EDICIÓN EN DÍAS LABORABLES:    ESP    |   EUR    |   AME   |   CAT
⮕ APÓYANOS

El examen de la discordia: ética versus astucia en la abogacía española


(Tiempo de lectura: 2 - 4 minutos)

En un mundo ideal, los exámenes servirían como pruebas fidedignas de la competencia y la integridad de quienes aspiran a profesiones tan cruciales como la abogacía. Sin embargo, la realidad es que, en ocasiones, estos procesos no solo evalúan conocimientos, sino que también ponen a prueba los valores éticos de los candidatos. La reciente prueba de acceso a la abogacía en España, con 6.443 aspirantes convocados, ha revelado más que la capacidad legal de los futuros abogados; ha destapado una preocupante tendencia hacia el oportunismo y la transgresión de las normas éticas.

Desde la implementación de la Ley 34/2006, que regula el acceso a las profesiones de la abogacía y la procura, se ha observado un aumento en el número de incidentes de conducta no ética durante estas evaluaciones. La prueba, realizada de forma sincrónica a través de la plataforma AvEx de la UNED, ha estado plagada de irregularidades que van desde el uso indebido de recursos hasta la colaboración no permitida entre aspirantes.

Este fenómeno no es exclusivo de España. A nivel global, se ha discutido ampliamente cómo la presión por obtener credenciales profesionales puede llevar a los individuos a comprometer sus principios. Sin embargo, lo que ocurre en España refleja una cultura más amplia donde, a menudo, el éxito a cualquier precio se celebra más que la adhesión a la integridad personal y profesional. Esta “demostración de conocimiento” he podido observarla directamente en los exámenes realizados por mi a profesores de primaria y de infantil, quienes, a pesar de presentar varios modelos de examen de test, siendo separados por las secretarias, daba igual, copiaban delante de las narices del cuerpo de profesores. Doy fe de ello.

El escenario del examen de abogacía sirve como un microcosmos de un problema mayor en la sociedad, ellos van al campo de la “justicia y el derecho”. Cuando los aspirantes a abogados, quienes deberían ser baluartes de la justicia y la equidad, sucumben a la tentación de hacer trampa, se levantan preguntas inquietantes sobre la salud moral de nuestra futura élite legal y, por extensión, de la propia justicia que deberían administrar.

Es crucial, entonces, no solo abordar estas transgresiones con medidas disciplinarias, sino también reflexionar sobre cómo estamos educando a las futuras generaciones de profesionales. ¿Estamos enfatizando suficientemente el valor de la ética profesional en nuestro currículo educativo? ¿Estamos equipando a nuestros estudiantes con las herramientas necesarias para resistir las presiones competitivas sin comprometer sus principios?

Para restaurar la fe en nuestra justicia y nuestras instituciones profesionales, es imperativo que se adopten enfoques más rigurosos y holísticos en la educación y evaluación de la ética profesional. Esto no solo implica endurecer las regulaciones y los procesos de vigilancia durante los exámenes, sino también fomentar una cultura de integridad que se extienda más allá de las aulas y los tribunales.

En última instancia, la responsabilidad recae en todos los niveles del sistema educativo y profesional, desde los legisladores y educadores hasta los propios estudiantes. Solo a través de un compromiso compartido con la ética podemos esperar que el título de abogado sea sinónimo de integridad, tanto en España como en el resto del mundo. Dedicarse además a la justicia y al derecho es algo que debería considerarse sacerdotal, pero no es así.

En este momento, con los exámenes ya realizados, con pruebas de chat de alumnos donde alegremente anunciaban que iban a copiar, conectándose a plataformas y otras pruebas de investigación, se tomarán acciones. Me faltaría saber, y espero lograrlo es si estadísticamente ¿han copiado más los de las universidades públicas o los de las privadas? Ahora la comisión revisará dichos exámenes y algunos/as no podrán ser abogados de momento, en esta convocatoria. ¿vergüenza? ¿crisis del sistema? ¿juventudes y juventudas que se creen guapos y magníficos porque ellos y ellas lo valen?

 

Doctora en filosofía y letras, Máster en Profesorado secundaria, Máster ELE, Doctorando en Ciencias de la Religión, Grado en Psicología, Máster en Neurociencia. Es autora de numerosos artículos para diferentes medios con más de cincuenta publicaciones sobre Galdós y trece poemarios. Es profesora en varias universidades y participa en cursos, debates y conferencias.

 

Hacemos el periodismo que la sociedad necesita
¡Tú lo haces posible!

 

El periodismo verdaderamente independiente no responde a intereses corporativos ni políticos; responde únicamente a sus lectores. Para seguir investigando, destapando realidades incómodas y garantizando una información rigurosa, libre de censura y con firmes valores sociales, necesitamos tu apoyo.

Cada aportación económica es el escudo que protege nuestra libertad y la garantía de que las historias que importan sigan saliendo a la luz. Apoya hoy nuestro proyecto y defiende un periodismo libre.

 

*Si deseas hacer una donación a EL OBRERO a través de tarjeta de crédito (o cuenta bancaria asociada a Paypal), desde cualquier país del mundo, puedes hacerlo con el sistema de pago seguro PAYPAL, en el enlace "¡Apóyanos y dona!". Es muy sencillo operar con PAYPAL, y totalmente seguro. Paypal no comparte tus datos de cuenta o tarjeta con terceros, ni con EL OBRERO. En el último paso, Paypal te generará un recibo del pago efectuado. Muchas gracias por tu apoyo. Para cualquier duda, escríbenos a Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo..