Trapisondas
Existen y están en ello. Muchas veces empotrados en organizaciones de todo tipo, carentes de escrúpulos y, en el último ejemplo, con anteojos y sin ellos. Lo que sí es estándar son las orejeras para mirar siempre en su interés. En este caso de las mascarillas y test de la Villa y Corte, que merece convertirse en Bien de Interés Cultural, no faltan elementos admirables más allá de los dos elementos investigados: la retórica pomposa de una persona que ayuda y dona, la confianza en que no serían denunciados por los timados y entre todo, toques de nivel artístico notable. Un homenaje a Onetti con la solicitud de un favor al timado pidiendo que le reserven test para la familia del ínclito. La verosimilitud que logra el coleccionista de autos en la noche de autos es máxima.
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