Quantcast
EL PERIÓDICO
ESP   |   AME   |   CAT      NEWSLETTER
ÚNETE ⮕

Vota con todas tus fuerzas


El voto es un derecho que, en ocasiones como el 4 de mayo se convierte en una obligación. He escrito en otras ocasiones en este mismo medio que estamos en uno de los momentos menos atractivos para las luchas sociales: nos toca resistir más que hacer grandes avances. Resistir hoy es vencer para poder seguir mañana. Decirnos lo contrario creo que es engañarnos. Esto no implica pesimismo, más bien lo contrario. Hay que tener la vista puesta en el horizonte, pero también debemos mantenerla en el camino que estamos atravesando ahora mismo. Hay que tener presente que hoy nos enfrentamos a la extrema derecha. Una extrema derecha que ha enviado cartas a tres responsables públicos con balas. Una extrema derecha que señala a los más vulnerables, como menores de edad extranjeros no acompañados. Una extrema derecha que decide quién es digno de ser español en función del color de piel. Una extrema derecha que está extremando a la derecha.

La derecha del Partido Popular está comprando, en gran parte, las premisas ideológicas extremistas y radicales. Lamentablemente. Ver a José Luis Martínez Almeida, portavoz nacional del PP decir que están muy mal las amenazas a Iglesias, Marlaska y Gámez, pero que no las deben usar políticamente es absolutamente vergonzoso y mezquino. ¿En qué cabeza cabe añadir un “pero” a una pretendida condena a una carta que amenaza de muerte llevando balas incluidas? ¿Qué clase de democracia se propugnan con estos actos? ¿Qué ocurriría si esta amenaza llegase de la, afortunadamente, extinta ETA que tanto tienen en la boca? ¿Habría algún “pero”, entonces? Desgraciadamente sabemos que, en ese caso, habría habido otra respuesta.

La extrema derecha va esparciendo su lógica con la complicidad de múltiples poderes. Sin embargo, podemos comenzar a ponerle punto final votando el 4 de marzo. No voy a pedir el voto para el partido en el que milito cuya candidatura encabeza Ángel Gabilondo o, al menos, no sólo. Voy a pedirte que votes a cualquier candidatura progresista: PSOE, Más Madrid o Unidas Podemos. La que más te convenza. La que menos mala te parezca. Con la que menos diferencias tengas. Porque, efectivamente, nos estamos jugando la libertad y la democracia. Quien está dispuesto a pactar con quien señala a los más vulnerables, quien no condena sin ambages el envío de una carta con balas, quien llama mantenidos y subvencionados a los desfavorecidos comparte una visión ultra de la política alejada de la democracia. Porque ponen en cuestión la dignidad humana y están dispuestos a desmantelar los puntos de encuentro entre diferentes, lo cual es una de las esencias de la democracia. Quien está dispuesto a meter en un gobierno a personas que niegan la violencia de género, a personas que ponen en cuestión la igualdad de los seres humanos, a personas que están dispuestas a echar a un compatriota del país por el hecho de ser negro, es que piensa como ellos. Y hoy en día poner en cuestión la violencia machista asesina, discriminar y expulsar al que tiene un color de piel diferente o negar la dignidad de quien pasa hambre es atacar la democracia.

Ojalá pudiera pedir en este alegato en favor de la movilización el voto, también, para un partido de derechas, pero no puedo. Lo que me lo impide es que el pretendido señor moderado de centro naranja ha resultado ser otro cómplice de estos discursos. Porque ha afirmado que estaría dispuesto a volver a nombrar presidenta a la mujer que los echó del gobierno para intentar estar ella sola o acompañada de la ultraderecha.

Volverían a hacer presidenta a aquella mujer que dijo en una entrevista en la SER que VOX no era ultraderecha para según qué cosas (aunque no especificó en qué cosas no eran ultraderecha). Los tertulianos que comentaron la entrevista cuando ésta terminó destacaron que habían visto a la Ayuso más moderada y contenida. Pues si la más moderada dice que VOX no es ultraderecha, cómo será la Ayuso original y sin necesidad de contenerse.

No hay que tenerles miedo porque su fuerza depende de nosotras y nosotros. Porque está en nuestra mano decirles que por ese camino que pone en cuestión derechos fundamentales y el funcionamiento democrático no vamos a ir. Que vamos a defender al diferente y al vulnerable porque es un igual, con sus capacidades, sus virtudes y sus defectos. Porque pueden depender de nosotros, pero nosotros también dependemos de ellos. Porque creemos en una sociedad justa y libre, y, para construirla, necesitamos estar libres de odio. Porque queremos construir y no destruir. No queremos echar a la derecha por el mero hecho de poner a la izquierda. Queremos un cambio que permita restaurar lo público, establecer una ética del cuidado, favorecer la igualdad de oportunidades y defender la democracia. Porque eso, precisamente, es construir y para llevarlo a cabo necesitamos todos y cada uno de los votos. Si nos implicamos, las urnas estarán a rebosar de esperanza, de ilusión y de auténtica libertad. Así que, desde aquí, modestamente, te lo pido, vota. Vota con todas tus fuerzas, con toda tu ilusión, con todo tu corazón y con todo tu cerebro. Porque estamos ante una oportunidad histórica para ponerle fin a la ultraderecha en la democracia española y, por tanto, para proteger la democracia. Por favor, vota porque es muy necesario. Hazlo por los que quieres, por tus convicciones, por quien tienes al lado, por quien no conoces pero pasa lo mismo que tú… Hazlo X Madrid, Por lo que de verdad importa. Porque ya es hora de Que hable la mayoría.

Graduado en Historia por la Universidad Autónoma de Madrid. Máster en Teoría y Crítica de la Cultura en la Universidad Carlos III de Madrid.