El confinamiento deja también su huella en los residuos
- Escrito por La redacción
- Publicado en Planeta
El confinamiento se nota también en la basura: al estar encerrados cambia la forma de consumir y eso se refleja en los residuos, con menos kilos de vidrio, envases y cartón en las ciudades por el cierre del comercio y la hostelería y también menor carga en los puntos limpios, a donde no se acude por las restricciones de movilidad.
Los quince últimos días de marzo fueron los primeros con estado de alarma, confinamiento en casa y restricciones de movilidad.
En Cantabria, desde el mediodía del sábado 14 de marzo el Gobierno regional decretó el cierre de negocios de hostelería y restauración, mientras que la actividad comercial en grandes superficies quedó suspendida desde la medianoche de ese día, salvo la venta de alimentos y de artículos de higiene y parafarmacia.
El confinamiento en el hogar y la clausura de la actividad de hostelería, restauración y comercio se está notando en la generación de residuos, pero hay que distinguir entre la recogida en grandes municipios, como Santander, Torrelavega y algunos de la bahía, y el resto de la región.
Así, por ejemplo la empresa regional Mare (Medio Ambiente, Agua, Residuos y Energía) no recoge el papel y el cartón ni en la capital, ni en Torrelavega, ni en esos otros municipios grandes del arco de la bahía.
Además, según explica a Efe su responsable, José María Díaz, los datos de Mare tampoco sirven para calibrar el impacto de la COVID-19 en la generación de residuos de vidrio, otro de los parámetros en los que se presupone un descenso importante por el cierre de la restauración y los bares.
"Al estar cerrados los restaurantes se notará el descenso en vidrio pero en Mare no lo recogemos y no tenemos estadística. Lo hace Ecovidrio, y ahí se notaría porque la mayor parte de residuos de restaurantes es envase de vidrio", manifiesta Díaz.
En general, con los datos de Mare en la mano, si en Cantabria se compara el volumen recogido en los contenedores fracción resto (doméstico) se aprecia que entre febrero y marzo ha habido un aumento de casi un 11 %, que en esta empresa relacionan con que la gente más residuo porque está mucho más en casa.
En Mare también vinculan con el mayor tiempo en el domicilio la subida de casi un 15 % en los residuos de envases entre febrero y marzo.
Sin embargo, se ha registrado una disminución de un 40 % en la utilización de puntos limpios porque, dada la situación de confinamiento, los ciudadanos y los pequeños autónomos, el grueso de sus usuarios, casi no han podido ir.
El impacto en datos que no ofrece Mare, como el vidrio, o referidos al papel y al cartón, que la empresa regional maneja en 87 de los 102 municipios pero no los más grandes y con más actividad comercial, se ve con las cifras facilitadas por el Ayuntamiento de Santander.
La concejal de Medio Ambiente de Santander, Margarita Rojo, señala que en la ciudad hay 18 rutas de recogida de basura, y que en el conjunto de todas baja un 14 % el volumen de residuos doméstico en los últimos quince días de marzo.
La edil de Medio Ambiente precisa que dentro de esas 18 rutas hay "peculiaridades", de modo que en las de extrarradio la generación de residuos se incrementa, se mantiene en las rutas residenciales, y baja en el resto, que se corresponden con el centro de la capital y la zona más vinculada al comercio, el ocio y la hostelería.
"En las residenciales entendemos que se mantiene el nivel de residuos porque lo mismo que se generaba antes con los vecinos se genera ahora. No hay comercio y no hay zonas de ocio. En el resto sí que bajan los residuos y lo achacamos a que el comercio y la restauración han cerrado", indica Rojo.
Lo que ha descendido es la recogida selectiva de papel y cartón: un 15 % en la tercera semana de marzo y un 16 % en la segunda, que se relaciona con el estado de alarma y el cierre de los comercios y negocios. Y los residuos de envases también bajan, un 5 %.
Estos datos invitan a pensar en el peso que tienen en la generación de residuos los comercios, bares y restaurantes, superior a lo que se genera en viviendas familiares, señala a Efe la concejal.
Lo que también se nota es que ahora, en vez de contenedores llenos o con residuos fuera, se recoge el mismo contenedor pero a un 20 % ó un 30 % de llenado, explica Rojo.
Y, como no hay gente en la calle, está menos sucia, aunque se notan mucho más los excrementos de las mascotas. "En el momento que hay un excremento, como el resto de la calle está limpia, resalta más", dice la concejal de Medio Ambiente de Santander, que añade que por eso se está pidiendo que "la gente colabore un poquito y cuide la limpieza de los excrementos". EFE.
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