Un nuevo estudio de la OCDE y la EUIPO revela la estrecha relación entre la falsificación y la explotación laboral
- Escrito por La redacción
- Publicado en Capital
El estudio «De las falsificaciones al trabajo forzoso: Evidencia de la correlación entre el comercio ilícito de productos falsificados y la explotación laboral» muestra que los países identificados con mayor frecuencia como fuentes de productos falsificados tienden a tener condiciones laborales más precarias, como protecciones laborales insuficientes, jornadas laborales más largas y una mayor incidencia de accidentes laborales mortales.
Las conclusiones revelan que la gobernanza débil, la aplicación limitada de la ley y la vulnerabilidad social crean entornos en los que prosperan tanto la falsificación como el abuso laboral.
Utilizando datos globales sobre incautaciones aduaneras y estadísticas laborales, el informe muestra que la explotación laboral reduce los costes de producción y los riesgos para los operadores delictivos, lo que hace que las actividades ilícitas sean más rentables. En este contexto, el trabajo forzoso y la informalidad se perfilan como facilitadores estructurales de la producción y distribución de productos falsificados, más que como subproductos aislados.
Principales conclusiones
- Los países identificados como fuentes de productos falsificados presentan niveles más elevados de trabajo forzoso, trabajo infantil (incluidas formas peligrosas), empleo informal y accidentes laborales mortales.
- Los países con protecciones laborales más débiles, incluida una menor afiliación sindical y cobertura de la negociación colectiva, muestran una mayor exposición a las redes de comercio ilícito.
- El análisis muestra que la prevalencia del trabajo forzoso está asociada al valor del comercio de productos falsificados.
- Las pruebas aportadas por las autoridades encargadas de hacer cumplir la ley confirman que la falsificación suele sustentarse en prácticas laborales abusivas para reducir los costos y maximizar los beneficios ilícitos. Los grupos delictivos explotan a los trabajadores vulnerables en múltiples etapas de las cadenas de suministro ilícitas, como fábricas clandestinas que operan sin contratos, almacenes donde se encierra a los trabajadores migrantes durante la noche y pequeños talleres donde los niños montan productos falsificados.
El estudio pide respuestas políticas más integradas: combinar una gobernanza laboral más sólida con una mayor aplicación de las normas comerciales y aduaneras, una mejor recopilación de datos y una cooperación más estrecha entre las autoridades laborales, aduaneras y policiales. Según el informe, abordar la explotación laboral es esencial no solo para proteger los derechos de los trabajadores, sino también para desarticular las redes delictivas que hay detrás del comercio mundial de productos falsificados.
Fuente: Unión Europea - EUIPO
La redacción
Este artículo ha sido elaborado por el equipo de Redacción combinando el trabajo de agencias de noticias con nuestra propia labor de edición y contraste. Seleccionamos, procesamos y verificamos la información global para ofrecértela de forma clara, rigurosa y adaptada a nuestra línea informativa.
La Redacción recomienda
-
Más allá del coste económico: por qué las exhumaciones de víctimas de la Guerra Civil y la dictadura nos benefician a todos
-
IU pide a Interior que confirme si la jueza de la AN “ordenó a la Policía no trasladar a la cúpula del ministerio los informes sobre Ceuta”
-
Así son los ‘ninis informativos’: el 53 % de los jóvenes ni confía ni se interesa por las noticias
-
No todos podemos ser como LeBron James a los 41 años. Pero estos atletas todavía tienen mucho que enseñarnos sobre el envejecimiento activo
-
Las sanciones y los bombardeos no acabarán con la guerra en Irán. A Trump se le están acabando las opciones contra un enemigo implacable