Un largo sábado
Como antídoto, contra la angustia que me producen los destrozos humanos y económicos de la pandemia del covid-19, y la tensión política que parece haberse instalado en España, nada conveniente (mi angustia) para mi dañado corazón, suelo refugiarme en la lectura de mis clásicos, por ejemplo en George Steiner. Ahora estoy releyendo su “Un largo sábado”. Lo leí por primera vez ya hace unos años. Me llamaba la atención el título. Y además creía recordar que esa enigmática frase, ya se la había leído en “Presencias reales”. De manera que no pude sino comprarme el librito, una serie de entrevistas con la gran periodista francesa Laura Adler (autora de una biografía de Hannah Arendt) para desentrañar el misterio de la frase mencionada.
- Publicado en Opinión