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Burnout: dos entredoses negros con filetes de oro, lacas, y cubiertas de mármol


(Tiempo de lectura: 4 - 7 minutos)

"¡Ah, Villaamil, qué honradísimo es! ¡Oh! el empleado probo..." Yo, cuando me enseñan un probo, le miro a ver si tiene los codos de fuera. En fin, que te caes de honrado. Decir honrado, a veces es como decir ñoño. Y no es eso, no es eso. Yo no puedo ser sino como Dios me ha hecho -declaró el infeliz cesante-. Pero ahora no se trata de que yo sea así o asado; trátase del pan de cada día, del pan de mañana. Estamos como queremos, sí... Tenemos cerrado el horizonte por todas partes. Mañana...

Pérez Galdós, Miau, 1888

En esta novela de Miau, Galdós relató como nadie el problema del cesante mayor, aquel que después de haberlo dado todo por su empresa, le ponen de patas en la calle a tres meses de percibir su jubilación, que se quedó sin ella y terminó pues…ya lo saben los asiduos galdosianos. Es un extraordinario retrato de lo que hoy traigo al alfolí: el agotamiento en el trabajo, muchas veces provocado por los propios jefes, demandantes, clientes…como se quiera llamar.

Ya se había investigado la situación de presión de los empleados en el Bronx en Estados Unidos el pasado siglo hacia 1970. Con cierta proximidad en el tiempo, el caso de France Telecom impulsó el estudio e investigación. Los sindicatos y asociaciones de víctimas (suicidios importantes en la empresa ante un trato destructivo) quisieron hacer del juicio de los suicidios de France Telecom el juicio de "un sistema de acoso institucional de rara violencia", el de "toda una organización de trabajo". El modo de gestión del operador (hoy Orange si no me equivoco) habría empujado al suicidio a diecinueve personas entre 2007 y 2010 y otras doce lo habrían intentado. En un contexto de apertura a la competencia, retirada del Estado y digitalización, la empresa se encontraba en ese momento inmersa en un amplio plan de saneamiento puesto en marcha por la dirección, que pretendía suprimir 22.000 puestos de trabajo entre 2006 y 2008 y realizar 10.000 cambios de trabajo. Una reestructuración considerada "esencial para la supervivencia de la empresa" según el exjefe de la operadora, Didier Lombard, juzgado por acoso moral o complicidad en acoso moral con otros seis dirigentes y la empresa, como persona jurídica. Mientras los representantes de los trabajadores, los sindicatos y los médicos del trabajo denunciaban el malestar humano que este plan provocó entre los empleados, la inspección del trabajo acabó denunciando la "brutalidad" de los métodos de gestión que tuvieron como efecto desgastar la salud física y mental de empleados. Se resolvió a favor de los trabajadores. Siempre he envidiado el sistema sindical francés y cómo se unen cuando necesitan una reivindicación. Tienen costumbre de ello, sin duda.

A partir de ahí, surgió el síndrome del «burn out» (trabajador quemado) como enfermedad laboral y se presentó en la Undécima revisión de la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-11). Durante la celebración de la 72ª Asamblea Mundial de la Salud de la OMS, celebrada en Ginebra entre los días 22 y 28 de mayo de 2019. En ella se incluye una importante novedad: la inclusión del síndrome de desgaste profesional (burnout en CIE-10) como un problema relacionado con el trabajo. La nueva clasificación entró en vigor en enero de 2022.

Este cambio supone un paso más en el reconocimiento de la importancia de los riesgos psicosociales de origen laboral y contribuye a visibilizar el burnout, facilitando el diagnóstico a los profesionales de la salud y su prevención a los profesionales de la psicosociología. La Organización Mundial de la Salud define el burnout como “una sensación de fatiga intensa, pérdida de control e incapacidad para lograr resultados concretos en el trabajo”.

¿QUÉ ES EL BURNOUT O AGOTAMIENTO?

El agotamiento profesional, también llamado burnout, es un trastorno mental resultante del estrés crónico en el contexto del trabajo. Se desarrolla gradualmente en algunas personas expuestas a condiciones de trabajo frustrantes y desmotivadoras: ante el cansancio, la sensación de fracaso y la dificultad para concentrarse, tienden a trabajar cada vez más para intentar recuperar la satisfacción y la confianza en sí mismos. Si las condiciones de trabajo siguen siendo difíciles, se establece un círculo vicioso hasta el agotamiento.

El burnout se expresa primero por signos físicos: fatiga permanente , dolor de espalda, insomnio, migraña, dolor de estómago, infecciones frecuentes, etc. El sufrimiento psíquico también puede manifestarse: vacío emocional, ansiedad en todas sus formas, irritabilidad, tendencia a aislarse, dificultad para concentrarse, sensación de agobio por los acontecimientos o desmotivación, baja autoestima. Entonces la persona exhausta se vuelve anormalmente fría e indiferente, se aísla emocionalmente y exhibe un cinismo inusual. La mayoría de las veces, los signos físicos desaparecen espontáneamente, pero esto no es necesariamente un signo de una mejora duradera en el estado de salud.

Cuando las condiciones de trabajo siguen siendo insatisfactorias, aparecen paulatinamente otros signos característicos: la frustración, la sensación de fracaso y el desapego excesivo de los acontecimientos y del entorno. Pueden aparecer trastornos de la alimentación, incluso adicción a las drogas (alcohol, drogas, medicación). El agotamiento, cuando persiste, también puede desencadenar una depresión comprobada que agrava el agotamiento.

Las personas que sufren burnout durante largos periodos parecen predispuestas a otros problemas de salud, como enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2 , sobrepeso u obesidad . Pero es evidente que las condiciones de trabajo en estos dos últimos años han cambiado mucho a causa de la pandemia. Los psicólogos por tanto, hablamos de eso cada vez más: el agotamiento. Todo el mundo conoce a alguien que parece estar afectado por el agotamiento. ¿Una epidemia? ¿Una palabra más aceptable y menos estigmatizante que depresión? Sea como fuere, muchos ejecutivos, empresarios, empleados y madres se hacen la pregunta: ¿solo he trabajado un poco de más o también me afecta el burnout? Claro que sí. Las madres y mujeres en general en determinada edad, lo sufrimos mucho más, la mayoría de las veces acompañado de Mobbing que ya hablaré otro día.

¿Cómo tomar conciencia de ello? ¿Alguna vez te has hecho alguno de los siguientes comentarios?

  • Trabajo más de lo que me gustaría.
  • Mi círculo de amigos se ha empobrecido últimamente.
  • Realmente necesito un vaso o dos de alcohol esta noche para relajarme después del trabajo.
  • Cada vez es más difícil no pensar en el trabajo ni una sola vez en casa.
  • Dejé un pasatiempo porque ya no puedo encontrar la fuerza, estoy demasiado cansado.
  • Me volví más irritable, a veces incluso agresivo.
  • Es realmente difícil conciliar el sueño por la noche.
  • Siento que todo está más allá de mí.
  • Me canso más rápido.
  • Los demás me molestan.

¿Es un si? En este caso, puede valer la pena un análisis personal para saber si nuestra actitud concuerda con estos signos:

  • el agotamiento es un proceso que no ocurre de la noche a la mañana,
  • es un fenómeno emocional que puede afectar tanto a la esfera psíquica como a la esfera somática del hombre,
  • el agotamiento puede causar incapacidad laboral total y permanente,
  • Puede hacer que la persona en cuestión se suicide,
  • el burnout induce un sufrimiento significativo a la persona que lo padece,
  • también induce sufrimiento o al menos serias preocupaciones a quienes le rodean,
  • y finalmente, el burnout tiene un costo significativo para la sociedad.

¿Cuáles son los signos de la enfermedad?

Toda la dificultad comienza con esta pregunta. Algunos estudios identifican hasta 130 síntomas diferentes, lo que obviamente no es operativo en la práctica clínica. Sin embargo, tres síntomas principales surgen de los diversos estudios:

  • cansancio emocional: estar nerviosamente agotado, sentir un intenso cansancio psicológico;
  • una caída subjetiva en la eficiencia: sensación de fracaso y habilidades decrecientes. Desinterés progresivo y profundo y falta de capacidad.
  • una actitud distante, negativa o incluso a veces agresiva hacia los demás (en particular hacia los colegas o clientes).

La mayoría de los pacientes, el 97% salen adelante con algunas sesiones de terapia, de hábitos alimenticios, de reglaje en nuestras actividades…un reseteo personal que de vez en cuando hay que hacerlo, pero hay que prestar atención, porque también podemos terminar muy mal.

Doctora en filosofía y letras, Máster en Profesorado secundaria, Máster ELE, Doctorando en Ciencias de la Religión, Grado en Psicología, Máster en Neurociencia. Es autora de numerosos artículos para diferentes medios con más de cincuenta publicaciones sobre Galdós y trece poemarios. Es profesora en varias universidades y participa en cursos, debates y conferencias.

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