Moviéndose con el Gobierno
- Escrito por Jordi Petit
- Publicado en Opinión
Por primera vez tenemos un gobierno de coalición en el estado. Los puntos del programa acordado recogen muchísimas reivindicaciones populares. Se trata de una oportunidad sin precedentes.
Hasta el presente los movimientos sociales siempre se han enfrentado a los distintos ejecutivos, reclamando uno u otro objetivo. Sin embargo ha llegado el momento de cambiar la dinámica. Pensemos en los millones de votos que acumulan las tres derechas, es mucha gente y seguro que en muchos casos pueden entender las propuestas bien explicadas. Con eso quiero decir que toca ahora mucha pedagogía para acompañar al Gobierno en las leyes y cambios acordados. Por ejemplo, los ultras se oponen a la información afectivo-sexual en las escuelas, pues hay que buscar el común denominador de la mayoría, para ganar en la calle esta batalla.
A mi entender hay que sacar la doble moral de su escondite y enumerar cuantos casos se dan al año de embarazos no deseados en adolescentes. Para esas chicas el dilema es muy grave, entre abortar o no, y en todo caso eso las marcará de por vida. ¿Quién se atreve a prohibir en clase que se hable de sexualidad y prevención de embarazos y ETS?. ¿Quién se atreve a prohibir el preservativo? Sería infumable e irresponsable. Ninguna familia desearía encontrarse con una hija en tal situación. La sexo-afectividad no se puede compartimentar, es todo un conjunto inter-relacionado y de ahí que sea necesario también explicar la diversidad e identidad de género. Incluso rescatando conocimientos que por más evidentes que sean para un sector de la sociedad, no lo son para el resto. Ahí están los Informes de Alfred Kinsey de finales de los 40's y 50's, tan denostados en su momento y ahora base de la sexología. Tras este investigador y precisamente para contradecirlo se hicieron más encuestas que siempre terminaron arrojando datos parecidos. Fracasó la visión heterosexista de la humanidad.
Un escollo que preveo muy complejo será el desarrollo del estado laico. Pues entonces habrá que explicar muy bien que significa la separación de estado e iglesia. Es decir, el estado laico garantiza la libertad de cultos, y a su vez debe ser independiente de cualquier religión.
Sobra decir la cantidad de privilegios y exención de impuestos de los que disfruta la Iglesia Católica en este país. ¿Cómo saber la opinión mayoritaria de la población? Pues nada más claro que la declaración anual del IRPF. Es optativo destinar un 0'5% a fines sociales o a la Iglesia Católica. Pues resulta que como si fuese un referéndum, año tras año, una media del 60% de contribuyentes no marca la casilla católica. Con esto basta, pero si nos miramos en el espejo de la UE, veremos una inmensa mayoría de países donde cada religión paga impuestos similares a nuestro IBI.
La ley sobre el derecho a una muerte digna y la eutanasia, seguro que levantará también el escándalo pacato.
En definitiva, mi apuesta o propuesta es sencillamente virar la orientación de los varios movimientos sociales para hacer una explicación exhaustiva de unas y otras razones, desmentir bulos y dar datos.
A veces nos encerramos en una burbuja de opiniones afines donde todo es obvio. Pues hay que salir de las certezas de uno u otro sector social para explicarlas detalladamente, para acompañar con pedagogía de base la actuación legislativa del Gobierno de Coalición. Eso no significa perder el carácter reivindicativo de sindicatos, feministas ni ecologistas, hay que mantener las propuestas de progreso, pero a la vez hacerlas entendibles para toda la sociedad.
Jordi Petit
Militante de la Juventudes Comunistas de Catalunya (JCC) y del PSUC en la clandestinidad del franquismo. Pasó dos veces por la cárcel. En los 80's fue miembro del Comité Central y del Comité de Barcelona del PSUC.
Ocupó en 1980 el cargo de coordinador general del Front d'Alliberament Gai de Catalunya (FAGC) y en 1986 lo abandona para co-fundar Gais per la salut (luego Stop Sida) y la federación de entidades Coordinadora Gai-Lesbiana (CGL), de la que fue secretario general hasta 1999. A continuación fue electo como presidente de honor de la CGL. También fue co-secretario general de la International Lesbian & Gai Association (ILGA), desde 1995, reelecto en 1997, hasta 1999.
En 1992-93 trabajó como coordinador de la campaña “Democracia es igualdad” del Ministerio de Asuntos Sociales (entonces con Matilde Fernández), campaña contra la intolerancia integrada por 11 grandes ong's estatales. El spot de tv de “Democracia es Igualdad” recibió un galardón de la ONU.
En los 90's se aleja de ICV y en 1999 formó parte de la candidatura de Pascual Maragall a la Generalitat de Catalunya. Desde entonces sigue como independiente en la órbita socialista.
Ha recibido numerosas distinciones y premios, tanto desde las asociaciones lgtb, como de las instituciones civiles. Medalla de Honor de la Ciudad de Barelona y Creu de Sant Jordi. Premio Pluma 2019 de la FELGTB.
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