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EL PERIÓDICO
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Malos resultados de la pandemia y mediocres en la economía de la Comunidad de Madrid


La pandemia ha golpeado duramente a la Comunidad de Madrid (CAM). Las causas de ello son varias, pero si algo hemos aprendido en la evolución del coronavirus es que la movilidad y la concentración de personas favorecen los contagios. En este sentido, una de las causas tiene lugar por la mayor movilidad del transporte público, y otra por la excesiva permisividad que ha habido en los horarios de la hostelería. A los que hay que añadir la falta de rastreadores, la tragedia de las residencias de ancianos, y los recortes en sanidad que se produjeron desde las políticas de austeridad.

La sanidad pública madrileña es buena gracias a los sanitarios, pero ha padecido una mala gestión con las políticas llevadas a cabo por los dirigentes del PP desde Esperanza Aguirre hasta ahora. Las privatizaciones y el escaso gasto que se destina a la sanidad ha supuesto disminución del número de sanitarios y camas de hospital, bajos sueldos y excesiva precariedad en el trabajo. La gran profesionalidad y buena preparación de los sanitarios ha salvado muchas situaciones, pero no se han podido remediar las carencias fruto del abandono al que la sanidad pública ha estado sometida en los últimos años.

Se ha querido salvar en Madrid la economía frente a la salud, pero tampoco se han obtenido datos positivos en la evolución de aquélla

Los estadísticos jubilados del INE Carmen Marcos y Paco Melis han elaborado unos datos que, resumidos, nos dan una idea de lo que ha sucedido en Madrid:

La población de la Comunidad de Madrid suponía en 2020 un 14,5% del total de España. Los contagios han supuesto un 19% del total (desde el inicio de la pandemia hasta el 26 de marzo de este año); es decir, prácticamente 154.000 más que si se hubiese mantenido la proporción de población. Los fallecidos por Covid confirmado en Madrid, hasta el 26 de marzo, representan un 19,33% del total de fallecidos en España, para las misma fechas, cinco puntos porcentuales más de los que le corresponderían por la proporción de población; equivalente a algo más de 3.800 fallecidos “extra”, también debido a diversas razones. Entre ellas, hay que señalar el aludido exceso de contagios y el tratamiento dado (mejor dicho, el no dado) a las personas viviendo en residencias de dependientes y/o de la Tercera Edad.

Las muertes por Covid sospechoso hasta mayo de 2020 –que publicó el INE en diciembre– ascienden en Madrid a 4.508 (el 65% en residencias) que representan el 34,7% del total. Este es el indicador más dramático de la deficiente gestión de la pandemia en la Comunidad de Madrid. Sumando las muertes por Covid confirmado hasta el 26 de marzo de este año y las de Covid sospechoso hasta mayo de 2020 (las únicas publicadas por el INE para todas las CC AA) las muertes en Madrid ascienden a 19.004, que representan el 21,6% del total de fallecidos por Covid, uno de cada cinco. Esto representa 6.450 muertos más de los que le corresponderían por población.+

Datos espeluznantes y cuya mayor responsabilidad se puede achacar a la gestión del gobierno de la CAM. Se ha querido salvar a la economía frente a la salud, pero tampoco se han obtenido datos positivos en la evolución de la economía. En el último artículo publicado el 15 de abril ya hice referencia a algunos datos, pero destacaré algunos más proporcionados por los estadísticos mencionados: por lo que se refiere al dato interanual más adecuado para las comparaciones, la evolución estimada es de un -7,9 % en la Comunidad de Madrid frente al -9,1 de España, lastrado el conjunto por fuertes caídas en Baleares (-20%) y Canarias (-12,5%) provocadas por la brusca disminución del turismo. Hay nueve CC AA que obtienen mejores datos que la Comunidad de Madrid: Asturias, Cantabria, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Extremadura, Galicia, Murcia, Navarra y La Rioja.

En definitiva, no se ha logrado salvar a la economía en la CAM y los escasos beneficios que se han podido dar en la hostelería han sido a un coste excesivamente alto en contagios y muertes.

Catedrático emérito Universidad Complutense.