¿Israel: hacia el caos? (II)
- Escrito por Miguel Fonda Stefanescu
- Publicado en Opinión
En las últimas horas ha aparecido la noticia de un inminente acuerdo para la formación de un nuevo gobierno constituido por, dijéramos así, el agua y el fuego, o, dicho de otra manera, fuerzas políticas que hace algún tiempo, eran totalmente irreconciliables.
Si es posible un gobierno que englobe, en su interior, y a la vez, al centro de Yair Lapid, a la izquierda pacifista, y a políticos, que, como Neftalí Bennett,( que manifestaba en 2008 que él, como militar “había matado a muchos árabes”, y que ha sido ministro de defensa del gobierno de Netanyahu) que, casi indefectiblemente, para poder sobrevivir, tendrá que tener el apoyo de los partidos árabes del parlamento Israelí. Podemos darnos cuenta de lo importante que es esta nueva situación, si finalmente ocurre.
Este” gobierno del cambio”, no va a dejar de manifestar su situación de hostilidad hacia los palestinos de hoy para mañana (por cierto, siendo muy discutible su condición de árabes de estos habitantes ,a los que en Israel también les llaman samarios),ni abandonar su ocupación por la fuerza de los territorios arrebatados militarmente en la Guerra de las Seis Días, establecidos como pertenecientes a los palestinos, como consecuencia de los acuerdos fundacionales de la creación del Estado de Israel, o la vuelta a los acuerdos sobre el respeto al territorio ,que han representado la expulsión de sus pobladores originarios, por el establecimiento por la fuerza de colectivos de colonos judíos(por cierto ,en su práctica totalidad, de pertenencia a los haredim, que son ultra religiosos yasídicos u ortodoxos sionistas, que también consideran las tierras arrebatadas como dadas por el Dios de Israel a ellos a sus habitantes) en los territorios de Cisjordania, asentamientos prohibidos por los acuerdos de Camp David y Oslo.
Hay que recordar que la fundación de Estado de Israel se basaba en cuatro acuerdos fundamentales, de raíz religiosa, que no están escritos, pero que son irrenunciables, al menos por ahora y rigen el dia a dia: el establecimiento de sábado o Sabbat como día de descanso y observancia religiosa, las leyes Kosher, respecto a la comida y una serie de normas de vida, lo relativo al matrimonio y el estado personal de los judíos, determinados por la ley religiosa y los sistemas escolares religiosos no dependen del estado.
Si a esto le unimos que la percepción de la mayoría de los judíos creen que esas normas rigen adecuadamente su vida, que hay cientos de miles de no judíos, que viven desde hace tiempo en Israel, que no tienen posibilidades de ser judíos si no se convierten, bajo estrictas normas, y que la minoría mayor no judía es la de ciudadanos árabes no palestinos (drusos, beduinos y descendiente de los originarios habitantes de Israel, que no son de Samaria),
El estado hebreo, en su interior es un mosaico de personas y grupos étnicos muy variados: cada grupo de origen, sean haredims, askenazis, mizrahies, felashas, ortodoxos,o reformistas son un mundo aparte, en cuanto cultura, formas religiosas, pero todos coinciden en su estricta observancia religiosa .Solo están de acuerdo en votar a partidos religioso de extrema derecha.
Quedan solo dos grupos, que por razones diferentes, o no votan o lo hacen de forma más progresista :los antiguos miembros de los kibutz de carácter más izquierdista, que son ahora residuales, por edad y motivación, y los judíos no practicantes, que habitan en grandes ciudades ,como por ejemplo Tel Aviv .Estos últimos son siempre una incognita,pero al estar el voto tan fraccionado en el país, si votan mayoritariamente al centro o, algunos a la izquierda, pierde la mayoría conservadora del Likud,tan deteriorada por la repetición de los procesos electorales ,como por su atroz “forma” de “resolver” el problema que se ha instalado en Israel con los palestinos, que en lugar de llevar a una coexistencia pacífica, lleva a la exterminación de la población civil en Gaza y Cisjordania. A estos efectos conviene recordar la portada del rotativo más importante israelí, que publicó la fotografía de los 69 niños que perdieron la posibilidad de poder seguir vivos, por la estupidez y el miedo de los actuales gobernantes. El pueblo hebreo cada vez está en un número cada vez mayor, más perplejo y agobiado por este enfrentamiento irreal y sin sentido.
Además de los incalculables daños en vidas humanas y bienes que ha producido esta absurda masacre, lo único que ha producido seguramente es el reforzamiento de la moral de los martirizados habitantes de la franja, el repudio emocional y político de una gran cantidad de países, propuestos de boicot a Israel económico y político por parte de otros tantos, y la incomprensión de cada vez más personas de las que componen las comunidades judías en el globo terráqueo.
Hay alguna débil ventana de luz, sin embargo, en todo ello. La aparición de un principio de acuerdo entre tan diferentes, para constituir un gobierno del país, tras cuatro procesos electorales, marca un punto de inflexión. El alto el fuego y la aparente situación de no agresión mutua, puede constituir un principio para volver a las mesas de negociación, la celebración de elecciones en Cisjordania, y la consecución a más largo plazo de una vuelta a la coexistencia pacífica dentro de otras pero ciertas fronteras estables ,seguras y en paz.
La aparición del grupo J Street, un lobby de EEUU, que pretende influir en el desarrollo de un proceso de paz entre Israel y los palestinos, y por lo tanto en todo Oriente Medio, que tiene cada vez adeptos entre la comunidad judía que vive en Norteamérica, está siendo también in input positivo. Este lobby está, entre otras cosas, por la creación de dos estados en el lugar del conflicto, lo que a medio plazo podría modificar la visión estratégica de EEUU excesivamente escorada del lado hebreo.
En fin, parece que los trágicos bombardeos de Gaza, puede que queden como el último (¿) acto de agresión de un ejército sobre una población civil en mucho tiempo.
La Redacción recomienda
- La nueva izquierda latinoamericana: ¿Gustavo Petro en Colombia tras los pasos del chileno Gabriel Boric?
- El presidente del Consejo Mundial del Agua: “Sin agua no hay vida, paz y desarrollo”
- Ucrania: los cuatro escenarios de la guerra
- Las justificaciones de la guerra. Putin y Europa
- Ucrania: breve crónica de las revoluciones de colores y de una invasión anunciada