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EL PERIÓDICO
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Una primera aproximación a la vivienda turística en España


En los últimos años se ha asociado la problemática del acceso a la vivienda con la existencia de las viviendas turísticas. El paso de una vivienda normal a la condición de vivienda turística, que es la que se alquila por plazos breves, reduce la oferta de viviendas de alquiler permanente. Esta evolución contribuye a aumentar los precios de los alquileres. Se considera que el 15% de los turistas no residentes en España se alojan en dicho tipo de vivienda. Dicha proporción sube hasta el 20% en el caso en el caso de los turistas residentes en España. La presencia de abundantes viviendas turísticas en el centro de las ciudades contribuye a la turistificación y gentrificación de amplias zonas de las principales ciudades, con la consiguiente expulsión de las mismas de los hogares con menos recursos.

En diciembre de 2020, el INE publicó una primera aproximación al número de viviendas turísticas en España, referidas al mes de agosto del mismo año. Para realizar dicha aproximación el INE acudió a la información disponible en las plataformas de alojamientos turísticos (Airbnb, Booking y Vrbo), que han aumentado tanto la oferta como la demanda de esta forma de alojamiento. En las encuestas de ocupación hotelera no se diferencian las viviendas turísticas, que están incluidas dentro de lo que en dichas encuestas se denominan como “alojamientos turísticos y otros de corta duración”.

La turistificación y otros procesos paralelos provocan expulsión de los residentes con menos recursos hacia la periferia de las grandes ciudades, lo que resulta negativo desde el punto de vista social y humano

En el trabajo del INE, realizado bajo la demanda y metodología sugerida por Eurostat, se seleccionaron las viviendas turísticas de acuerdo con la licencia declarada por los propietarios. En cada municipio se efectuó la selección de las viviendas turísticas de cada plataforma y se efectuaron comparaciones entre los datos de las otras plataformas para evitar las duplicidades. La información conseguida tiene una amplia desagregación territorial, pues se obtienen datos para secciones censales, distritos, municipios, provincias y comunidades autónomas (Belén González, Carlos Fullea, Alfonso Fernández, “Medición del número de viviendas turísticas en España y su capacidad”, ‘Índice, Revista de Estadística y Sociedad’, abril 2021).

La estadística obtenida es un primer paso hasta establecer una metodología que permita realizar estimaciones regulares de las viviendas turísticas existentes en España. La estimación del INE se refiere sólo a las viviendas turísticas registradas legalmente. En situación irregular debe de haber un número más elevado. La regulación corresponde a las autonomías. Las denominaciones de dichas viviendas varían entre una y otra autonomía. Las estimaciones han permitido conocer el número de viviendas turísticas existentes, así como las plazas y la localización geográfica. Las tablas estadísticas realizadas amplían la información aportada por las encuestas de ocupación y pueden permitir en el futuro obtener información sobre los precios de tales alojamientos.

Entre los datos obtenidos, destaca el total de 321.496 viviendas turísticas existentes en España en agosto de 2020, con 1.627.377 plazas, 5,1 plazas por vivienda. Andalucía, Cataluña y Valencia son las autonomías con más viviendas de dicho tipo, concentrando las tres el 60% del total estimado, seguidas por Canarias, Baleares y Madrid. Con los menores volúmenes de dichas viviendas aparecen Navarra, La Rioja y Extremadura. Las provincias con niveles más elevados son Alicante (35.700), Málaga (34.600), Baleares (29.200) y Barcelona (26.000).

Barcelona y Madrid son las ciudades con mayor número de viviendas turísticas. Cada una tiene alrededor de 17.000, seguidas de Valencia (6.900), Marbella (6.300) y Málaga (5.900). En las dos ciudades con mayor número de viviendas turísticas destacan los distritos del Eixample (5.900) y Ciutat Vella (1.952) en Barcelona, mientras que en Madrid destacan los de Centro (7.571), Salamanca (1.209) y Chamberí (1.057).

Para aproximar la “densidad” de viviendas turísticas existentes, el INE las refiere al total de viviendas familiares de cada delimitación territorial según los Censos de Población y Vivienda de 2001.De acuerdo con dicho criterio, las viviendas turísticas registradas en España suponían el 1,3% del parque total de viviendas familiares. Por autonomías, las mayores densidades las presentaban Baleares (5,0%), Canarias (3,6%) y la Comunidad Valenciana (1,7%). Por provincias, destacan Baleares (5,0%), Gerona (4,5%) y Málaga (3,9%).

Por ciudades, las densidades más altas correspondieron a La Oliva (Fuerteventura) con 23,1% y Pollensa (Baleares), con el 22,3%. En cuanto a número de plazas por vivienda turística la media obtenida fue de 5,1. Como puede apreciarse, la vivienda turística está muy presente en los municipios turísticos de la costa (76,8% del total), frente al interior de España, donde en general es bastante más reducida su presencia (el 23,2%), excluido Madrid.

El crecimiento del turismo en la última década ha afectado a la composición poblacional de las ciudades, con notables diferencias entre unas y otras. Los centros urbanos, que concentran el patrimonio e historia de las ciudades, son los espacios más afectados. La turistificación de las ciudades transforma los centros urbanos. Del espacio de los centros urbanos se apropian los visitantes, residentes de alto poder adquisitivo y los inmigrantes procedentes sobre todo de la Unión Europea (Montserrat Crespi-Vallbona y Marta Domínguez-Pérez, “Las consecuencias de la turistificación en el centro de las ciudades. El caso de Madrid y Barcelona”, ‘Ciudad y Territorio Estudios Territoriales’, número monográfico 2021).

El papel de las viviendas turísticas en los cambios citados en la composición demográfica de las ciudades es destacado. La turistificación y otros procesos paralelos provocan expulsión de los residentes con menos recursos hacia la periferia de las grandes ciudades, lo que resulta negativo desde el punto de vista social y humano. Además de las regulaciones autonómicas y locales, las políticas urbanísticas deben de controlar el proceso de transformación de las ciudades para mantener y aumentar la cohesión de las mismas.

Vocal del Consejo Superior de Estadística del INE. Doctor en CC. Económicas por la UCM (1977). Es Estadístico Superior del Estado, en situación de excedencia, y Economista Titulado del Banco de España, en situación de jubilación. Ha sido consejero de Economía de la Junta de Andalucía, presidente del Banco Hipotecario de España, presidente de Caja de Ahorros de Granada, presidente del Consejo Social de la Universidad de Granada y gerente de la Universidad de Alcalá de Henares. Actualmente es miembro de Economistas frente a la Crisis y de la Plataforma por una Banca Pública.