Alto al secreto
Todo indica que una parte de la clase política ha tomado conciencia, ¡53 años después!, de la importancia de la relación inversa que el secreto de Estado guarda con la calidad de una democracia. Cuando mayor es el margen del secreto, menor es el ámbito de la democracia. Hoy, por fin, tras tan dilatado lapso de tiempo, se prepara una modificación legislativa, a instancias iniciales del Partido Nacionalista Vasco, que se plantea poner término a una ley preconstitucional, la de Secretos Oficiales, de 1968, que selló de manera abrupta cualquier posibilidad de conocer las prácticas estatales pasadas y presentes, históricas y actuales, aplicadas en nuestro país desde el poder y desde siempre.
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