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El coronavirus, la prensa y las redes sociales

Hoy España vive un momento histórico, lamentablemente, este no es para bien, puesto que se esta poniendo a nuestro sistema sanitario al borde del colapso y, a su vez, a nuestra sociedad en una situación de histeria y crispación colectiva continuada.

Esta crisis ha traído consigo otros males que, aunque ahora más visibles, desde hace ya mucho tiempo, asolaban las sociedades occidentales. El primero de ellos es la prensa “basura”, la cual se ha dedicado a difundir noticias sobre el virus casi cada hora, creando una crispación latente en los telespectadores o lectores.

Esto me plantea una pregunta: ¿Hasta qué punto los medios de comunicación son culpables de la conflictividad social derivada de esta sobreinformación?

Esta crispación también ha estado alentada desde las redes sociales, debemos destacar la cantidad de bulos, noticias falsas y opiniones sin conocimiento de twitteros que han ido conformando el ideario de una parte de la población, sobre esta pandemia. Las redes sociales demuestran una vez más que, al igual que la prensa, son extremadamente peligrosas si no se usan con responsabilidad.

La actuación de las personas en las redes me plantea una pregunta que, aunque no es sobre la sobreexplotación de la información, si tiene que ver con las fake news: ¿Debería crearse una legislación para regularlas? ¿Pertenecen este tipo de informaciones a la llamada “Libertad de expresión? Aunque yo ya tengo mi propia opinión sobre el asunto, creo que es un buen momento para reflexionar sobre ello.

Desde las redes también ha quedado, de nuevo, muy clara una dinámica que ya se está asentando en nuestra sociedad: El individualismo. Aunque no podemos generalizar y decir que la sociedad en la que vivimos es eminentemente individualista, desde luego, dan miedo la cantidad de casos de individuos que deciden hacer caso omiso a las autoridades, incluso podemos ver casos de políticos, argumentando que, a ellos nadie les dice si pueden salir o no a la calle.

Aunque, desde luego, donde hay un miedo hay una esperanza, también está siendo importante la colaboración ciudadana en tiempos de emergencia. En cualquier caso, estoy seguro de que con los esfuerzos conjuntos de una sociedad concienciado y un estado responsable se va a derrotar esta pandemia.