EDICIÓN EN DÍAS LABORABLES:    ESP    |   EUR    |   AME   |   CAT
⮕ En 20 minutos

El corazón es un cazador solitario


(Tiempo de lectura: 2 - 3 minutos)

«Cada uno estaba encerrado en sí mismo como en una celda, y de allí trataba

de comunicarse con los demás mediante un lenguaje que nadie entendía»

El corazón es un cazador solitario, 1940, Carson McCullers

La escribió con solo 23 años en algún lugar del sur de los Estados Unidos, y logró crear una madeja profundamente imbricada con seres de corazones solitarios, egoístas a su manera, dolidos e insatisfechos que, no obstante, se esfuerzan por encontrar y reclamar su lugar en el mundo. Carson los entiende, los quiere, empatiza, pero no los juzga y para ello se sirve de John Singer, el protagonista, un hombre sordo que aunque no hable sí escucha, de su compañero griego Spiros (también sordo) y de otros cuatro personajes fundamentales e inadaptados que viven en una ciudad gris industrial en la década de 1930. La autora logra capturar la angustia y la violencia de la vida de los marginados buscando cómo conectar con el mundo exterior, un poco el reflejo de su propia autobiografía, escapada del yugo dominante de una madre que pretendía cumplir sus sueños encarnándolos en ella. Pero Carson siguió su corazón, se hizo escritora y amiga de otros grandes como Bowles, Tennesse Williams o Capote, se casó, aunque era abiertamente bisexual, y tuvo siempre mala salud, cosa que no la impidió vivir en el extranjero ni desarrollar su carrera literaria, aunque la mayoría permaneciese inédita hasta su muerte. Ella es otro corazón solitario que rescatar, como Mick Kelly, la chica desarraigada y callejera, amante de la música, el alcohólico Jack Bund, un obrero con conciencia de clase que sueña con la revolución, el médico humanista e idealista de color Benedict Mady, o Bill Branon, dueño de un sórdido restaurante y paño de lágrimas de sus tertulianos inadaptados, solitarios e incapaces de salir de su profunda soledad mientras anhelan encontrar el afecto y el amor. Pero no atraviesan el umbral.

El problema está explicado en la cita: trataban de comunicarse en un lenguaje que nadie entendía, cada uno encerrado en su propia celda. Hace ahora 86 años que se publicó esta novela y las celdas se han ampliado acogiendo no solo a inadaptados, sino a prácticamente el mundo en su totalidad, sin distinción de edades ni clases, y lo que es peor aún, incluso para los que lo tienen todo pero ni lo valoran ni lo saben. En la novela, al menos, los solitarios se reúnen entre sí, en nuestra realidad ya no compartimos en privado nuestras miserias emocionales sino que las lanzamos impúdicamente, casi compitiendo, publicando dónde y con quién estamos, qué comemos, bebemos o hacemos en el gran escaparate de las redes virtuales, mendigando un pulgar hacia arriba que nos conceda la gracia de un emperador descarnado, el más claro exponente de nuestra soledad. Y tampoco atravesamos el umbral. Y por eso, mientras el tabú del suicido se razona en el libro, aterriza descarnado en las noticias.

Al final, en ambos casos, solo queremos ser escuchados, aunque sea por un sordo, un lector o un mirón anónimo. Todos cazando en solitario.

Licenciada en Filología Hispánica (1984-89) y en Filología Alemana (2001-04) por la universidad de Salamanca, con diplomaturas en italiano y portugués. Vivió 10 años en Alemania, donde dio clases en la VHS (universidad popular) de Gütersloh, Renania del Norte-Westfalia, desde 1993 a 2000.

Posteriormente, ya en España, decide dedicarse a la traducción y corrección de libros y textos de diversa índole, labor que sigue ocupando a día de hoy.

Es miembro de la AEPE (Asociación Europea de Profesores de Español), de ASETRAD (Asociación Española de Traductores e Intérpretes) y otras entidades relacionadas con la traducción.

Asimismo, colabora como traductora honoraria para diversas ONG.

Hacemos el periodismo que la sociedad necesita
¡Tú lo haces posible!

 

El periodismo verdaderamente independiente no responde a intereses corporativos ni políticos; responde únicamente a sus lectores. Para seguir investigando, destapando realidades incómodas y garantizando una información rigurosa, libre de censura y con firmes valores sociales, necesitamos tu apoyo.

Cada aportación económica es el escudo que protege nuestra libertad y la garantía de que las historias que importan sigan saliendo a la luz. Apoya hoy nuestro proyecto y defiende un periodismo libre.

 

*Si deseas hacer una donación a EL OBRERO a través de tarjeta de crédito (o cuenta bancaria asociada a Paypal), desde cualquier país del mundo, puedes hacerlo con el sistema de pago seguro PAYPAL, en el enlace "¡Apóyanos y dona!". Es muy sencillo operar con PAYPAL, y totalmente seguro. Paypal no comparte tus datos de cuenta o tarjeta con terceros, ni con EL OBRERO. En el último paso, Paypal te generará un recibo del pago efectuado. Muchas gracias por tu apoyo. Para cualquier duda, escríbenos a Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo..