En el año 2022, Elon Musk, el hombre más rico del mundo, presentó a Optimus, el robot humanoide de su empresa Tesla. Adelantó que tendría un coste de fabricación de 10 000 dólares y que lo vendería por una cantidad entre 20 000 y 30 000 dólares, lo que, según opinaba, supondría fabricarlo en un alto volumen, a bajo coste y con una alta fiabilidad. Optimus es un joven con una estatura de 1,73 m, un peso de 57 kilos y capaz de realizar actividades de la vida cotidiana como caminar, transportar objetos o regar plantas. Según declaraciones de aquel momento de su artífice, este asistente inteligente traería «un futuro de abundancia» y una «transformación de la civilización».