Salvo un par de representaciones en Dallas de 2010 muy poco conocidas es la primera vez en casi tres siglos que vuelve a representarse y a escucharse esta ópera practicamente 'fantasma' de Francesco Corselli, hijo de un maestro de danza francés, pero de Parma, que llegó a la corte de Felipe V de España de la mano de la moda italianizante impuesta por su mujer, Bárbara de Braganza. Ópera típica del XVIII, con personajes mitológicos habituales en los argumentos del barroco, se creó para la boda por poderes de la infanta María Teresa con el delfín de Francia, hijo de Luis XV; un enlace político para apaciguar el enfrentamiento entre dos potencias, Francia y España, en distintos tableros estratégicos.