La masacre ocurrió en Nador. Podía haber ocurrido en cualquier otro lugar: Italia, Grecia, Turquía…pero esta vez ocurrió en la frontera con España. Hoy, 24 de junio, hace exactamente un año. Demasiado tiempo para que aún no se haya iniciado comisión alguna de investigación que aclare que ocurrió y depure responsabilidades. Porque responsabilidades hubo. La policía que tan brutalmente atacó a miles de personas, con gases lacrimógenos, con pelotas de goma, con porras, tiene como objetivo impedir a toda costa y cueste lo que cueste la entrada en Europa de refugiados, aunque el coste sea la muerte de decenas de personas. Las órdenes son siempre las de atacar sin preguntar. Los atacados, personas inocentes, desarmadas, asustadas, amenazadas, que ante el brutal ataque que se les venía encima comenzaron a correr desenfrenadamente. No hubo compasión alguna con ellas.