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Defender a Ucrania (2)

¿No a la guerra? Dado el curso de los acontecimientos en Ucrania, que empeoran día a día, como si Putin, desmintiendo su excusa de presentarse como un libertador, deseara quedar como el verdugo de un país arrasado, lo más urgente, como deber solidario y como táctica política, es ayudar a los ucranianos a detener el avance de las tropas rusas, combinando presiones de todo tipo desde el exterior y aportando recursos humanitarios y militares para reforzar la resistencia en el interior. Sin embargo, esa posición, no es la de las izquierdas, digamos postmodernas, que discrepan de la decisión del Gobierno de enviar armas a Ucrania y lo fían todo a la diplomacia, al diálogo con Putin, que fracasa una y otra vez, y a los llamamientos a favor de restablecer la paz, pero una paz cuyas condiciones no se precisan: ¿Una Ucrania que recupera las fronteras de 2014? ¿Una Ucrania invadida? ¿Una Ucrania partida? ¿Una Ucrania privada de establecer alianzas económicas y militares a su conveniencia? ¿O qué?

La invasión de Ucrania y la (in)utilidad del Derecho Internacional

Las imágenes del sufrimiento en Ucrania provocado por la barbarie rusa nos devuelven a un viejo mantra: “El Derecho Internacional no sirve para nada”. Son muchos los factores que sustentan esta percepción generalizada. Su complejidad y la incomprensión de su lógica e historia lo convierten en un derecho denostado. Sin embargo, hoy más que nunca es necesario reivindicarlo, apostar por su esencia y fortalezas, sin ignorar sus debilidades ni abandonar la lucha por superarlas.

¿Tiene Putin poder personal o es un vicario de la antigua oligarquía soviética?

La guerra en Ucrania continúa con su secuela de vidas humanas sacrificadas y de bienes destruidos. También prosigue la presión rusa sobre terceros países que no aprueban la agresión y se plantean buscar un paraguas defensivo y así estamos viendo las amenazas contra Suecia y contra Finlandia, dos Estados de la Unión Europea, y la puesta a punto de la fuerza atómica táctica de la Federación Rusa. Al final la Unión Europea y Estados Unidos se han inclinado (inevitablemente) por duras represalias económicas y financieras, compatibles con el suministro de armamento. Este suministro es necesario para intentar aproximar a las Fuerzas Armadas ucranianas a los grandes medios que posee Rusia en armamento y en efectivos. Por cierto que no se entiende que algunas izquierdas quieran impedir que Ucrania se arme, que es una forma de pedir que sea derrotada por Rusia, cuyo desarme, en cambio, no piden. Cuando estallan las crisis se comprueba que la nostalgia por la Unión Soviética como paraíso del proletariado sigue pesando demasiado.

La agresión rusa a Ucrania

La Carta de Naciones Unidas de 1945 cambió totalmente el Derecho internacional en su dimensión de ordenación de los conflictos armados. A partir de la Carta de Naciones Unidas la guerra como instrumento de política internacional para defender los intereses nacionales dejó de ser legal. El antiguo procedimiento de declaración de la guerra para formalizar la ruptura de hostilidades (que todavía contempla el artículo 63.3 de la Constitución española, un puro anacronismo) desapareció del Derecho internacional y desde la Segunda Guerra Mundial no ha vuelto a declararse ninguna guerra.

Maniobras de diversión

Una de las acepciones de la palabra “diversión” que contiene el Diccionario de la Real Academia Española, y que es propia de la milicia, es “acción de distraer o desviar la atención y fuerzas del enemigo”. Esta acepción parece aplicable a toda la política informativa del Partido Popular que, desde el momento en que se cerraron los resultados electorales de Castilla y León, parece encaminada a desviar la atención de su importante fracaso electoral. Oyendo al Secretario General del partido, García Egea, a las once de la noche del domingo 13 de febrero, podríamos creer que estábamos ante un gran éxito del Partido Popular; y lo mismo pensaríamos escuchando a los dirigentes populares que han hablado desde ese día. Pero, la realidad es algo más dura, porque Pablo Casado ha fracasado por completo ante unas elecciones que se convocaron de forma intempestiva por orden suya. No es el único fracaso.

Castilla y León: Ganadores y Perdedores

Este domingo se han celebrado elecciones autonómicas anticipadas en la comunidad de Castilla y León. Recordemos que la convocatoria de tales comicios deriva de la ruptura del pacto político de Fernández Mañueco, actual presidente autonómico del Partido Popular, con Ciudadanos, anterior socio de gobierno en el ejecutivo regional que salió del gobierno en diciembre de 2021. Por tanto, la lectura de estos comicios tiene que partir de este contexto político y, sobre el cual, nos obliga a hacernos varias preguntas: ¿quién ha sido el vencedor de estas elecciones?, ¿a quién ha favorecido? ¿quién han sido los principales perjudicados de este adelanto electoral? Veamos un breve análisis politológico de los resultados acaecidos donde intentaremos responder estos interrogantes.

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