En el 40 Aniversario de Izquierda Socialista
- Escrito por Antonio Ibáñez
- Publicado en Opinión
La transición ecológica y la Inteligencia Artificial no son el socialismo
De la wikipedia: "hay muchos tipos de socialismo y no existe una definición única que las englobe a todas, siendo la propiedad social el elemento común compartido por sus diversas formas cuyo objetivo es sortear las ineficiencias y crisis tradicionalmente asociadas con la acumulación de capital y el sistema de ganancias en el capitalismo"
Las dos únicas realidades que se aproximan a esta definición ocurren en los países europeos del Centro y Norte y en China. En los primeros se desarrolló el Estado de Bienestar después de la II Guerra Mundial, con mayor o menor intensidad y la participación en la gestión de algunas grandes empresas principalmente estatales a través de los sindicatos. En el caso de China se implantó una dictadura comunista con gran despliegue de capitalismo de estado, que es todo un modelo de éxito para salir de la pobreza.
En estos dos modelos se produce la contraposición entre poder económico y poder político, en el primero es el capitalismo el que opera a sus anchas y en el segundo la dictadura del partido.
En el siglo XXI se han dejado atrás las luchas sociales locales y se incorporan grandes movimientos como el feminismo, ya con cerca de siglo y medio de luchas, las migraciones, el ecologismo, la economía digital.
Dentro del movimiento socialista mundial las posturas aún se han diversificado más que en épocas anteriores, en función de la incorporación de esas nuevas variables.
En este 40 Aniversario de Izquierda Socialista nos preguntamos qué sentido tiene un movimiento crítico dentro del socialismo oficial español. Vamos a referirnos exclusivamente a dos apartados, economía digital y transición ecológica, donde una posición crítica tendría que poner en duda algunas tesis oficiales.
No cabe duda que la Transición Ecológica es necesaria a la vista del deterioro que experimenta el planeta Tierra. Sin embargo hay que señalar que esta Transición ya empieza a ser asumida por los sectores económicos implicados.Es el caso del sector energético donde el grueso de empresas ya se han posicionado en las energías renovables, donde siguen ostentando un poder absoluto a través del oligopolio. Esto no es ni siquiera dinámico desde un punto de vista capitalista. Una política socialista pasaría por una mayor intervención en el sector en las diferentes posibilidades existentes: empresa estatal (recordemos el saqueo de Endesa, Campsa o Repsol), la potenciación por ley de la participación de pequeñas empresas, cooperativas de producción o consumo y finalmente el autoconsumo como apropiación social de la energía.
En otros sectores de la Transición Ecológica implicados ocurre un tanto de lo mismo, transporte, residuos. Destaquemos en esto último el saqueo de la administración local por grupos de empresa que se reparten las recogidas de basura o el tratamiento de residuos. Los Ayuntamientos y Comunidades pueden hacer perfectamente estas labores cumpliendo mejor los criterios de economía, ecología y servicio social. En el caso de la economía digital un ilustre científico, Stephen Hawking, antes de morir señalaba la innegable tendencia a sustituir el trabajo humano por máquinas sobre todo con el desarrollo de la Inteligencia Artificial1. Esto conllevaría la necesidad de ir implantando una Renta Básica Universal(RBU) que garantice unos ingresos mínimos a la población. Lo que hay que definir dentro del movimiento socialista si primero hay que terminar por desarrollar el estado de bienestar en todas sus facetas o pasar directamente a la RBU. Mucho terreno por delante en países como España donde ni siquiera la Educación, la Sanidad, la dependencia, la vivienda social, están en niveles medios europeos.