombre de la libertad de conciencia, la obligación de invocar al "Gran Arquitecto del Universo". (3)

En 1872, el Gran Oriente de Bélgica modificó el art. 12 de sus Estatutos y Reglamentos Generales y eliminó la referencia al Gran Arquitecto del Universo y la obligación de invocarlo. Este hecho marcó un importante punto de inflexión, pues supuso una clara y definitiva ruptura con la Tradición masónica regular y con los antiguos Usos y Costumbres de la Orden.

En 1875, el Supremo Consejo de Francia (SCDF) tomó la iniciativa de convocar a los veintidós Supremos Consejos del REAA entonces existentes, a un Convento Universal que tuvo lugar, del 6 al 22 de septiembre, en la ciudad suiza de Lausana. Presidió la Delegación francesa Adolfo Crémieux, Gran Comendador del SCDF, que había sido el promotor y organizador de esta importante reunión masónica internacional. Los representantes de los once Supremos Consejos que asistieron, adoptaron por unanimidad una serie de importantes medidas.

Comenzaron con la revisión de las Grandes Constituciones de Berlín de 1786, tomando como base la versión latina de 1834, y aprobaron un “Manifiesto” que incluía una “Declaración de los Principios del Rito” (la "Declaración" fue redactada por el Gran Comendador del Supremo Consejo de Francia, Adolfo Crémieux); crearon un "Tratado de Alianza" y de "Confederación entre Supremos Consejos"; y acordaron la celebración de Conferencias Internacionales cada cinco años y la creación del ofició de "Retejador Escocés", en vigor en Francia desde 1821. También se dió a cada Supremo Consejo la libertad de adaptar los rituales y la formulación de los juramentos a las necesidades de su Jurisdicción. Otras medidas importantes que se acordaron fueron las de mantener la divisa universal de los Supremos Consejos "Deus Meumque Ius" y la de permitir añadir una divisa nacional optativa (El SCDF eligió “Libertad, Igualdad, Fraternidad”).(4)

El punto más importante de la "Declaración" es el que manifiesta lo siguiente: "La Francmasonería proclama, como lo ha hecho desde su origen, la existencia de un Principio Creador, bajo el nombre de Gran Arquitecto del Universo". Los delegados de los once Supremos Consejos participantes en el Convento, decidieron no identificar al “Gran Arquitecto del Universo” con el concepto del “Dios” de las religiones; para ello propusieron formulaciones que tuvieran una proyección universalista: Creador Superior, Principio Creador o Fuerza Superior. Estas formulaciones, planteadas y entendidas en un sentido amplio, pretendían conciliar la afirmación de un Principio Creador (fundamento espiritual del Universo) con el respeto a la libertad de conciencia de cada masón. La "Declaración" también proclamó que no se imponía límites a la búsqueda de la verdad y que para garantizar a todos los masones la más absoluta libertad en ese proceso de investigación, se les exigía ser tolerantes. Se afirmó que la Francmasonería está abierta a todos los hombres, libres y de buenas costumbres, sin discriminación de nacionalidades, razas o creencias y se prohibió, en el interior de los talleres, toda discusión política o religiosa; manifestando que la Francmasonería tiene como fin luchar contra la ignorancia en todas sus formas.

La "Declaración" finalizaba expresando que la Masonería no es una religión, que no tiene culto y que desea una instrucción laica; y que siendo una escuela mutua su programa se resume de la siguiente forma: obedecer las leyes del país, vivir con honor, practicar la justicia, amar a sus semejantes, trabajar sin desfallecer por el bien de la humanidad y perseguir su emancipación progresiva y pacífica. "Desafortunadamente, aquella loable intención fue pronto germen de nuevas polémicas: algunos Supremos Consejos, sobre todo anglosajones, no afectados por las condenas pontificias y menos preocupados por la laicidad, rehusaron ratificar lo que habían acordado y aprobado en el Convento de Lausana; tales discrepancias perduran aún en nuestro tiempo." "Las divergencias surgieron al retornar las Delegaciones a sus países. La definición arreligiosa del Gran Arquitecto del Universo había desagradado a los Supremos Consejos anglosajones, que se habían quedado aferrados a su concepción estrechamente teísta y personalista".(5)

No obstante, hay que resaltar que la definición del Gran Arquitecto del Universo, aprobada por unanimidad en el Convento de Lausana, se encuentra dentro de lo que podemos entender como deísmo filosófico, tiene una clara intención integradora, no es excluyente y es absolutamente respetuosa con la libertad de conciencia.

Por otra parte, "La Jurisdicción Sur de Estados de Estados Unidos, que se proclama “Madre de los Supremos Consejos del mundo”, rechazó el Tratado de Alianza y de Confederación por ver en ello el riesgo de creación de una superpotencia masónica que podría competir en su pretensión de asumir, ella sola, la hegemonía de las relaciones internaciones y de imponer sus propios criterios de regularidad y reconocimiento". En relación con lo que venimos relatando hay que recordar que, dos años después de la celebración del Convento de Lausana, el 13 de septiembre de 1877, el Gran Oriente de Francia, bajo la presidencia del pastor protestante Fréderic Desmons, suprimió de sus Estatutos la invocación al Gran Arquitecto del Universo.

Durante largo tiempo, las relaciones internacionales de los Supremos Consejos del REAA han estado dominadas por las potencias masónicas anglosajonas que se consideran dispensadoras de la regularidad masónica. Con esa pretensión, se creen que tienen el derecho de dictar las reglas que gobiernan la regularidad y el reconocimiento de los Supremos Consejos y también de otras organizaciones masónicas, declarando irregulares a las Jurisdicciones que no desean reconocer. Sin embargo, hay que señalar que, en el caso de los Supremos Consejos, esa voluntad de hegemonía, es contraria a las disposiciones de las Grandes Constituciones de 1786 que establecen la igualdad de los Supremos Consejos del mundo (puesto que sus poderes emanan de la misma fuente). Todas estas circunstancias, han provocado numerosos desórdenes y han roto la unidad del REAA en el mundo.(6)

Nunca debe confundirse regularidad con reconocimiento, ya que ambos términos no son sinónimos. La regularidad masónica está vinculada con el respeto a la Tradición y, especialmente, con la referencia al << Gran Arquitecto del Universo>>; con la presencia de la Biblia durante los trabajos; con la observancia de los textos fundacionales del Rito y con la práctica seria de los rituales. Esta regularidad procede, por su propia naturaleza, de la íntima adhesión a los valores de la "Tradición" y significa que ninguna "autoridad masónica" puede concedérsela o retirársela a una Obediencia (Gran Logia ) o a una Jurisdicción ( Supremo Consejo). Sin embargo, el reconocimiento masónico es el resultado de una serie de reglas, normalmente administrativas, que condicionan las relaciones exteriores y los derechos de visita.(7)

Hay que poner de relieve que "El Supremo Consejo de Francia, siempre ha estado adherido a la perspectiva espiritualista y universalista de Lausana. Al no identificar al “Gran Arquitecto del Universo” con el “Dios” de las religiones, se sitúa en un plano espiritual abierto y tolerante, no limitando el Espíritu al contexto único de las religiones del Libro. Esta concepción no se halla en oposición con la elección más restrictiva de los Supremos Consejos teístas, puesto que la incluye." Este planteamiento masónico es fundamental para entender los dos tipos de regularidad existentes y tiene su origen en el Convento de Lausana de 1875; es el que hoy día siguen numerosos Supremos Consejos, ubicados en países de todo el mundo y vinculados por relaciones de amistad y reconocimiento, con el Supremo Consejo de Francia. Todos ellos comparten los mismos ideales, idénticos criterios de regularidad y similares principios masónicos.

Hay que destacar que "La interpretación “arreligiosa” del “Gran Arquitecto del Universo”, es considerada por el SCDF como un "Principio" imposible de definir o negar, de este modo lo preserva de vanas especulaciones al respecto". También hay que recordar que "con la invocación “A la Gloria del Gran Arquitecto del Universo”, no se obliga a honrar a una entidad divina personalizada, sino a dar testimonio de la reverente admiración que inspira, a todo masón del REAA, el Misterio de la Creación que se obra en el mundo. Al dedicarle sus Trabajos manifiesta su intención de consagrarse, con y mediante el Rito, a la realización de los ideales que le inspira el Espíritu".

Todo masón " libre y de buenas costumbres", que sigue y respeta las normas de regularidad del Convento de Lausana, tiene absoluta libertad de conciencia para poder realizar una concepción personal del “Gran Arquitecto del Universo”, piedra clave del Rito y símbolo fundamental de la Masonería.

Sin embargo, las Obediencias y Supremos Consejos regulares anglosajones, de orientación teísta, exigen desde el primer momento, que el candidato a la iniciación crea en Dios y en su voluntad revelada. En este caso, es la Obediencia o el Supremo Consejo teísta el que, desde su concepción hermenéutica, impone la interpretación del símbolo del Gran Arquitecto del Universo, al que identifica exclusivamente con Dios, sin ofrecer al candidato otra opción interpretativa.

En la interpretación del símbolo del Gran Arquitecto del Universo, fundamento trascendente de la espiritualidad escocesa, es donde radica la diferencia de los dos tipos de regularidad masónica existentes. Según se realice esta interpretación, en clave teísta o deísta, podremos distinguir con claridad, entre las distintas Obediencias y Supremos Consejos regulares.

Por fidelidad a una Regla Inmemorial de la Orden masónica, la "Declaración" de Lausana exige que durante los trabajos masónicos, la Biblia ( Volumen de la Ley Sagrada), esté presente en el interior de la logia por simbolizar espiritualidad, debiendo prestarse sobre ella, los juramentos establecidos en los rituales de los diferentes grados.

Por otra parte, el 23 de febrero de 1895, se estableció libremente, por la Asamblea de sus diputados, la Gran Logia de Francia, Obediencia simbólica masónica que también se adhirió a los Principios de Lausana. Esta fidelidad a la "Declaración" de Lausana del año 1875, mantenida por el Supremo Consejo de Francia y adoptada por la Gran Logia de Francia, debe ser entendida en un sentido tolerante, espiritualista, laico y humanista. Ello ha permitido conservar y preservar al REAA dentro de la más estricta regularidad masónica. Mediante esta lealtad, se ha logrado mantener la pureza de sus símbolos, leyendas y formas rituales y, al no tomar partido por ninguna opción religiosas o filosófica, ha conseguido mantenerse fuera de todas sus controversias. De este modo ha logrado resguardar el carácter iniciático del Rito, ofreciendo a los masones del REAA la posibilidad real de un despertar espiritual mediante una vía iniciática tradicional en treinta y tres grados.

Esta es la esencia y la especificidad espiritual del REAA ,que se fundamenta en los acuerdos de regularidad adoptados en el Convento de Lausana: la de proponer al masón edificar su vida interior, tendiendo siempre hacia una mayor espiritualidad (laica) en el marco de la práctica del REAA. Sus valores tradicionales, iniciáticos y espiritualistas, ofrecen al masón escocés la posibilidad real de acceder a una vía de perfeccionamiento progresivo y continuo.

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(1 al 7) Greven, Hubert. Soberano Gran Comendador del Supremo Consejo de Francia. Discurso pronunciado con motivo de la "Celebración del segundo centenario del Supremo Consejo de Francia". París, sábado 23 de octubre de 2004. (1. Del Rito de Perfección al Rito Escocés Antiguo y Aceptado. 2. El Supremo Consejo de Francia en el concierto masónico francés.) De este discurso se han extractado algunos textos para la realización de este artículo.

(1 al 7) 1804-2004. Conmemoración del segundo centenario del Supremo Consejo de los Soberanos Grandes Inspectores Generales del 33º y último grado del Rito Escocés Antiguo y Aceptado de Francia. Nº d'imprimeur: 17110-Depôt légal: abril 2004. La concepción de este opúsculo, así como la coordinación y la redacción de sus textos se deben a Jean Paul Minsier. 33º Miembro activo del SCDF. La versión castellana fue realizada por Amando Hurtado 33º. De este opúsculo se han extractado algunos textos para la realización de este artículo.

(1 al 7) Bahillo Redondo, Pablo. Artículo: " El REAA y el Convento de Lausana (1875). Diario " El Obrero". 7 de noviembre de 2020.

(1 al 7) Bahillo Redondo, Pablo. Artículo: " El conde de Grasse, marqués de Tilly y el Rito Escocés Antiguo y Aceptado. Diario " El Obrero" 5 de octubre 2020.

Bibliografía relacionada con este artículo:

. Ferrer Benimeli, Jose A. ( Universidad de Zaragoza), "El Gran Arquitecto del Universo", en José A. Ferrer Benimeli (dir) Masonería y religión: convergencias, oposición, ¿incompatibilidad?, Madrid, 1996, pp, 49-55. En ¿ Es el Gran Arquitecto del Universo un Dios masónico?- Sala IX. Religión y Masonería.Museo Virtual de la Masonería- UNED.

. Ferrer Benimeli, José A. " Qué es la masonería", en José A. Ferrer Benimeli ( coord.), La masonería, Historia 16, ExtraIV-Noviembre 1977, pp. 14-19. Origen de la masonería llamada " irregular". Sala IX. Religión y Masonería. Museo Virtual de la Masonería- UNED.

. Ferrer Benimeli, Jose Antonio. Libro: " La Masonería". Segunda Edición 2005. Alianza Editorial. ISBN. 978-84-206-4789-0 ; Depósito Legal: M. 49.597-2009. Cap.5 "El siglo XIX y las nuevas masonerías". El problema de Dios en la masonería. pp.67-68.

. Bahillo, Pablo; Berástegui, Víctor; Sheppard, Juan Antonio. Libro: "Masonería". 2ª Edición. Enero 2019. Editatum.

. Greven, Hubert. Artículo: "Le Rite Écossais Ancien et Accepté"; en la revista: " Points de Vue Initiatiques. Nº 172"; Revue de la Grande Loge de France. p.87-96.Número especial. Junio 2014.

. Graesel, Alain. Artículo: " Les Trois Grandes Lumières et le Volume de la Loi Sacrée au Rite écossais Ancien et Accepté"; en la revista: " Points de Vue Initiatiques. Nº 172". Revue de la Grande Loge de France. p.97-106.Número especial. Junio 2014.

. Noël Dubart, Alain. Artículo: "Le Grand Architecte de l'Univers", en la revista: "Points de Vue Initiatiques. Nº 172"; Revue de la Grande Loge de France. p.107-122. Número especial . Junio 2014.

Es Licenciado en Medicina y Cirugía por la Universidad de Valladolid. DEA en Farmacología por la Universidad de Valladolid. Médico. Actualmente Doctorando en Historia Contemporánea en la Universidad de Extremadura. Coautor junto con Victor Berástegui y Juan Antonio Sheppard del libro "Masonería. Todo lo que siempre has querido saber sobre esta Institución" ( Editatum ). 2019. Ha presidido la Gran Logia General de España y el Supremo Consejo de España.

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