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Aprendizaje vicario, breve nota


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El aprendizaje vicario es un aprendizaje que se brinda no solamente en el niño sino en todos los seres vivos y de manera natural y espontánea. Requiere solamente de la observación y posterior imitación. Por lo tanto, este aprendizaje vicario puede ser positivo o negativo dependiendo del contexto en el que el niño se desenvuelva. Dicha imitación por lógica no incluye solo la palabra, también las acciones.

Pertenece al paradigma contextual, aunque también se sitúa en el mecanicista. Se ha estudiado desde modelos cognitivos, desde teorías del refuerzo (desde las que no se puede explicar la aparición de nuevas conductas, aprendidas por aprendizaje observacional, ya que en muchas ocasiones se produce el aprendizaje sin refuerzo). Bandura Social Foundations of Thought and Action: A Social Cognitive Theory (Prentice-Hall Series in Social Learning Theory) (1985) o en Psychological Modeling: Conflicting Theories Paperback (2006) se expresan los resultados de un comienzo investigador y precursor. En Pensamiento y acción: fundamentos sociales que recomiendo su traducción publicada en español en 1987 y traducido por Martinez Roca, se relatan los comienzos del análisis de los métodos al tratar a niños excesivamente agresivos, identificando el origen de la violencia en sus vidas. A lo largo de la historia de la psicología se han llevado a cabo investigaciones preliminares al respecto, que fueron culminadas por Bandura en 1961, con el experimento del muñeco Bobo. Estas pruebas tenían como objetivo demostrar que conductas similares eran aprendidas por individuos creándolas a partir de acciones modelos. Este experimento hacía énfasis en cómo individuos jóvenes son influenciados por actos de adultos. Cuando los adultos son recompensados por sus conductas violentas, los niños son más propensos a seguir golpeando al muñeco. Sin embargo, cuando los adultos eran reprendidos, los niños, consecuentemente, dejaban de golpear a muñeco. Los resultados de estas pruebas cambiaron el curso de la psicología moderna.

Cuando se aprende por observación se aprende sin refuerzo, Aprendizaje social y desarrollo de la personalidad (1990) pues no todas las conductas que observamos y aprendemos integran el refuerzo en el niño. En las teorías mecanicistas todas las conductas tienen un refuerzo o un castigo. A diferencia de ello, el aprendizaje observacional no es imitación total, sino que lo que significa realmente es aprender a partir de un modelo, aportando rasgos propios, como la moda. En la imitación total se imita todo por completo. A más edad, más elaboración del aprendizaje observacional.

Se dice desde la teoría social cognitiva que el aprendizaje observacional es la reproducción mentalmente activada de un observador que ha visto un modelo y que este modelo sufre las consecuencias de alguna acción, pero no es necesario que el sujeto reproduzca la conducta. El aprendizaje observacional conlleva algunas unas características que la impregnan de su naturaleza cognitiva, pues el observador adquiere una representación simbólica de la conducta modelada.

Es una forma muy activa y creativa del niño que observa porque observa y selecciona lo que más le interesa del modelo, y lo recombina de forma novedosa con la conducta apropiada. No es necesario que el modelo que observamos reciba un refuerzo para que nosotros aprendamos esta conducta. No reproducimos la conducta tal cual, sino que la adaptamos a nuestra propia conducta. Hay que tener en cuenta que la presentación continuada de estímulos de modelado a un observador no determina la adquisición de esa conducta, dicho de otro modo, es aprendizaje vicario al ser adaptado por el niño.

Albert Bandura, con su teoría de la autoeficacia Autoeficacia (2009) que desarrollaremos en otro texto, ha hecho más que infinidad de científicos por la comprensión del comportamiento humano y el desarrollo psicológico de la persona.

En la actualidad, los investigadores siguen reflexionando sobre la cuestión de si la violencia que los niños presencian en la televisión, en las películas o a través de videojuegos se traduce en un comportamiento agresivo o violento en el mundo real. El experimento de Bandura sigue siendo uno de los estudios más conocidos en psicología. Hoy en día, los psicólogos sociales continúan estudiando el impacto de la violencia observada en el comportamiento de los niños. En las décadas desde el experimento de la muñeca Bobo, se han desarrollado cientos de estudios sobre cómo observar si la violencia afecta el comportamiento de los niños.

Sus teorías siguen hoy vigentes.

Doctora en filosofía y letras, Máster en Profesorado secundaria, Máster ELE, Doctorando en Ciencias de la Religión, Grado en Psicología, Máster en Neurociencia. Es autora de numerosos artículos para diferentes medios con más de cincuenta publicaciones sobre Galdós y trece poemarios. Es profesora en varias universidades y participa en cursos, debates y conferencias.

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