LA ZURDA

¡Salud!

Cuando lo que importa es la SALUD, la propia, la de tus familiares y convecinos, todo lo demás queda en segundo plano. A mí me importan poco las fechorías de los Borbones en estos momentos, bien lo sabrán ellos que muchos otros y otras como yo, estamos ahora en otras cuestiones básicas más apremiantes, ¡tiempo habrá para reprochar, recriminar e incluso pedir responsabilidades!.

En un momento de emergencia nacional como la que estamos viviendo, decretado el Estado de Alarma, con miles de personas afectadas por el maldito virus covid 19 (corona para más escarnio) solo se me ocurre, estar pendiente de las indicaciones del gobierno, a través de los dispositivos sanitarios, civiles y militares que ha implantado; seguir las indicaciones y confiar.

Confiar, en la fuerza de nuestros buenos sentimientos, los de las personas que aún a riesgo de su propia salud, no dejan de serlo; en los instrumentos que como sociedad nos hemos dotado para tiempo de normalidad y paz, y para otros singulares y de toma de decisiones extraordinarias; en el propio sistema que debe seguir funcionado aunque sea “al ralentí”; en cuerpo sanitario, con el mayor de mis agradecimientos; en policías, bomberos, militares…como también en los dispensadores de farmacias, cajeras del súper, camioneros, transportistas y un largo etc, imprescindibles para nuestra vida cotidiana, aunque esté a mínimos.

No contarán conmigo los alarmistas, los vengativos, los viscerales, los precipitados, los folloneros, incluso aquellos, que con su mejor voluntad quieren hacer algo, sin saber muy bien que,…lo que sea.

Son tiempos de serenidad, de reflexión, de no perder la cabeza, ni las formas, “no perder los nervios”, procurando medir todo aquello que ha de hacerse. Claro que no es fácil, claro que nos tiemblan las piernas. Tenemos mil dudas, y siempre encima la incertidumbre de que hagamos lo que hagamos, probablemente no acertar. Pero mejor quedar corto, que en exceso.

No me preocupan otras grandes cuestiones que hoy se debaten en el país sobre la forma de estado, ¡tiempo habrá!. Hoy saldré nuevamente al balcón a aplaudir, pero esta tarde, “me romperé” las manos, porque he podido comprobar personalmente por todo eses sistema público de sanidad, por toda la clase trabajadora que sigue “al pie de cañón”, para decirles que todo ellos y ellas lo están haciendo bien, muy bien y no nos abandonan.

GRACIAS, GRACIAS Y MIL VECES GRACIAS.

Secretaria Memoria Histórica y Mayores. Agrupación Socialista Rivas Vaciamadrid.