EDICIÓN EN DÍAS LABORABLES:    ESP    |   EUR    |   AME   |   CAT
⮕ En 20 minutos

Amnistía y referéndum


(Tiempo de lectura: 2 - 4 minutos)

Todos sabemos que cuando no se quiere llegar a un acuerdo, nada mejor que pedir la Luna. Es infantil, pueril e impropio de personas adultas, y además con cargos públicos, pero en Cataluña estamos acostumbrados a escuchar estas tonterías y despropósitos.

El prestigio ganado en la lucha contra la dictadura y el “seny” demostrado en la Transición y la primera etapa democrática, es historia. Ha dado paso a una generación de adolescentes malcriados que se creen los más listos de la clase y pueden dar lecciones de negociación, propuestas y pactos, al resto de España.

Tienen la osadía de la ignorancia, y han conseguido convertir buena parte de la política catalana en el hazmerreír general. Los que no comulgamos con estas ideas ni propuestas, somos muchos, muchos más que ellos, pero tienen unos altavoces y unos medios de comunicación adictos que les permiten aparecer como mayoritarios.

En absoluto. Y si alguien tiene alguna duda solo tiene que mirar las últimas cifras obtenidas en las elecciones municipales del pasado 28 de mayo, o en las más recientes del 23 J. En éstas, el conjunto de los partidos independentistas, consiguieron solo 920.000 votos. Recuerdo que en Cataluña vivimos 7,8 millones de personas. Comparen, y verán hasta qué punto han perdido predicamento, pero los resultados, a veces, resultan contradictorios.

Es lo que pasa en estos momentos que a pesar de haber perdido 9 diputados, los que han quedado, son muy relevantes si queremos reeditar un gobierno de progreso. ¿Son capaces de malograr la posibilidad y obligar a repetir elecciones? Años atrás, hubiéramos dicho que no, pero ahora, nada es seguro, nada es descartable.

Y es que la cúpula de Junts está compuesta por unos cuantos iluminados y fanáticos, y los que no lo son, son personas incapaces de plantar cara al resto. Mediocres, llegados a la cúspide por una serie de carambolas que no justifican su presencia. Así, pues, pensar en que Puigdemont, Laura Borrás o Turull, puedan tener “sentido de Estado” es soñar despierto. Llevan en sus genes, una mezcla de rabia, ganas de venganza y fanatismo.

Pretenden arrodillar al Estado, entendido como una especie de “totum revolutum” en el cual mezclan monarquía, jueces y fiscales “protofranquistas”, fuerzas del orden al servicio de los anteriores, y todo tipo de acciones que siempre tienen el perjuicio de Cataluña y los catalanes en el frontispicio de sus vidas.

Con este panorama mental, es lógico pidan amnistía y referéndum de autodeterminación. Bueno, ahora mismo han añadido que la rumba catalana sea reconocida por la UNESCO, como bien cultural a nivel mundial, y pobre del que quiera retirar el adjetivo “catalana” porque de rumba solo hay una….En fin, ya nada nos extraña a los que vivimos y padecemos esta política de guardería infantil.

En un primer momento pensé en un “farol”. En los últimos doce años, las entidades y partidos independentistas han hecho servir muy a menudo esta figura, pero se les está yendo de las manos, en el sentido que los más fanáticos, no quieren rebajar las exigencias y los días van pasando sin que salga nadie, con la cabeza bien amueblada que explique los peligros de una repetición electoral. Peligro para ellos mismos, puesto que una repetición les puede suponer quedarse en la mitad de la representación conseguida.

Pero, hay momentos en que la bola de nieve baja y se va haciendo más y más grande y ya no hay quien la pare. Estamos en esta tesitura. Personalmente estoy contra las dos peticiones y estoy convencido que somos una inmensa mayoría que ni queremos lo uno ni lo otro. Nos hemos determinado cuarenta veces en los últimos cuarenta y seis años. La última vez, el 23 J, los independentistas recogieron unos pobres 920.000 votos. Comparémoslos con los 7,8 millones que vivimos en Cataluña y veremos lo que representan. Nadie se equivoque.

 

Presidente del Consejo de la Federación XI del PSC-PSOE. Ex alcalde de Borredà ( Barcelona) y ex diputado del Parlament de Cataluña.

Hacemos el periodismo que la sociedad necesita
¡Tú lo haces posible!

 

El periodismo verdaderamente independiente no responde a intereses corporativos ni políticos; responde únicamente a sus lectores. Para seguir investigando, destapando realidades incómodas y garantizando una información rigurosa, libre de censura y con firmes valores sociales, necesitamos tu apoyo.

Cada aportación económica es el escudo que protege nuestra libertad y la garantía de que las historias que importan sigan saliendo a la luz. Apoya hoy nuestro proyecto y defiende un periodismo libre.

 

*Si deseas hacer una donación a EL OBRERO a través de tarjeta de crédito (o cuenta bancaria asociada a Paypal), desde cualquier país del mundo, puedes hacerlo con el sistema de pago seguro PAYPAL, en el enlace "¡Apóyanos y dona!". Es muy sencillo operar con PAYPAL, y totalmente seguro. Paypal no comparte tus datos de cuenta o tarjeta con terceros, ni con EL OBRERO. En el último paso, Paypal te generará un recibo del pago efectuado. Muchas gracias por tu apoyo. Para cualquier duda, escríbenos a Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo..