Causas y efectos de la sangría de las audiencias en las televisiones
Las cifras de audiencias en televisiones generalistas, pocos se atreven a decirlo, resultan inéditas. Para una población de 46.700.000 habitantes como la que actualmente tiene España, la horquilla no supera diariamente los tres millones de telespectadores en los máximos de audiencia por programa. Y eso que sus perfiles, a efectos estadísticos, han descendido hasta los de los niños de cuatro años de edad. Los jóvenes no la ven, utilizan los ordenadores o los teléfonos en una incesante sangría. La gente adulta da poco a poco la espalda a la televisión. La publicidad, que parecía crecer cuando se decidió sacarla de la televisión pública para entregarla a las cadenas privadas, se ha reducido drásticamente. ¿Qué ha sucedido, cuando hace décadas, se daban audiencias de entre 18 y 25 millones de telespectadores? ¿Dónde encontrar algunas de sus numerosas causas?
- Publicado en Opinión