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EL PERIÓDICO
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Multimillonarios para la humanidad


  • Escrito por  Hilde Sánchez Morales
  • Publicado en Opinión

Muchos son los logros alcanzados por nuestro país en los últimos cuarenta años. Destaquemos tan solo tres: la consolidación de la democracia (a pesar de que algunos la pongan en duda), la incorporación a la Unión Europea y la implementación del modelo de bienestar que ha traído grandes ventajas de orden económico, político y social para los ciudadanos. Sin embargo, la crisis económica que encaramos a partir del año 2007/2008, trajo consigo recortes sociales y una agudización de la pobreza y la exclusión social a niveles impensables para un país como el nuestro que, en pocas décadas, llegó a ser ejemplo de buen hacer para el resto del mundo. Tras una ligera recuperación hasta la llegada de la Covid-19, esta crisis sanitaria, coligada a una potente crisis económica, ha supuesto para España registrar en 2020 un descenso histórico del PIB del 11%, concretándose en 1.119.976 millones de euros (un 10% menos que en 2019)[1].

En consonancia con lo anterior, tal como expone el Banco Mundial, la desigualdad social se ha agravado en España, incrementándose la tasa de pobreza (personas con ingresos por debajo del 40% de la mediana de ingresos, véase 16 euros diarios) desde el 9,2% de la población antes de la pandemia, hasta el 10,86% (en torno a 790.000 personas más, lo que eleva el total a 5,1 millones). En situación diferente se encuentran los milmillonarios que han incrementado su fortuna en el último año en unos 26.500 millones de euros. Por otro lado, también el Banco Mundial ha explicado que tan inédita contingencia ha supuesto en 2020 una contracción del PIB, a nivel planetario, entorno al 5,2%, apuntando que el número total de países que la experimentaran será el más numeroso desde la década de los años setenta del siglo XIX.

Por otro lado, según un informe de Oxfam International publicado en enero de 2021[2], en nueve meses las mil mayores fortunas de todo el mundo habían recuperado las pérdidas ocasionadas por la COVID-19, a diferencia de las personas más pobres que necesitarán, según sus cálculos, más de diez años para recuperarse de los efectos económicos de la actual coyuntura. Este incremento tan notable e la desigualdad juzgan llevará a que la humanidad tarde un mínimo de 14 veces más en reducir la pobreza hasta niveles anteriores a la pandemia que el tiempo en el que han recobrado su riqueza las mil personas más ricas del planeta (mayoritariamente varones blancos).

Su riqueza se ha elevado en medio billón de dólares, una cantidad que haría factible la financiación de una vacuna universal para el Sars-Cov-19 y posibilitaría que nadie recalara en la pobreza. Además, nos enfrentamos a la problemática laboral más profunda de los últimos 90 años y millones de personas se encuentran sin trabajo o subempleadas, resultando las mujeres las más perjudicadas (al tiempo que las más expuestas a contagiarse al suponer el 70 % de la fuerza laboral en el ámbito de la salud, de la atención social y por estar empleadas en sectores productivos esenciales).

Como podemos comprobar, a pesar de la recesión económica, los milmillonarios han recuperado su potencial económico por el repunte de los mercados de valores. Su riqueza ascendía a 11,95 billones de dólares estadounidenses en diciembre de 2020, cifra similar al gasto destinado por los Gobiernos del G20 para recuperarse de los estragos de la COVID-19. Divergentes son las circunstancias de los que en la etapa pre-covid enfrentaban dificultades, previéndose que su recuperación vaya a ser mucho más larga. No olvidemos que más de la mitad de los trabajadores y trabajadoras que vivián en países pobres lo hacían, con anterioridad, bajo condiciones de pobreza y un 75 % no disponían de acceso a servicios mínimos de protección social (enfermedad, desempleo…)

En el informe del Fondo Monetario Internacional Perspectivas de la Economía Mundial[3], de octubre de 2020, se detalla que el PIB no volverá a los niveles anteriores al 2020 hasta finales del año 2022. Por su parte la OCDE advierte que de no tomarse medidas soportará un aumento de la desigualdad a largo plazo (Oxfam sostiene que el coronavirus podría conducir a la pobreza a 500 millones de personas en los países en desarrollo).

De ahí que la lucha contra la desigualdad social sea indispensable de cara al rescate y la recuperación económica, es obligado que los Gobiernos garanticen el acceso universal a las vacunas para toda los ciudadanos (está siendo objeto de denuncia que 9 de cada 10 personas en los países pobres previsiblemente no tendrán acceso a las mismas), que se promuevan prestaciones dignas por desempleo, que se invierta en servicios públicos y se asegure el acceso universal a servicios de salud, atención social y educación.

Para materializarlo es preceptivo que los más ricos y las empresas más poderosas del mundo paguen sus impuestos bajo criterios racionales y de justicia. Así lo solicitaron el verano pasado, en una carta abierta[4], el pequeño GRAN grupo de Multimillonarios para la Humanidad, 83 personas de diversos países (entre ellos ningún español), que exigen una subida de impuestos para reactivar la economía y lo hacen contundentemente en los siguientes términos:

«Hoy, nosotros, los millonarios y multimillonarios que suscribimos esta misiva les pedimos a nuestros gobiernos que nos aumenten los impuestos. Inmediatamente. Sustancialmente. Permanentemente”.

Esperemos que así sea…

[1] INE, Datos contabilidad nacional, 2020 , Véase,

https://www.ine.es/dyngs/INEbase/es/categoria.htm?c=Estadistica_P&cid=1254735570541

[2] Oxfam International, El virus de la desigualdad, 2021. Véase,

https://www.oxfam.org/es/informes/el-virus-de-la-desigualdad

[3] Véase, https://www.imf.org/es/Publications/WEO/Issues/2020/09/30/world-economic-outlook-october-2020

[4] Véase, https://www.millionairesforhumanity.com/