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Los ángulos muertos (Madrid de fondo)

Entendemos por salud pública el conjunto de intervenciones organizadas por la comunidad para prevenir las enfermedades, la discapacidad y la muerte, así como para promover y restaurar la salud. Dentro de la salud pública se encuentran las actividades de higiene pública, que hacen referencia a las actividades de limpieza y saneamiento y que forman parte de lo que se conoce como protección de la salud. De este modo, la protección de la salud es una parte de la salud pública que se centra en el control de los riesgos derivados de los diversos ambientes (medio laboral, ciudades, máquinas, vehículos, control sobre tráfico de drogas, etc.) y se concreta en medidas legislativas, reglamentos y el aseguramiento de su cumplimiento a través de la inspección. Es una medida de protección de la salud –por ejemplo- marcar un nivel de alcoholemia permitida a los conductores, exigir una salida de emergencia en las discotecas o limitar los aditivos conservantes en los alimentos a una lista cerrada y a una dosificación concreta. Todas estas medidas están legisladas por las diversas administraciones y su objetivo es proteger la salud de los ciudadanos. Son medidas de protección de la salud las actividades de protección y defensa de los consumidores, en lo que se refiere al control de calidad y seguridad de los productos a la venta, también por ejemplo. Pero es labor también de la salud pública, de los organismos inculcar y velar por que se cumplan determinados hábitos para que en el caso que nos ocupa, determinados sectores no se vean más perjudicados que otros.

¿Se puede esto frenar? ¿Por qué la mayoría de las veces toca “pagar” con lo que viene aquellas clases realmente desfavorecidas? ¿Es una cuestión de gobierno regional¿ ¿No lo es? Lo que sí parece claro es que no podemos jugar a ser médicos, no podemos jugar a que aquí no pasa nada. Todos los sabíamos, todos sabíamos que esta pandemia que ha arrasado con los más desfavorecidos, volvería pero de forma más virulenta. Hay mayor control sanitario –eso sí- pero menor implicación social y de los que custodian a sus ciudadanos. Es esta clase de individuos vulnerables, ¿una nueva clase obrera? Son los obreros los que ahora en Madrid se distribuyen en ángulos invisibles donde nadie va a ampararlos. ¿Es de nuevo un lumpen social? ¿Es Ayuso el héroe de novela que necesita su región?

¿Puede haber una clase obrera sin una sociedad industrial? ¿Hasta qué punto se trata de una nueva clase obrera? ¿Hay una ruptura de la clase obrera, descomposición o recomposición frente a un Estado que manipula los individuos abandonados estos a la fuerza negativa de las redes sociales? Son parámetros sociales desconocidos, ignorados. Estas cuestiones han sido debatidas por muchos autores y un buen centenar de políticos. En estas nuevas clases trabajadoras de las que en la actualidad ya nadie habla, forma parte decisiva en nuestro país y en especial en Madrid, los hijos de los inmigrantes, y substancialmente lo que entendemos como sectores desfavorecidos o de diversidad. Podríamos establecer un hiato entre la posición objetiva en las relaciones de clase y la autoconciencia mediante el uso de un análisis socio-histórico. Pero parece que estas grietas sociales –actualmente- no importan mucho desde una categorización social de esta fracción de la clase obrera. Los que gobiernan en Madrid, no caen en ello. Viven en su realidad y no tienen ojos para ver, ni oídos para oír.

La pandemia que sufrimos ahora (no la del principio) encaja en todas estas características de salud. Todas se relacionan entre sí como todas las clases sociales también se relacionan entre sí. ¿Qué sucede? Que sorprendentemente podríamos decir que en realidad este virus afecta a todos por igual. ¿Es esto cierto? Probablemente haya casos intermedios pero por lo general, este virus, creo que no afecta a todos por igual. Eso fue una ceremonia de iniciación. Ahora se necesita un héroe que enarbole la cuestión social provocada por esta guerra de virus.

Podemos considerar el héroe como un individuo que posee unas características personales que lo separan y definen del resto de los hombres, destacando la fuerza de voluntad y una profunda fe y convicción en los ideales que lo mueven -según las teorías del héroe en la novela-. ¿Ha surgido Gabilondo como héroe frente a una Ayuso que da manotazos de ahogada? Last minute decisions.

¿Qué sucede entonces? La sociedad madrileña se hunde por sectores. No se garantiza la asistencia mínima con un cierre de ambulatorios bajo no sé qué pretextos. Pero ¿qué está pasando? Médicos parados que también huyen de Madrid porque sus sueldos son precarios. Es el abandono parcial de una ciudad con muchos, muchos habitantes y con muchas clases sociales, pero con muchos trabajadores que tienen que seguir y sobrevivir.

El héroe es necesario tanto como una revolución de los estamentos, de clases. Ahora entremezcladas en una multiculturalidad que asombra. A través de toda la historia de la literatura, ésta refleja la realidad y vuelve –como hemos visto- la pobreza de las calles descritas por Galdós en Misericordia o Miau, obras no exentas de héroe. Según Sidney Hook y Joseph Campbell1, los héroes son necesarios como figuras e ídolos capaces de combatir sus limitaciones personales e históricas y transformarlas en formas válidas y humanas. Gabilondo –figura potencial de resolución inteligente- y como prototipo de héroe tendrá, al igual que otros héroes sobre todo novelescos, que solventar las pruebas a las que será sometido para conseguir la meta o status que desea conseguir. Es así como se convertirá en una especie de redentor o salvador frente a la iniquidad de la sociedad madrileña en la que vive, y sobretodo un inestimable elemento utilísimo a través del cual el grupo, en este caso la sociedad clase baja, lumpen, puede adquirir todo lo ya perdido, y quizás nunca encontrado.

1Remito a los estudios sobre el héroe en la literatura de Hook y Campbell como referencia para entender la importancia social del héroe, como una necesidad que la sociedad impone. Joseph Campbell, The Hero with a Thousand Faces, New York, Princeton University Press, 1949. Sidney Hook , The Hero in History. A Study in Limitation and Possibility, New Yorck, The Jhon Day Company, 1943.

Doctora en filosofía y letras, Máster en Profesorado secundaria, Máster ELE, Doctorando en Ciencias de la Religión, Grado en Psicología, Máster en Neurociencia. Es autora de numerosos artículos para diferentes medios con más de cincuenta publicaciones sobre Galdós y trece poemarios. Es profesora en varias universidades y participa en cursos, debates y conferencias.