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A vueltas como siempre con la igualdad en el currículo


“Hasta que no tengamos igualdad en la educación, no

vamos a tener una sociedad igualitaria”

Sonia Sotomayor

Existen “señales” que distorsionan la convivencia social, esas “señales” han impulsado y sigue impulsando un movimiento global centrado en la lucha de género. Se trata de la creciente e incesante necesidad de reconocer y hacer visible la igualdad en todas sus vertientes, pero sobre todo en lo que respecta al género (consultar RAE a este respecto). Esas “señales” causantes de la distorsión de la convivencia social son el reflejo de una sociedad que todavía tiene mucho que hacer al respecto, esto ya lo saben muchos. Para que ese cambio se haga palpable tiene que florecer desde los sistemas educativos, lo que supone, por un lado, la modificación de las leyes educativas vigentes y por otro, la revisión y actualización de los contenidos de los libros de texto y de los recursos didácticos empleados en el aula. Muchos son lamentables.

Los discentes, aprendientes, alumnado como se quiera necesitan nuevas propuestas, ¡ya! Especialmente en los campos de las Humanidades y más concretamente en filosofía, lengua y literatura, historia. Si la perspectiva cambiara se desarrollarían en los discentes las dimensiones de los procesos cognitivos de alta complejidad como el análisis, la comparación, el juicio, la reflexión, la evaluación y la creación de una visión mejorada de la construcción del género en la actualidad presentadas en la taxonomía de Bloom (Anderson y Krathewohl, 2001), por poner un ejemplo.

La realidad presente en las aulas, donde seguimos encontrando vacíos relevantes en las didácticas de las ciencias sociales en cuanto a la perspectiva de género, indica desde hace mucho tiempo ya, un cambio absoluto y profundo, elaborado a poder ser por los profesionales y no por los políticos ni por profesionales politizados bajo editoriales de compra y venta. Lo cierto es que el vacío continúa ante preguntas como: ¿por qué se sigue silenciando a las mujeres en el currículo de la ESO?, ¿por qué la presencia de las mujeres en los libros de texto siguen presentando roles estereotipados? o ¿por qué continúa el uso de un lenguaje sexista en las aulas? ¿Por qué hay un currículo oculto que es donde el docente hace y dice lo que quiere sin que nadie lo controle? Pues mientras esto exista, habrán miles de estudiantes que terminen sus estudios sin plantearse jamás la predominancia de muchas mujeres en las letras, especialmente desde el siglo XIX. Triste.

Siempre me gustó escribir y cuando me tocó decidir mi orientación laboral me encaminé hacia las letras, el periodismo, la filosofía, con la ilusión de cambiar el mundo desde una perspectiva femenina, la mía. Pero todo lo que ha llegado a mí a través del sistema educativo ha sido impartido desde una perspectiva masculina, no solo en el periodo de la ESO, secundaria, bachiller, universidad…donde los nombres de las autoras más representativas de la literatura o del periodismo en España brillaban por su ausencia, sino también en estudios especializados, incluidos los de periodismo, donde nunca oí hablar de Sofía Casanova, Carmen de Brugos (Colombine), Concha Espina (Ana Coe Snichp), Consuelo Álvarez (Violeta) o Carmen Eva Nelken (Magda Donato). Mujeres que han marcado un antes y un después en la historia del periodismo y de las letras, no solo por su talento con la pluma, sino por su lucha constante por el auge del feminismo, por trasgredir en su época y en su vocación profesional, mujeres inconformistas y revolucionarias que se han dejado en el olvido y que nosotros, como docentes, tenemos que liberar del ostracismo.

No, no está todo hecho ni mucho menos. Seguimos igual, seguimos además con mujeres que se han posicionado en posturas machistas y que ejercen una suerte de fascismo hacia otras mujeres. Esto lo he vivido. También he vivido la actitud paternalista de muchos hombres muy integrados en las letras, en la composición. Ahí tenemos grandes escollos porque yo tampoco aguanto que me denominen “poetisa” suena como “pitonisa” o algo así. Soy poeta. Pero esta realidad laboral y social que todavía sufrimos el género femenino tiene una base sólida, fuerte y consolidada proveniente del sistema educativo del que partimos.

Conocer quiénes somos y de dónde venimos, prepararnos para vivir en el mundo actual, y conocer y entender la diversidad cultural son los tres objetivos que persigue el estudio de la historia en los colegios según los National Standars for History –NCHS- (1996). Se destaca que cuando existe una ausencia de aprendizaje sobre la historia, es decir, cuando un individuo carece de conocimiento sobre sus raíces culturales e históricas repetirán viejos moldes, no se impedirá el caos que vivimos ahora, “the individual is deprived of the fullest sense of self of that sense of shared community on which one's fullest personal development as well as responsible citizenship depends” (NCHS, 1996:8).

En un trabajo realizado por López-Navajas y Querol (2014) en su trabajo titulado “Las escritoras ausentes en los manuales: propuestas para su inclusión” publicado en Didáctica. Lengua y Literatura, sobre la ausencia de las escritoras en los manuales, expresan que aunque los últimos estudios fundamentan fehacientemente las contribuciones femeninas a lo largo de la historia y en las diferentes materias, estos referentes culturales no aparecen reflejados en el currículo con el que se forma al alumnado de ESO en España. Por ello, afirman que es normal que en el imaginario colectivo actual se crea que las mujeres no han contribuido en el desarrollo cultural y social de nuestro país. En este trabajo se esclarece que esta ausencia de reconocimiento repercute, no solo en la consideración que se tiene de las mujeres como “ciudadanas de segunda categoría”, sino que expone ante el alumnado una realidad falsa sobre la historia y la memoria cultural común.

Por otra parte, se han llevado a cabo varios estudios donde se ha examinado la visibilidad de mujeres autoras de textos originales en los libros de texto. Un ejemplo de ello es el estudio llevado a cabo por Blanco (2000) en “El sexismo en los materiales educativos de la E.S.O.” Instituto Andaluz de la Mujer, cuyos resultados advierten que en la mayoría de las editoriales de la muestra que había escogido no aparecían textos elaborados por una mujer, cuantificando que solo en un 8% de los textos que aparecía en los libros de Lengua y Literatura estaban escritos por mujeres.

En lo referente al canon literario, sabemos que debido a que procedemos de una cultura sexista, dicho canon se ha creado también con la misma cultura, por eso es el profesorado de literatura el encargado de orientar la experiencia en valores que supone la lectura literaria, volviendo a interpretar y actualizar los mensajes de los textos literarios. Este hecho se puede extrapolar al ámbito del periodismo y de sus escritoras, puesto que se trata no solo de visibilizarlas, sino de destacar que sus aportaciones fueron relevantes en la historia y en el desarrollo del periodismo al igual que lo fueron las aportaciones de los escritores.

Esta realidad lo que estamos analizando trasgrede la propia ley educativa incumpliendo sus fines y objetivos, ya que la Ley Orgánica 8/2013, de 9 de diciembre, para la mejora de la calidad educativa, LOMCE, se hace referencia a la educación para la igualdad de género como objetivo genera común en todas las etapas educativas. En este sentido, el Artículo 23.c de la LOMCE (2013) establece que “valorar y respetar la diferencia de sexos y la igualdad de derechos y oportunidades entre ellos” es uno de los objetivos de la Educación Secundaria Obligatoria, así como el rechazo de los estereotipos que supongan discriminación entre hombres y mujeres. Por lo tanto, en este artículo se presta especial atención al rechazo de la discriminación por razón de género y a la igualdad de oportunidades, hecho que esclarece que desde las editoriales de los libros de texto y desde los propios centros educativos a la hora de diseñar el currículo no se está teniendo en cuenta a las leyes educativas vigentes. El propósito del presente trabajo se centra en conseguir presentar en el currículo este rechazo a la discriminación a través de la presencia ecuánime de escritoras y escritores tomando como base la propia ley.

En este sentido, cabe destacar también la Ley Orgánica 1/2004, de 28 de diciembre, de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género, en cuyo Capítulo I se establece que “el sistema educativo español incluirá, dentro de sus principio de calidad, la eliminación de los obstáculos, que dificultan la plena igualdad entre hombres y mujeres”. De entre los obstáculos a los que hace referencia cabe destacar: el sexismo en los diseños y narrativas del sistema educativo, el currículo oculto o los estereotipos, entre otros. Por lo tanto, es necesario tener como principios de calidad la eliminación de estos obstáculos que promueven la desigualdad entre hombre y mujeres. Dentro de esta misma ley, es interesante y relevante destacar el Artículo 6 en el que se presta especial atención a los estereotipos discriminatorios y sexistas de los documentos educativos, a lo que se podría añadir la responsabilidad de los docentes de analizar los materiales con los que trabajan, para eliminar y reemplazar de ellos cualquier tipo de discriminación o uso de estereotipos sexistas. Este es el punto de arranque, poder incluir en los máster obligatorios que hay que estudiar para poder ejercer de profesor de secundaria, todas estas competencias. Se empieza también por la tradición cultural y educativa que esos mismos docentes han tenido y que sin duda deben cambiar.

Por tanto, fomentar los valores de igualdad de género en el alumnado y potenciar con ello la educación de una sociedad libre de estereotipos discriminatorios, parece necesario ¿no? y que al menos no sea el propio sistema educativo con mucho de sus docentes incluidos, el que promueva este tipo de estereotipos, sino que los sentencie en sus aulas. Es decir, ejercer radicalmente un cambio de mirada dentro del sistema educativo donde el alumnado se vea representado de forma equitativa, utilizando como base la enculturación no discriminatoria, porque como dijo la escritora y activista estadounidense Maya Angelou en una de sus autobiografías: “Es muy importante celebrar a nuestros héroes indistintamente de si son hombres o mujeres”.

Doctora en filosofía y letras, Máster en Profesorado secundaria, Máster ELE, Doctorando en Ciencias de la Religión, Grado en Psicología, Máster en Neurociencia. Es autora de numerosos artículos para diferentes medios con más de cincuenta publicaciones sobre Galdós y trece poemarios. Es profesora en varias universidades y participa en cursos, debates y conferencias.

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