Santo Tomás de Aquino: luz perenne en el diálogo entre fe y razón
- Escrito por Rosa Amor del Olmo
- Publicado en Cultura
En la efeméride del tránsito de Santo Tomás de Aquino, Doctor de la Iglesia y coloso de la filosofía medieval, nos convoca la tarea de reflexionar sobre la vigencia de su pensamiento en el contexto contemporáneo. La obra de Aquino, insigne por su profundidad y amplitud, ha servido de puente entre la fe cristiana y la razón filosófica, estableciendo un diálogo que perdura hasta nuestros días.
Nacido en 1225 en el seno de la nobleza italiana, Tomás de Aquino se erige como figura central del tomismo, corriente que integró los principios aristotélicos al corpus teológico cristiano, proponiendo una síntesis entre razón y revelación. Su magnum opus, la "Summa Theologica", es testimonio de un esfuerzo monumental por articular un sistema filosófico-teológico que abarcara toda la realidad, desde las cuestiones más elevadas sobre Dios y la espiritualidad hasta los aspectos más terrenales de la ética y la política.
La perspectiva de Aquino, profundamente arraigada en la convicción de que toda verdad es coherente en sí misma y que la luz de la fe no contradice a la de la razón, ofrece una respuesta al escepticismo y al relativismo que caracterizan a la era moderna. Como afirmaba Étienne Gilson, notable filósofo e historiador de la filosofía, Tomás de Aquino demostró que "la filosofía es la sirvienta de la teología", un principio que no minimiza la razón humana, sino que la eleva, invitándola a participar en el misterio de la creación. Sobre esta afirmación se podría debatir, pero ahora no estamos para eso.
En un mundo donde la fe y la razón a menudo se presentan como realidades en conflicto, la síntesis tomista emerge como un faro de armonía, sugiriendo que la verdadera comprensión requiere la integración de ambas dimensiones. Santo Tomás enseñó que el conocimiento humano, aunque limitado, es capaz de aproximarse a la verdad divina mediante el ejercicio de la razón iluminada por la fe. Esta enseñanza tiene implicaciones significativas no solo en el ámbito de la teología, sino también en la ética, la política y las ciencias, al afirmar que cada esfera de la indagación humana participa en la búsqueda de una verdad integral.
El legado de Santo Tomás de Aquino sigue siendo crucial en el diálogo entre la ciencia y la religión, así como en los debates contemporáneos sobre la naturaleza de la moralidad y la justicia social. En un tiempo en que las verdades parecen fragmentarias y la búsqueda del sentido último de la existencia se ve oscurecida por el ruido de la información, la obra de Aquino ofrece una visión cohesiva que invita a la reflexión profunda.
Al conmemorar el aniversario de su fallecimiento, celebramos no solo la memoria de un santo y doctor de la Iglesia, sino también la actualidad de su pensamiento, que sigue interpelándonos sobre las cuestiones fundamentales de la vida, la verdad y el destino humano. La invitación de Santo Tomás de Aquino a explorar la riqueza de la fe con las herramientas de la razón es, sin duda, un camino fecundo para el hombre contemporáneo en su búsqueda incesante de sentido.
Rosa Amor del Olmo
Doctora en filosofía y letras, Máster en Profesorado secundaria, Máster ELE, Doctorando en Ciencias de la Religión, Grado en Psicología, Máster en Neurociencia. Es autora de numerosos artículos para diferentes medios con más de cincuenta publicaciones sobre Galdós y trece poemarios. Es profesora en varias universidades y participa en cursos, debates y conferencias.
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