Quantcast
EL PERIÓDICO
ESP   |   AME   |   CAT      NEWSLETTER
ÚNETE ⮕

Un acto devastador de la infancia: el incesto #Me Tooinceste


Masivo, devastador y todavía muy a menudo tabú, más allá de la naturaleza. Eso es incesto incluso hoy en nuestra sociedad. ¿Masivo? Aunque todavía es demasiado raro, los estudios sobre el tema muestran que entre el 5% y el 10% de los franceses han sido víctimas de violencia sexual durante su infancia, que se produce, en el 80% de los casos, en el ámbito familiar. En una encuesta de Ipsos realizada en noviembre de 2020 para la asociación Face à incest, uno de cada diez franceses afirma haber sido víctima. Uno de los intelectuales y personalidades mediáticas más destacados de Francia, Olivier Duhamel, se enfrenta a una investigación penal tras ser acusado de abusar sexualmente de su hijastro. La acusación está contenida en un libro escrito por su hijastra, Camille Kouchner, que ha sido serializado antes de su publicación. Kouchner afirma que su hermano gemelo fue abusado hace tres décadas, cuando era adolescente.

Se trata de niños y especialmente niñas de todos los orígenes sociales. El primer asalto ocurre, en promedio, a la edad de 9 años. En la gran mayoría de los casos, los perpetradores son hombres, como lo confirma una nota del Observatorio Nacional de Delincuencia y Respuestas Penales publicada en diciembre de 2020, que se basa en cifras de los servicios y unidades policiales de la policía. De 6.737 personas acusadas de violencia sexual incestuosa entre 2016 y 2018, el 95% son hombres. De las 4.341 víctimas de violencia sexual incestuosa (incluido el 77% de las niñas) registradas durante estos tres años, la mitad eran menores de 4 años, indica también el estudio .

Isabelle Aubry, presidenta fundadora de la Asociación Frente al incesto en Francia, tiene otras palabras para describir la prevalencia de este flagelo: "Uno de cada tres franceses conoce a una víctima de incesto", asegura la activista. La fórmula tiene la ventaja de mostrar la magnitud del fenómeno, que impacta a la sociedad en su conjunto, más allá de las meras víctimas que aparecen en las estadísticas oficiales.

El movimiento #MeToo es un movimiento social que alienta a las mujeres y a hombres a expresarse, para crear conciencia de que la violación y la agresión sexual son más comunes de lo que a menudo se supone, y para empoderar a las víctimas para hablar sobre el tema. Debutó en 2007 y ha sido especialmente conocido desde octubre de 2017 tras el asunto Weinstein .

Aunque el movimiento #MeToo es global, existen variaciones locales del hashtag, según los idiomas y la cultura . Este movimiento a veces se denomina con otros nombres según el país, generalmente traduciendo la expresión al idioma nacional, como #MoiAussi en Quebec, y en ocasiones creando una nueva expresión como #BalanceTonPorc en Francia.

Pero ¿alguien cree que en España no ha habido incesto? Probablemente si las voces que están silenciadas hablaran, superaríamos las estadísticas proporcionales con Francia y otros países. El abuso de un padre sobre sus hijos ha sido siempre silenciado, incluso, por la propia esposa. Casos de consaguinidad existen en muchos pueblos de la geografía y en las islas, claro. Estudios genéticos también lo demostrarían. Ahora no me refiero a la cantidad de generaciones de hombres –probablemente políticos, abogados, profesionales- que sufrieron en su momento abusos en sus instituciones escolares y que están silenciados. Me refiero además, a las relaciones sexuales entre familiares. Todavía en nuestro país existe esa lacra de silencio y de anulación biográfica de la infancia y adolescencia que impide recordar qué nos pasaba cuando éramos pequeños/as. Pero he visto muchas personas que en su edad adulta comienzan a emparejar a su mente el recuerdo y catársis de lo vivido. El impacto, la identificación de ese sufrimiento ante la fragilidad, puede llegar a producir en la persona el asco más grande, la incomprensión más aberrante, el hundimiento total.

Las consecuencias son devastadoras y desde mi grito intelectual pediría pena de muerte para todo aquel (la mayoría hombres) que violan, abusan de un hijo, hija o de un familiar. No hay nada más despreciable para el ser humano que la violación hacia alguien de tu familia, generalmente por el padre. Es el hundimiento definitivo de la persona, para quienes las terapias no serán suficientes como reestablecimiento de su orden y bienestar personal.

El maltrato por incesto, además, viola derecho fundamentales de los niños y, por lo tanto, debe ser detenido y cuanto antes mejor. Los niños abusados por un familiar tienen difícil reestructuración, son lo que se convertirán en los adultos problemáticos del mañana. Son quienes estarán a cargo de la sociedad, quienes llevarán adelante grupos y comunidades. Por esto debemos fomentar campañas a favor de las denuncias del maltrato infantil, creando los ámbitos adecuados y desarrollando los foros de discusión necesarios. Así como también, los adultos deben asumir sus responsabilidades maduramente y con compromiso para evitar que los niños se conviertan en agresores. Pero es que acaso ¿ un padre que abusa de su hija, un hermano que abusa de su hermana, un niño que es violado por su propio padre puede esperar que ese mismo animal, caníbal impío, pueda restituir algo? Claro que no. La persona queda a merced de la sociedad.

En muchas ocasiones, los menores afectados en su estructura psíquica, como consecuencia del maltrato emocional, recurren al suicidio. Una de las primeras causas por la cual es posible que el niño maltratado sufra futuras alteraciones en su desarrollo como persona es la asimilación de la conducta vivida en el entorno familiar. El hombre trae al nacer sólo conductas reflejas o innatas que son principalmente impulsos biológicos muy elementales y básicos que le permiten comunicarse con el mundo exterior. A partir de estas conductas y con la ayuda de los adultos, aprenderá a relacionarse y a actuar en este mundo. El rol del adulto, por tanto, no se circunscribe sólo a la satisfacción de las necesidades básicas del niño: alimentación, abrigo, higiene,… sino también a la necesidad de afecto que es la más importante de todas, el factor principal de influencia en la configuración de la personalidad del individuo y su sociabilización. Cuando este orden es alterado al grado de violación de la persona, se quiebra por completo la organización del mundo externo e interno con el que el niño, joven, irá construyendo su persona y personalidad.

Otras de las causas que pueden provocar serias consecuencias en el desarrollo del niño con las alteraciones tanto en el ámbito psíquico, físico o psicológico que provoca al ser sometido a cualquier tipo de maltrato y/o abuso. Es también probable que un niño maltratado en su infancia se desarrolle con una personalidad violenta, adictiva, psicótica o con problemas en su sexualidad en su adultez, como consecuencia de las agresiones que tuvo que sufrir. Es por eso muy común que este adulto engendre a su vez un niño también maltratado como lo fue él en su niñez. El patrón de conducta agresiva tiende a repetirse como un modo de conducta aprendida, en el que el adulto agresor fue en su infancia agredido. Estos adultos formados en familias violentas, consecuencia probablemente de un mal aprendizaje de los valores, serán también los integrantes de las instituciones que las comunidades y las familias necesitan para su funcionamiento.

El maltrato por incesto, además, viola derecho fundamentales de los niños y, por lo tanto, debe ser detenido y cuanto antes mejor. Los niños maltratados de hoy, son lo que se convertirán en los adultos problemáticos del mañana. Son quienes estarán a cargo de la sociedad, quienes llevarán adelante grupos y comunidades. Por esto debemos fomentar campañas a favor de las denuncias del maltrato infantil, creando los ámbitos adecuados y desarrollando los foros de discusión necesarios. Así como también, los adultos deben asumir sus responsabilidades maduramente y con compromiso para evitar que los niños se conviertan en agresores.

Francia ha comenzado a gritar ante la necesidad de auxilio para superar mucho sufrimiento que ha surgido también con la pandemia. España no se quedaría atrás en cuanto a experiencias en este sentido, solo que ahora invertimos con nuestros vecinos franceses la inercia. Donde ellos no mostraban sus debilidades y problemas, España aparecía como un país cuyas gentes comunican, tienen necesidad de hablar. Francia era más hermética. Ahora podremos ver que España habla, pero habla por hablar porque no habla de sus enfermedades endógenas como el incesto. Estos males están ahí y no tienen justificación. Innumerables personas en estos meses han tenido el tiempo de pensar, de recapacitar ante su propia vida y todo ello ha venido la memoria. Esta memoria describe un horror que quizás teníamos olvidado, anulado por nuestra propia supervivencia pero ¿qué hacer cuando ese recuerdo aparece de un día para otro?

Doctora en filosofía y letras, Máster en Profesorado secundaria, Máster ELE, Doctorando en Ciencias de la Religión, Grado en Psicología, Máster en Neurociencia. Es autora de numerosos artículos para diferentes medios con más de cincuenta publicaciones sobre Galdós y trece poemarios. Es profesora en varias universidades y participa en cursos, debates y conferencias.

Periodismo riguroso y con valores sociales
Necesitamos tu apoyo económico para seguir contando lo que otros no cuentan. Para donar haz clic en el botón "COLABORA" de abajo. Muchas gracias por tu apoyo.
Slider