TZ: hasta luego, Daniel. Hola Isamay
- Escrito por Manuel Espin
- Publicado en Cultura
En el día de hoy Isamay Benavente pasa a dirigir de forma oficial el Teatro de la Zarzuela(TZ) que es una de las grandes unidades culturales del estado. Lo hace a través de un concurso abierto con otras candidaturas fallado la pasada primavera por el Ministerio. En sus últimas horas al frente de La Zarzuela donde llegó en 2015 Daniel Bianco ha enviado una carta de 'despedida' (relativa) tras sus ocho años al frente del coliseo, en la que agradece la colaboración de distintos sectores de la vida del país y a su equipo, y promete "venir a todos' los futuros espectáculos.
Daniel Bianco (1958), nacido en Buenos Aires y nacionalizado español fue recibido con cierto escepticismo. Tenía una buena carrera como escenógrafo de ópera, zarzuela y ballet en la que había trabajado tanto en el Real como en el María Guerrero y el Clásico pero era una incógnita su capacidad como gestor cultural. Reemplazaba a Paolo Pinamonti, anterior director, tras su marcha a su país natal para dirigir el San Carlo de Nápoles, que aunque gestionó un tiempo el TZ y programó alguna producción estimable no llegó a trascender hacia un ámbito más amplio que el público de siempre, a lo que contribuyó un estilo personal más hermético y menor capacidad de comunicar.
Alguna de las primeras producciones de Bianco desataron encontrados comentarios, como las revistas 'Enseñanza libre/La gatita blanca' dirigidas por Enrique Viana en el que con escenografías del propio Daniel se eliminó el patio de butacas reemplazado por un suelo brillante donde se representaba la función, metiendo al público en la caja escénica a través de unas gradas construidas exprofeso y donde la gigantesca lámpara del teatro descendía hasta la platea para tomar parte en la acción. Esa idea que a algunos les pareció extravagante venía a demostrar la intención de abrir puertas de par en par.
En los años siguientes ese plan se profundizó con la creación de Proyecto Zarza, es decir la Joven Compañía con producciones deslumbrantes como 'El sobre verde' dignas del mejor Broadway, y que debe ser considerado uno de los legados principales de Bianco. Junto a ellos dos aspectos dignos de mencionar en su política teatral: la apuesta por directores musicales abiertos a las más diversas corrientes, de Oliver Díaz a Guillermo García Calvo; y especialmente la presencia al frente de la dirección teatral de los nombres más innovadores de la escena tanto teatral como musical: de un consagrado Emilio Sagi a Rafael R. Villalobos, hoy una estrella pese a las polémicas entre los 'regisseurs' europeos que a principios de año hizo una excelente 'Violación de Lucrecia'.
Hay un legado muy importante de Bianco con la incorporación de nuevos títulos al género, de los que en los últimos dos años ha habido un diversificado abanico, partituras de muy variados estilos y gran apertura de conceptos, desde 'Policías y ladrones' a 'Trato de favor' o 'El caballero de Olmedo'. Mientras mantuvo un importante trabajo como escenógrafo dentro y fuera del TZ. Entre ellos con la original de 'Il pirata' en La Scala de Milán y el Real (una exministra del PP a la salida de una representación de esta producción dirigida por Sagi me comentó que lo primero que haría al llegar a su casa iba a ser felicitar al director escénico y a Bianco).
En lo personal tuvo que afrontar dos momentos muy conflictivos. Por un lado el cierre por la crisis del covid aunque 'inventó' una estrategia comunicativa vía redes a modo de un 'teatrillo' para mantener que el teatro seguía vivo aunque forzosamente cerrado; dentro de un área que Bianco promocionó como la búsqueda de nuevos públicos y la presencia de jóvenes, y la potenciación de la comunicación externa (en la que también ha tenido mucho que ver Juan Marchán, coordinador de comunicación y difusión, persona especialmente asertiva como Bianco y fácil trato) con gran cercanía y fluidez no solo de cara a los medios sino al espectador común. Ha sido habitual encontrar a menudo al propio Bianco recibiendo al público a la entrada en lo que constituye otra expresión de esa cercanía.
Cuando los trabajadores del TZ se opusieron a la fusión/dependencia del Teatro Real defendida por el ejecutivo de Rajoy, Bianco que venía del Real y con grandes amigos personales en él no dudo en posicionarse con sus empleados que protestaron e hicieron huelga contra esa fusión, incluso fotografiándose en la manifestación (un personaje le comentó ironicamente: "Daniel, se te ve demasiado en las imágenes", con sus dos metros de altura). Ahora Bianco tiene por delante las escenografías de 'Don Carlo' (Sao Paulo), 'Il turco en Italia' (Santiago de Chile), o 'La condenación de Fausto' (Ópera de Valonia) además de su vuelta a La Scala. Tras ocho años ayer dijo adiós a la dirección del TZ pese a que el ministro Iceta le ofreció la continuidad. En estos años tanto de Bianco en La Zarzuela como de Joan Matabosch al frente del Real se puede decir que su papel como gestores culturales ha venido recibiendo máximos y raros consensos, algo no habitual en un terreno tan resbaladizo como el de los entrenadores de fútbol.
Desde esta fecha Isamay Benavente(1965) es la primera mujer directora del TZ. Viene de la producción teatral y de la gestión cultural a través del Villamarta de Jerez de la Frontera donde ha dado bríos a su Otoño Lírico y al festival de flamenco y danza. Y llega a un espacio en el escaparate donde el TZ en la ultima etapa ha tratado de aprovechar el calendario para programar conciertos de todo tipo no solo líricos sino de flamenco, jazz o pop. De momento y a falta de la programación de la temporada próxima porque esta ha sido hecha por el director saliente su trabajo es continuista, con un objetivo que figuraba como referencia en el proyecto presentado en su día al Ministerio: la internacionalización de las producciones con las miras puestas en Europa y América, y la búsqueda del reconocimiento de la zarzuela como patrimonio cultural de la Humanidad.
Aunque en el periodo anterior mejoró de manera muy destacada la difusión de algunas de las producciones del TZ a través del streaming hay un asunto pendiente de negociar laboralmente como es la explotación cultural de las producciones como hace el Teatro Real con las suyas; porque hoy no se puede hablar de teatro lírico, y no solo ópera, zarzuela sino géneros cercanos como la opereta o el musical sin referencia a las imprescindibles ventanas audiovisuales.
Manuel Espin
Doctor en Sociología y licenciado en Derecho, CC Políticas y CC de la Información es escritor de ficción y no ficción, periodista y autor audiovisual para cine y tv.
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